El país ha iniciado su andadura por el nuevo siglo con buen pie desde el punto de vista económico. La tasa de incremento del PIB en el año 2007 ha sido de un 8,9%, lo que no solo representa una de las más altas del mundo, sino que ha permitido constatar el buen momento económico que vive esta república andina. La estimación para los próximos años también recibe buenas expectativas basadas en las posibilidades de la inversión pública y privada, como consecuencia del aumento de la confianza de los inversores.

El desarrollo de las potencialidades que ofrece el país necesita de la participación de la inversión extranjera, sobre todo para cubrir las necesidades de infraestructuras (transporte, educativas y sanitarias) y colaborar en el desarrollo de los grandes sectores exportadores del Perú (agroindustria y minería principalmente).

De acuerdo con estas necesidades, en el país se han ido asentando diferentes bases que permitan atraer y garantizar las inversiones extranjeras como el principio igualdad de trato con respecto a los inversores nacionales, la pertenencia al Comité de Inversiones de la OCDE para incrementar la seguridad en las inversiones y la posibilidad de que el inversor extranjero pueda suscribir convenios de estabilidad jurídica con el Estado peruano para su inversión en el país, a través de los cuales se otorgan garantías de estabilidad jurídica a los inversores.

En consecuencia, la inversión extranjera directa (IED) en Perú ha venido registrando tasas de incremento anual desde el año 2005 superiores al 20%. El Banco Central de la Reserva de Perú estima que para el año 2008 la IED habrá alcanzado la cifra de 8.305 millones de dólares estadounidenses.

Con respecto a los sectores que cuentan con mayor interés para los inversores extranjeros son los siguientes:

- Infraestructuras de transporte, sobre todo carreteras y aeropuertos.
- Sector energético, cuyas necesidades principales se vinculan con la construcción de
  gasoductos, líneas de transmisión eléctrica y energías renovables.
- Telecomunicaciones para la implantación de la banda ancha en todo el territorio
  nacional.
- Sector inmobiliario, que se está revelando como un importante motor de la economía
  peruana.
- Sector servicios, principalmente por las necesidades que tienen los grandes proyectos
  de estudios previos de consultoría.

Marco legal
La Constitución del país de 1983 consagra una serie de principios con objeto de garantizar un marco jurídico favorable para el desarrollo de la inversión privada. Además, diferentes leyes, decretos y reglamentos van concretando estos principios que principalmente son los siguientes:

- Principio de trato nacional, por el que se permite la inversión extranjera sin restricciones
  en la mayoría de actividades económicas, así como sin necesidad de autorización
  previa por su condición de extranjeras. Las inversiones extranjeras gozan de los
  mismos derechos y tienen las mismas obligaciones que las nacionales.
- Libertad de trabajo, empresa, comercio e industria, así como libertad de exportación e
  importación.
- Libertad de repatriación de beneficios o dividendos, previo pago de los impuestos
  correspondientes.
- Derecho a la libre reexportación del capital invertido, en caso de venta de acciones,
  reducción de capital o liquidación parcial o total de las inversiones.
- Derecho de propiedad para personas físicas y jurídicas extranjeras. Como excepción,
  dentro de cincuenta kilómetros de las fronteras, los extranjeros no pueden adquirir ni
  poseer minas, tierras, bosques, aguas, combustibles ni fuentes de energía, salvo casos
  de necesidad pública expresamente declarada.
- Libre contratación de tecnología y remesa de regalías.
- Libre contratación en el exterior de seguros para su inversión.

Apoyo a la inversión
El sistema peruano de incentivos a la inversión está gestionado fundamentalmente por Agencia de Promoción de la Inversión Privada (PROINVERSIÓN). Este organismo, en representación del Estado, puede celebrar con los inversores extranjeros, antes de la realización de la inversión y del registro correspondiente, convenios para garantizar derechos tales como la estabilidad en el régimen tributario o del régimen de libre disponibilidad de divisas, entre otros.

Los instrumentos más relevantes para incentivar las inversiones en Perú son el Convenio de Estabilidad Jurídica y el Régimen de Recuperación Anticipada. En cuanto a incentivos sectoriales, la agricultura (no forestal) y la acuicultura son los sectores más beneficiados. También existe un tratamiento especial para las inversiones privadas en la Amazonia.

Entre las funciones de PROINVERSIÓN figuran la formulación, propuesta y ejecución de la política nacional de tratamiento a la inversión privada, de acuerdo con los planes económicos y la política de integración; el registro de la inversión extranjera; la tramitación y firma de los convenios de estabilidad jurídica y la coordinación y negociación de los convenios internacionales de inversión.

Por su parte, los gobiernos regionales también pueden promover proyectos de inversión privada en sus jurisdicciones territoriales y dentro del marco de sus funciones y competencias. En este sentido, la descentralización política que está acometiendo el estado peruano ha empezado a tener efectos en el campo de la promoción de la inversión privada. En concreto, PROINVERSIÓN ha elaborado, en colaboración con los gobiernos regionales, un plan de inversión en las regiones (que engloba a las 24 regiones de Perú) compuesto por 600 proyectos que superan los 40.000 millones de dólares. Todos los gobiernos regionales han creado sus Agencias de Fomento de la Inversión Privada (AFIP) y, aunque algunas ya tienen formados sus equipos, ninguna de ellas está en funcionamiento por el momento. Según PROINVERSIÓN, la descentralización de la promoción de inversiones será un proceso lento. Las regiones que se encuentran más avanzadas en la creación de sus respectivas agencias promotoras son las de Piura, Lambayeque, La Libertad y Arequipa.

También han empezado a crearse las macrorregiones. Pronor (norte peruano: Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad, Áncash, Cajamarca y San Martín) y AFIP Amazonia (selva oriental: Loreto, Amazonas, San Martín, Ucayali, y Madre de Dios) que cuentan con la asesoría técnica de PROINVERSIÓN para atraer inversión privada y convocar concursos públicos.

Hasta la fecha, Perú ha promovido la firma de Acuerdos de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones (APPRI) con múltiples países (existe un APPRI con España, en vigor desde el 8/3/1996). Sin embargo, los procesos de negociación de convenios bilaterales para evitar la doble imposición todavía están en marcha, por lo que todavía no existe convenio entre Perú y España en esta materia.