TIEMPO DE CAMBIO
Un valor para su empresa.
Entrevista al vicepresidente ejecutivo del ICEX, Ángel Martín Acebes


EL EXPORTADOR: El ICEX está finalizando la celebración de su 25º aniversario. ¿Cuáles han sido los acontecimientos más importantes de esta celebración?
ÁNGEL MARTÍN ACEBES:
Uno de los más importantes ha sido el Congreso de Exporta, que tuvo lugar en Sevilla los pasados 13 y 14 de junio, y cuyo tema monográfico fue la internacionalización del sector servicios, porque pensamos que esta es un área a la que el Instituto debe dedicar cada vez mayor protagonismo. Aprovechamos aquella reflexión sobre el papel del ICEX en la promoción de los servicios para poner énfasis en los 25 años de nuestra institución, presentando una exposición conmemorativa que recogía todas las actividades del Instituto pasadas y presentes, así como una selección del material promocional utilizado durante todos estos años..

Otro importante acontecimiento tuvo lugar el pasado mes de septiembre. Se trató de la celebración de un Consejo de Administración extraordinario del ICEX, presidido por el Príncipe de Asturias, que contó con la participación de los consejeros de Comercio de todas las comunidades autónomas, así como de los presidentes de la CEOE y del Consejo Superior de Cámaras de Comercio. Fue un momento idóneo para hacer balance de los principales programas puestos en marcha por el Instituto. Cada una de las instituciones que colaboran con nosotros en estos programas procedió a presentar dicho balance. Así lo hizo, por ejemplo, el Consejo Superior de Cámaras con los programas de iniciación a la exportación; la CEOE con los Planes Integrales de Desarrollo de Mercados (PIDM) y sus prespectivas; la Asociación de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones de España (AETIC) con el Plan de Internacionalización de la Tecnología; la Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales Españoles (FAPAE) con el Plan de Apoyo a la Internacionalización de las Industrias Culturales, etc.

Una actividad muy destacada ha sido también la reciente celebración de la conferencia conmemorativa de nuestro 25º aniversario, titulada La Empresa Española y los Mercados Internacionales, que contó con la participación de expertos internacionales y de profesores y expertos españoles. La jornada sirvió como foro de debate y reflexión sobre las nuevas formas que adoptan los procesos de internacionalización, la situación actual de nuestro sector exterior y los factores de competitividad empresarial de algunos sectores significativos de nuestra economía: tecnologías de la información y comunicación, consultoría, máquina herramienta, calzado y aceite de oliva.

Entre las publicaciones realizadas con ocasión de este año tan especial, me gustaría destacar dos: un número monográfico de Información Comercial Española (Nº 838),sobre la internacionalización conmemorativo del 25º aniversario; y un libro, Exportaciones Insólitas, que recoge una selección adaptada de los artículos de cierre publicados a lo largo de los años en nuestra revista El Exportador. 

Para todos estos actos se creó a principios de año un Consejo Asesor del 25º Aniversario, en el que han estado representadas empresas, sectores, universidad e instituciones privadas. No podemos olvidar, finalmente, un elemento de celebración interna del Instituto, que pretende destacar el reconocimiento al trabajo elaborado durante este cuarto de siglo por todo el personal al servicio de la institución.

EE: ¿Cuáles son las nuevas líneas estratégicas del ICEX para el futuro?
AM:
Son varias. Una primera se centra en la progresiva personalización de los servicios que ofrecemos. Se trata de transformar cada vez más el Instituto en un organismo prestador de servicios públicos adaptados a las necesidades que cada empresa tiene en función de su grado de internacionalización. Esto implica la necesidad de una organización más flexible y más próxima a las necesidades cambiantes de las empresas.

Pretendemos también seguir dando una gran importancia a lo que podríamos llamar las políticas transversales del Instituto, es decir, aquellas políticas que afectan a distintos sectores y que ayudan a incrementar la capacidad organizativa y de recursos humanos de las empresas a la hora de emprender la internacionalización. Me estoy refiriendo a todos los programas de formación, jornadas de información sobre oportunidades de negocio en los distintos países, programas como el PIPE, Aprendiendo a Exportar, Aprendiendo a Exportar Tecnología, etc.

Otra línea estratégica muy importante consiste en el reforzamiento y la potenciación de los servicios de apoyo a las empresas a través de las Oficinas Económicas y Comerciales de España en el exterior.

Por otra parte, somos plenamente conscientes del protagonismo cada vez mayor de sectores nuevos de la economía, lo que nos va a obligar a incorporarlos a las actividades de promoción, especialmente dentro del ámbito de los servicios.

Existen otras dos líneas estratégicas que se refieren a la organización y funcionamiento de la promoción: por un lado, la cofinanciación con el sector privado, como un elemento a mantener y potenciar en el futuro; y por otro, la cooperación y cofinanciación de actividades con otros entes, como son los órganos de promoción de las comunidades autónomas, las cámaras de comercio, etc. Vivimos en un Estado de las autonomías, descentralizado, y por lo tanto debemos articular en el exterior un modelo de promoción coordinado con las actividades de todos estos entes.

Un eje central de nuestra actividad en los próximos años girará también en torno a la potenciación de los nuevos factores de competitividad internacional, que se mueven entre la innovación, tanto de producto como de proceso, e incluso innovación organizativa, el diseño como elemento de competitividad y de creación de valor añadido, y la marca como elemento de diferenciación de los productos. Todos estos son nuevos elementos de competitividad que van mucho más allá de los costes.

Un factor que impregna toda nuestra actividad y lo va a seguir haciendo en el futuro es el fomento de la imagen-país. El ICEX, por su posición siempre de cara al exterior, ha de preocuparse por intentar transmitir más allá de nuestras fronteras la imagen de lo que realmente somos, un país desarrollado que en algunos sectores está a la vanguardia mundial. Nuestro papel debe dirigirse hacia la consolidación de la marca España, technology for life, de nuestras industrias culturales, y de la imagen de marca asociada al diseño y a la moda, entre otros aspectos. La labor consiste, por tanto, en comunicar esa imagen a través de lo que nuestras empresas y nuestros sectores económicos hacen; en definitiva, a través del made in Spain.

EE: ¿Qué papel juega la formación dentro de la actividad del Instituto?
AM:
El papel de la formación es capital, y a mi me gusta siempre subrayarlo. En cierto modo, lo que hoy nos demandan las empresas para internacionalizarse es poder disponer de personal preparado para crear una organización con posibilidades de gestionar una salida hacia el exterior. En esta línea, vamos a intensificar en el futuro los programas de formación. Tenemos un programa de becas plenamente consolidado que ha formado en estos años a más de 5.000 profesionales y que seguiremos potenciando; hemos lanzado hace unos meses un programa de profesionales inversos, atendiendo a otra demanda reiterada de las empresas, y vamos a dedicar el Congreso de Exporta del año que está a punto de comenzar al capital humano. Por otro lado, dentro del área de publicaciones del Instituto -una actividad muy ligada a la formación-, tanto nuestra editorial de publicaciones omo nuestras publicaciones periódicas se han convertido en un referente dentro del mundo editorial en materia de comercio exterior. .

EE: Cuando surgió el ICEX, se convirtió en realidad en el único organismo de promoción existente. Con el Estado de las autonomías han aparecido nuevos entes con un objetivo similar dentro de su ámbito territorial. ¿Cómo se complementan las actividades de todas estas agencias de promoción comercial con las desarrolladas por el ICEX?
AM:
En mi opinión, se complementan impulsando lo que podríamos llamar un modelo de promoción conjunta en el exterior que reconoce la diversidad del Estado español pero garantizando al mismo tiempo que todas las actividades que se llevan a cabo sean eficaces y ayuden a transmitir una imagen integrada de la España plural. En estos dos últimos años, creo que hemos avanzado mucho en este modelo de promoción conjunta en el que el ICEX debe asumir el protagonismo que le corresponde como líder de la actividad de promoción. A ello ha ayudado la creación del Consejo Interterritorial para la Internacionalización, una institución que no existía y en la que participan todas las comunidades autónomas, la CEOE y el Consejo Superior de Cámaras de Comercio. Este organismo tiene como objetivo facilitar la cooperación y la coordinación de las actividades de promoción en el exterior realizadas tanto por el Instituto como por el resto de instituciones implicadas. Reflejo de este modelo de colaboración son, por un lado, el Plan de Actuación Conjunta de Promoción del Sector Agroalimentario en China, una iniciativa que surgió bajo los auspicios y el apoyo del Consejo Interterritorial, y también experiencias exitosas de colaboración conjunta en el Plan de Iniciación a la Promoción Exterior (PIPE) y Aprendiendo a Exportar, que son programas que se llevan a cabo en forma de colaboración. Creo, por tanto, que hemos afianzado el modelo de promoción conjunta, aunque lógicamente hay todavía un camino que recorrer.

EE: ¿Tras 25 años de existencia, se puede valorar la aportación del ICEX al desarrollo de la economía española?
AM:
Cuando se crea el ICEX, hace 25 años, la economía española era una economía muy cerrada, que se miraba a sí misma, y en la que la exportación era un fenómeno residual: consistía en dar salida a los excedentes que el mercado no era capaz de absorber en un determinado momento. Es decir, no había una estrategia claramente diferenciada de salida al exterior, sino que la actividad exportadora era más bien el reflejo de la situación del mercado interior. En aquella época, 1982, había menos de 10.000 empresas exportadoras y el grado de apertura de la economía española era escaso, en torno al 30%. En estos 25 años, hemos pasado de 10.000 a cerca de 35.000 empresas que exportan regularmente, y el grado de apertura de nuestra economía se sitúa en torno al 57%, es decir, que casi se ha duplicado el porcentaje.

También cuando se crea el ICEX, España era fundamentalmente un país que captaba inversión extranjera. Hoy, nuestra economía, y es el gran cambio que se ha producido en los últimos años, tiene como protagonista creciente al gran volumen de inversión española en el exterior, gracias al dinamismo de nuestras empresas. En 1982, la inversión española acumulada en el exterior era prácticamente inexistente; hoy, la inversión acumulada está en torno al 33% del PIB. Esto quiere decir que se ha producido una gran apertura de nuestra economía, y el ICEX, en cada momento de esta evolución, ha ido ayudando a las empresas en su aventura exterior. Ha sido, en definitiva, uno de los agentes que ha colaborado en este proceso de apertura, y además lo ha hecho con una gran flexibilidad y capacidad de adaptación. Qué duda cabe, además, que de las 35.000 empresas que exportan regularmente, muchas de ellas son o han sido clientes del Instituto. Nosotros estimamos que el número de clientes del ICEX supera hoy las 10.000 empresas.

Nuestro gran objetivo, como es sabido, son las pymes, y en este punto el Instituto desarrolla un importante papel para ayudar a las empresas a salir al exterior. Por ejemplo, el programa PIPE ha incorporado a 5.000 nuevas compañías a la categoría de exportadoras regulares. Un gran número de empresas participan en las más de 500 ferias a las que acude anualmente el ICEX en más de 50 países, y probablemente no lo harían si no tuvieran este apoyo. En este punto, destaca una idea que se ha consolidado ya en el quehacer del ICEX, y es la idea de la adicionalidad: nosotros ayudamos a aquellas empresas que se ayudan a sí mismas a salir al exterior. Este principio de adicionalidad, que en la práctica se refleja también en la cofinanciación que mencionaba más arriba, constituye un elemento esencial del papel del Instituto en estos 25 años.

El ICEX ha sido decisivo también en la apertura de mercados difíciles a las empresas españolas. Venimos trabajando, desde hace muchos años, en países en los que hoy nos parece relativamente sencillo estar presentes, como pueden ser China, la India o Rusia, pero que hace solo 20 años planteaban enormes dificultades. TEXTO: MANUEL JAVIER ARCE / FOTOGRAFÍAS: PABLO NEUSTADT