La forma de saludo es un apretón de manos breve y ligero cada vez que se encuentra o se despide a una persona. Incluso cuando la reunión continúa el mismo día después de un receso, hay que dar otra vez la mano.
La expresión más utilizada en el saludo es Bunâ ziua (Buenos días), y más informalmente, Bunâ (Hola).
A las personas se les llama por el apellido precedido de Mr. Mrs. o Miss. Las palabras equivalentes en rumano son: Domn (Mr.), Doamnâ (Mrs.) y Domnisoarâ (Miss). Es habitual el uso de títulos (Doctor, Ingeniero, Profesor). Los nombres propios solo se utilizan cuando se ha establecido una relación personal.
Los rumanos prestan mucha atención al estatus profesional. En las tarjetas deben figurar el título y el cargo. Cuando se está en Bucarest, es aconsejable alojarse en un hotel de prestigio.
Los restaurantes, especialmente los de los hoteles, son el lugar en el que se celebran las reuniones sociales entre empresas. Las sobremesas suelen ser largas. Se combina la conversación de negocios con temas personales. Hay que estar preparado para corresponder a sus brindis.
En la conversación debe evitarse hablar de política; sobre todo no debe hacerse referencia a la época de Ceacescu, que finalizó en la nochebuena de 1989 con el ajusticiamiento popular del dictador y su familia.
Temas de conversación favoritos son las bellezas arquitectónicas de Bucarest, y la región de Transilvania en la que se encuentran los montes Cárpatos.
La comida es abundante. Como norma de cortesía habrá que probar los distintos platos que se ofrezcan. No es habitual beber agua natural sino bebidas refrescantes o gaseosas.
FUENTE: Adaptado del libro Cómo negociar con éxito en 50 países Global Marketing Strategies.
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