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En los últimos 50 años el comercio mundial se ha multiplicado por 14, mientras el Producto Interior Bruto (PIB) lo ha hecho tan sólo por 7. Al mismo tiempo, el peso del comercio en la economía internacional ha ido creciendo progresivamente de forma que la ratio comercio exterior/PIB mundial era del 25% en 1960, llegando a finales de los 90 a más del 50%.

Como es sabido, a este crecimiento del comercio internacional y de la globalización han contribuido decisivamente factores como el abaratamiento de los costes por el desarrollo de las comunicaciones, y la desregulación económica en todo el mundo. Pero también, para muchos, la existencia de un sistema multilateral de comercio, institucionalizado, ha sido pieza fundamental de este proceso.
No es posible concebir hoy día un sistema de comercio que ignore los asuntos financieros a escala global porque, en definitiva, los equilibrios económicos deben producirse simultáneamente en ambas facetas.
Los desequilibrios de cuenta corriente a escala mundial y nacional han puesto en riesgo el valor de determinadas monedas clave como es el caso del dólar y del yuan chino.
Al crecimiento del comercio se ha unido recientemente un auge inusitado de la inversión, cuyo despegue en las ultimas décadas es aún mayor que el del comercio. Pero lo más novedoso es que se ha establecido un vínculo estratégico entre ambas variables que hace muy difícil, si no imposible, deslindarlas fácilmente dentro de la actividad internacional de las empresas.
Es innegable que la globalización, como consecuencia de la externalización de los servicios, hace que un creciente número de éstos se transfiera a los Países en Desarrollo (PED). Algunos lo ven como una fuga de empleos por el comercio. Pero no solo hay factores potencialmente negativos en la liberalización comercial, ya que las exportaciones crean oportunidades para el empleo y la inversión. Parece claro que es la tecnología la que explica la deslocalización.
Por otro lado, la amenaza terrorista global impone un férreo control en fronteras, tanto de personas como de mercancías, con la consecuente perdida de tiempo y recursos.
Los actores de la globalización comercial
En un mundo todavía dominado por las grandes potencias comerciales como EEUU y la UE, han ido surgiendo progresivamente agentes cuya importancia es difícil menospreciar, como es el caso paradigmático de China, y otros países de importancia decisiva en un futuro no muy lejano como India, Rusia o Brasil.
El peso del mundo en desarrollo es cada vez mayor: más de las tres cuartas partes de los miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) son Países en Desarrollo y en transición, y por otro lado, las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) son parte cada vez más activa en todo el proceso de las negociaciones. Si a ello unimos que el 75% de los países representan tan sólo el 5% del comercio mundial, encontramos que el cruce de intereses y puntos de vista que de ello se deriva hace considerablemente más compleja la gestión del sistema multilateral de comercio.
Cuotas del comercio mundial de exportaciones en 2003 |
Unión Europea (25) |
40% |
Resto |
16% |
Estados Unidos |
12% |
Seis países comerciantes de Asia Oriental |
10% |
Japón |
8% |
Canadá |
4% |
China |
4% |
Oriente Medio |
4% |
África |
2% |
Podemos distinguir varios grandes grupos de actores en el comercio internacional en la actualidad:
- Unión Europea. Representa el 20% del comercio mundial, sin tener en cuenta los intercambios internos. Es la primera potencia comercial del mundo, y más en estos momentos en los que ya abarca a un total de 25 países. Su estrategia tradicional ha sido la de defender uno de los puntales de la construcción europea como ha sido la Política Agrícola Común (PAC). (Ver glosario)
Asimismo, ha adoptado una estrategia ofensiva en sus contenciosos con los Estados Unidos, y ha seguido los pasos de este país en el establecimiento progresivo de acuerdos de libre cambio en distintas partes del mundo, especialmente en América Latina.
- Estados Unidos. Representa el 18% del comercio mundial. Sus posiciones parten de una visión liberal del comercio, con énfasis en reglas simples y una OMC menos “burocrática”.
- Japón. Representa en torno al 7% del comercio mundial. Participa en varios grupos de presión como Quad (ver glosario) o APEC y en materia agrícola es hostil a la apertura de su mercado por la especificidad de su agricultura.
- Canadá. Es importante más que por su comercio por su participación en diversas coaliciones de países. Contribuye a elaborar enfoques intermedios entre UE y EEUU. Pertenece al grupo de Cairns (ver glosario).
- Los Países en Desarrollo (PED). Entre ellos destacan África y los Países Menos Adelantados (PMA). Aunque tengan una importancia marginal desde el punto de vista de su volumen de comercio, sus reivindicaciones están recibiendo en los últimos tiempos un intensoapoyo de las ONG.
- China e India. Por lo que se refiere a China, su ingreso en la OMC en 2001 (ver artículo de El Exportador Digital, nº 38) fue un acontecimiento de primera magnitud en el sistema de comercio multilateral. China está reivindicando su papel como eje decisivo dentro de la zona asiática, en detrimento de Japón.
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