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URUGUAY
Uruguay no se resigna 1 | 2 |


Apertura comercial sí, pero…
Para el tamaño del país y las características de su economía, el grado de apertura comercial es muy bajo. Y ello es así a pesar de que en Uruguay existe una política de liberalización de las importaciones, con las excepciones del petróleo y combustibles, y del sector de automoción, que dispone de un régimen especial.

La política comercial de Uruguay gravita, desde 1991, en torno a su integración en Mercosur. El comercio intrazonal es prácticamente libre.

Ahora bien, la grave crisis regional reciente ha provocado un deseo de compaginar la pertenencia a esta unión aduanera con la búsqueda de otros mercados, principalmente EEUU y México.

En realidad, tanto el AEC como el elevado tipo de gravamen del IVA encarecen notablemente los productos de origen extramercosur, especialmente los de consumo, a favor de otros, de menor calidad, de origen brasileño. Además, la devaluación de las monedas argentina y brasileña ha supuesto para los países terceros como España un obstáculo adicional para el acceso al mercado de Uruguay, sólo parcialmente superado por la devaluación del peso uruguayo en el último año.

Invertir en Uruguay
La economía parece salir de la recesión; la calificación de la deuda y del riesgo-país han mejorado; las reservas y los depósitos bancarios se recuperan; parece el momento de volver a mirar hacia Uruguay como destino inversor.

Uruguay otorga igualdad de trato a nacionales y extranjeros, y libre acceso a la mayoría de los sectores de la economía. En general, casi todos los servicios básicos tienen la consideración de públicos y, aunque no estén formalmente monopolizados, son prestados por empresas públicas, de forma que las empresas privadas sólo pueden entrar en este mercado por medio de una concesión administrativa.

En opinión del consejero económico y comercial de España, Fernando García Pons, existen algunos factores negativos a valorar a la hora de invertir en el país, como:

  • el pequeño tamaño del mercado,
  • la carestía del país,
  • el exceso de trabas administrativas,
  • un cierto grado de inseguridad jurídica,
  • deficiencias normativas de Mercosur.

“Pero a su lado, otros factores más positivos, como el alto nivel cultural, la estabilidad política y el nivel de seguridad en relación con otros países de la región, su situación estratégica, la libertad de movimientos de capitales y la existencia de un relativamente desarrollado sistema financiero juegan a favor de la atracción de inversiones extranjeras”.

Aún más posibilidades para la exportación
Tras un aumento significativo de las exportaciones en los últimos diez años, España se ha consolidado como uno de los principales suministradores de Uruguay. Aun así, siguen existiendo oportunidades de exportación prácticamente en todos los sectores.

Y para la inversión

  • Sector agroalimentario

    Sector agroindustrial. No está aún lo suficientemente explotado y sería importante la aportación tecnológica en forma de plantas de envasado para la exportación y, en general, en la elaboración de conservas, congelados, platos preparados.

    La forestación e industrias asociadas. Existen claras oportunidades de inversión en el procesamiento de la madera. Gran parte de los bosques plantados en los años 90 estarán aptos a partir de ahora para su corte, carga y manejo de madera, y el sector necesitará aserraderos, secaderos, plantas de astillado, chips, procesamiento de residuos forestales, paneles y tableros de madera, producción industrial de muebles y sus partes. También es viable la instalación de plantas de celulosa.

    Cítricos. La producción total anual es de unas 300.000 toneladas, de las que aproximadamente un 75% se destina a la exportación, principalmente como fruta fresca, cuando la estación del año no permite la producción en Europa. El objetivo actual es introducirse en el mercado de EEUU.

    Arroz. Uruguay es el sexto exportador mundial. Desde principios del año 2000, existe inversión española en el sector.

  • Sector pesquero
    Con una flota que apenas supera los 100 barcos y una producción anual en torno a las 120.000 toneladas, dispone de posibilidades de expansión. El 70% de las capturas se congela para su comercialización.


  • Logística
    Uruguay dispone de ventajas comparativas y competitivas, especialmente el estatuto de puerto libre de 1992 y la Ley de Zonas Francas.
    Como señala Manuel Miyar, director comercial de la zona franca de Colonia, “la legislación de zonas francas uruguaya es muy generosa. El Estado uruguayo ha puesto especial énfasis en este régimen porque es muy importante para poder defender a las industrias de la región de la competencia argentina y brasileña. Uruguay es un país pequeño y con un reducido consumo interno, por lo que se hace difícil radicar una industria en nuestro territorio, por lo que había que llamar la atención de los inversores extranjeros”.

  • Software y tecnologías de la información
    Varias empresas ya cuentan con filiales en el exterior y generan una fuerte corriente exportadora, que supera los 80 millones de dólares anuales y colocan a Uruguay como el mayor exportador de software de Iberoamérica, por delante de países como Brasil y Chile.
  • España se interesa por Uruguay
    Son numerosas las empresas españolas con intereses en Uruguay, en distintos sectores, como ya se ha señalado. Su experiencia en el país aporta datos interesantes:

    • Grupo ENCE
      Fernando Nicolás, director de la división forestal de la empresa, afirma: “Hoy somos el mayor exportador de productos forestales de Uruguay y, con diferencia, el primer exportador a España en relación a cualquier producto originario de este país sudamericano”.

      Hace sólo unas semanas, el grupo español inauguró una planta y unas instalaciones logísticas en el departamento de Río Negro que se unen a la planta de astillado de troncos inaugurada hace unos meses en Montevideo.

    • Grupo Fibosa
      “Pensamos que desde Montevideo podríamos cubrir toda el área de Mercosur”, señala el presidente del grupo, Joaquín Sastre.

    El primer paso fue la apertura de una delegación comercial. Más tarde se estableció una filial comercial, “a la que añadimos posteriormente un centro industrial donde se fabrican artículos complementarios y accesorios, también maquinaria sencilla, y se ensambla la maquinaria más compleja procedente de España”.

    Para la realización de su inversión, el grupo contó al inicio con un crédito participativo de COFIDES, que sirvió de gran ayuda en aquellos momentos.

    • Grupo Continental Zona Franca de Colonia
      Este grupo, de capital 100% español, administra la zona franca de Colonia, una de las dos estatales de Uruguay, desde 1994. La zona comprende un polígono de 220.000 m2, en el que, aparte de los servicios propios de estas áreas, se encuentran instaladas seis industrias. Su volumen de negocio en los últimos 10 años ha alcanzado los 5.600 millones de dólares y más de 292.000 operaciones aduaneras.

    • Grupo Indra
      La actividad de Indra en Uruguay está diversificada en tres áreas distintas: tráfico aéreo, tecnología de defensa, y tecnología para el sector financiero y de seguros.

    “Todo ello en dura competencia con las más importantes compañías norteamericanas y europeas del sector”, señala Ezequiel Bravo, director de Indra en el área internacional.

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