CANADÁ
Más allá de los tópicos  


Ostentando el mayor crecimiento dentro de los países que conforman el G7 y con una economía en estrecha vinculación con EEUU, que está evolucionando positivamente, este país es uno de los más abiertos al mundo. Su desconocimiento resta posibilidades a las empresas españolas.

Canadá se ha convertido en una de las economías mundiales más estables y prósperas. Según confirma el FMI y la OCDE, la economía canadiense registrará, tanto este año como el próximo, el mayor crecimiento dentro de los países que conforman el G7.

La buena marcha de su economía ha sido posible gracias al firme compromiso del Gobierno con la disciplina fiscal, lo que le ha permitido reducir sustancialmente la deuda pública y conseguir superávit presupuestarios. Sin embargo, los recortes en los servicios públicos han provocado bastante malestar entre la población. Para tratar de paliar este descontento, el Gobierno esbozó el pasado mes de septiembre un ambicioso programa social.

El primer Ministro y líder del Partido Liberal, Jean Chrétien, acaba de anunciar que se despedirá de la vida política al concluir su mandato, allá por febrero de 2004. Una cuestión sin respuesta permanece en el ambiente: con la marcha de Chrétien fechada, ¿hasta qué punto estarán dispuestos sus potenciales sucesores a aprobar proyectos ideados por el actual primer ministro?

La economía abierta por excelencia
Como señala Eduardo Bryant, consejero de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España (Ofecomes) en Ottawa, “hay más comercio entre las provincias canadienses y los EEUU, que entre ellas mismas. Estos datos dejan patente la relevancia de su relación comercial. En ese sentido, la crisis mundial acaecida a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001, representa un hito en la historia reciente de Canadá, pues aunque hubo ralentización, no hubo recesión como en EEUU y la recuperación fue casi instantánea”.

De cualquier forma, Canadá cuenta con un importante superávit comercial con el resto del mundo, por lo que no sorprende descubrir que la agencia Moody’s haya otorgado a la deuda de Canadá la máxima clasificación (AAA) de solvencia.

Aun así, no podemos obviar que la gran apertura del mercado canadiense es sinónimo de su integración pero también de su dependencia del mercado de los Estados Unidos: mientras que las exportaciones de EEUU a Canadá acaparan casi el 25% del PIB canadiense, a la inversa no llegan al 2% del PIB estadounidense. Supeditación que dificulta el comercio con terceros países, al tener que competir con los productos estadounidenses en casi todos los terrenos. Éstos, además, gozan de la ventaja de la proximidad geográfica y cultural, y de la fuerte integración de los canales de distribución entre los dos países norteamericanos, que se ha incrementado desde el nacimiento, en 1994, del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (North American Free Trade Agreement NAFTA).

Hacia la integración regional
Así pues, es innegable que Canadá se ha beneficiado comercialmente del acuerdo NAFTA, pero en detrimento de una mayor diversificación de clientes y proveedores. México, el otro socio comercial dentro del NAFTA junto a Canadá y EEUU, es, según los años, el tercer o cuarto socio comercial de Canadá. Sin embargo, el país azteca es percibido como un competidor que podría amenazar sus relaciones privilegiadas con los Estados Unidos.

De todos modos, siempre ha sido un defensor de las Naciones Unidas , de la Organización Mundial del Comercio (OMC), del NAFTA, y ahora del Área de Libre Comercio con las Américas (ALCA).

En palabras del consejero comercial en Ottawa, "para Canadá, el ALCA ofrece pocos costes y muchos beneficios, por lo que no es de extrañar que Canadá sea uno de los países más entusiastas con esta iniciativa regional".

Acuerdo que no debe pasar desapercibido a las empresas españolas, tradicionales socios comerciales e inversores en Latinoamérica, ya que un concierto político o económico que beneficie a esta región, favorece de forma indirecta a las empresas allí implantadas.
"A largo plazo” señala Eduardo Bryant “las empresas españolas no deberían temer verse desplazadas. Además, no sería de extrañar que una vez que se concrete el ALCA, la Unión Europea trate de llegar a un acuerdo comercial, que iría en beneficio de las relaciones comerciales entre ambas partes".

Superar el desconocimiento
Las relaciones comerciales de España con Canadá están aún muy por debajo de su verdadero potencial.

“Para los canadienses España es una mezcla nebulosa de país europeo a la vez que latino. Además, la comunidad de emigrantes es poco significativa y no puede competir con otras como la italiana o la libanesa, que dominan muchos canales de distribución especialmente en el sector agroalimentario", señala Isabel Riaño, consejera de la Ofecomes de Toronto.

Lugar de inversión
Hasta el momento, el nivel de inversión de las empresas españolas en Canadá ha sido limitado, concentrándose en el sector de los transportes y las comunicaciones. Y es en este campo donde se están dejando escapar oportunidades.

El país norteamericano no sólo cuenta con los costes laborales más bajos del G7, sino que también posee una de las fuerzas laborales más cualificadas. Así, la revista The Economist ha calificado a Canadá como el mejor lugar del mundo para hacer negocios.

Y para terminar de afianzar a Canadá como una de las zonas más atractivas para la inversión, la OCDE ha señalado a este país, después del Reino Unido, como el que menos obstáculos reglamentarios pone a la inversión, es decir, el que aplica normas más claras y tiene una administración más transparente.

Las palabras que pronunció su ministro de Comercio Internacional, Pierre Pettigrew, en su última visita a España, “aquí disponemos de todos los ingredientes necesarios para que una empresa alcance el éxito: dinamismo, innovación y creatividad”, son toda una invitación.

¿Dónde invertir?
“Canadá ofrece una gran variedad de oportunidades para la exportación y la inversión española, pero lo mismo ocurre con otros tantos competidores, que por diferentes circunstancias de proximidad cultural o geográfica están más interesados en este mercado que nosotros”, expone Eduardo Bryant, consejero de la Ofecomes de Ottawa.

Los sectores de mayor interés para las empresas españolas son, según las Ofecomes de Ottawa y Toronto:

  • Productos agroalimenticios y bienes de consumo: frutas y hortalizas tanto frescas como en conserva. Productos gourmet. Pescado, aunque existen barreras importantes para algunos de estos bienes.
  • Licitaciones y concursos: en el sector de la construcción y de la ingeniería, en especial para infraestructuras y grandes obras de ingeniería civil, como ya adelantaba un artículo de El Exportador (ver enlaces de interés).
    Dada la escasez de los presupuestos provinciales, las empresas españolas capacitadas para llevar a cabo obras civiles de gran envergadura y, a la vez, para ofrecer soluciones de financiación, podrán comprobar que se encuentran en buenas condiciones de competir en la adjudicación de obras en Canadá.
  • Energía y sanidad: la desregulación del sector eléctrico, en especial en Alberto y Ontario, de la que también se ha hablado anteriormente en El Exportador (ver enlaces de interés), está propiciando alianzas estratégicas en el sector. Se está invirtiendo en energías renovables, y algunas empresas españolas están tomando posiciones en este campo.
    El modelo de sanidad pública de Canadá atraviesa en estos momentos una situación difícil y tiene que elegir entre dos alternativas: incrementar sustancialmente el gasto público o permitir a clínicas privadas ofrecer servicios que hasta ahora únicamente podían dispensar hospitales públicos. Esta situación ofrece oportunidades para los fabricantes de equipamiento médico, en especial de resonancia y rayos X, pero también a las constructoras que tengan la experiencia necesaria para edificar y administrar hospitales.
  • Español como recurso económico: el fuerte crecimiento de la población canadiense que estudia español aconseja llevar a cabo actividades que promocionen los artículos educativos de nuestra lengua producidos en España frente a la competencia latinoamericana.

Todos los sectores mencionados ofrecen oportunidades tanto para el comercio como para la inversión española.

Es una práctica habitual que las empresas que invierten en Canadá busquen un socio local o formen acuerdos de cooperación con empresas canadienses que tengan un buen conocimiento del mercado.

Así nos ven
Michael Carr, presidente de Elliott Matsuura Canada Inc., Lorne Dickie, trading manager oils de Maple Leaf Foods International, y Max Rusque, presidente de Frusol International Inc., importadores todos ellos de diferentes productos españoles y grandes conocedores de su idiosincrasia empresarial, reflexionan, en sendas entrevistas que se ofrecen en la edición en papel de “El Exportador”, sobre las necesidades de este mercado.

Los tres coinciden en señalar que dos de las grandes deficiencias de la empresa española en Canadá son su falta de iniciativas promocionales y su insuficiente apoyo al distribuidor local. Además, todos ellos inciden en que la subida generalizada de los precios ha restado competitividad al producto español en un mercado tan abierto como el canadiense.

Empresas españolas en Canadá

  • Ferrovial: a toda velocidad
    Ferrovial, a través de su filial Cintra, gestiona desde mediados de 1999 la autopista 407 ETR de Toronto, tras conseguir la concesión para su construcción, mantenimiento y explotación durante 99 años. La autopista, que representa una inversión de más de 2.400 millones de euros, se ha convertido en la mayor privatización de la historia de Canadá.
    La concesión de la autopista ha constituido la base de una progresiva implantación de otras áreas de negocio del grupo, como la de la construcción o la de servicios.
    El próximo reto será la introducción de su filial de servicios, Ferroser, en Canadá.

  • Codorníu, la persistencia por bandera
    Hace 35 años que Codorníu abordó el mercado canadiense. El reconocimiento por parte del consumidor canadiense de la calidad de los caldos que allí comercializa, les hizo adoptar la decisión de abrir una oficina comercial en Toronto.
    En la actualidad, las ventas de Codorníu en Canadá, que engloba cavas y vinos tranquilos de diferentes denominaciones de origen, representan el 10% del total de sus exportaciones.

  • Goratu Máquinas Herramienta, en la pista de despegue
    La presencia de este fabricante de máquina herramienta en Canadá se remonta a 1999. Ahora, las gamas de maquinaria construidas bajo las marcas Géminis y Lagun son una referencia para los agentes del mercado.
    Con la incorporación de nuevas empresas dentro de este grupo empresarial, se creó la marca Goratu.
    Un paso lento pero seguro les encaminó a establecerse en Canadá, Goratu Canadá Inc., para gestionar los contactos, mantener un alto índice de satisfacción tanto en los distribuidores como en los clientes finales y conocer de primera mano las necesidades del mercado. Mikel Basurto, managing director, aconseja “mucha seriedad, humildad, ganas de trabajar y de viajar”.

  • Indecasa, bien asentada
    Desde sus orígenes, Indecasa, dedicada a la fabricación de muebles, comercializaba sus colecciones únicamente en Europa, hasta que en la década de 1990 optó por expandirse al mercado norteamericano.
    Actualmente, en Canadá dos importantes proyectos copan la atención de esta empresa española: el suministro de las nuevas butacas que se instalarán en las universidades de Ottawa y de Montreal.
    Ante la importancia que está adquiriendo para ellos este país, Indecasa está buscando aliarse con un socio local para potenciar su imagen de marca, lo que sería un paso intermedio para la constitución de una filial.

Los empresarios comentan…
La elevada presencia de las marcas
En Canadá se encuentran representados tanto los más importantes fabricantes de máquina-herramienta del mundo, como los provenientes del Este de Europa y de Asia, que presentan una oferta más ajustada de precio, lo que hace que el servicio posventa se haya convertido en un requisito imprescindible para cumplir con las necesidades del exigente consumidor canadiense", asegura Mikel Basurto.

Las diferencias geográficas y culturales
"Las enormes distancias existentes entre las principales ciudades y la concentración de la población en las dos costas hace que este país tenga una vertebración del territorio muy dispersa. A lo que se une las diferencias de mentalidad que existe entre la población anglófona y la francófona", puntualiza Francisco José López de Vega, gerente de Indecasa.

La atención a los mercados provinciales
"Canadá no es un mercado, son diez mercados provinciales", se afirma desde diferentes sectores.

La inversión en promoción
“Hay que visitar el mercado con frecuencia para ir readaptando la estrategia de promoción", sentencia Javier Rodríguez, director del área Canadá de Codorníu.

Cifras
Principales exportaciones españolas a Canadá

Producto Enero-agosto 2002
Equipos, componentes y accesorios de automoción 39,16
Productos siderúrgicos 36,89
Productos químicos 36,36
Combustibles y lubricantes 34,02
Defensa y seguridad militar 32,22
Calzado 19,19
Productos sin elaborar 19,12
Pavimentos y revestimientos cerámicos 15,28
Material eléctrico 14,84
Vinos 13,93
Fuente: Bases de datos ICEX. Datos en millones de euros.