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Nuevo gobierno, viejas intenciones
Consciente
de estas limitaciones, el actual Gobierno del Partido
Social demócrata, presidido por el ex comunista
Ion Illiescu, se ha marcado un calendario de reformas para
Rumania hasta el 2004, dirigidas a:
-
alcanzar una tasa media de crecimiento anual de 4,5-6%
en el período 2001-2004;
- lograr
una macroestabilización económica consolidada;
- reducir
progresivamente la tasa de inflación hasta cifras
de un solo dígito y
- promover
una política coherente, compatible con los mecanismos
de la UE que revitalice las industrias con potencial,
reorganice el sector agrícola, desarrolle el turismo
y diversifique los servicios financieros.
Toda
una declaración de intenciones con un objetivo definido:
la integración en la Unión Europea.
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Cuenta atrás
El
año 1993 marcó el punto de partida: Rumania
se convierte en miembro del Consejo
de Europa y firma el Acuerdo de Asociación con
la entonces Comunidad Económica Europea. En 1995
presenta su petición de adhesión a la CEE
y, en el año 2000, se abren definitivamente las negociaciones,
que incluyen al país en el grupo de candidatos para
la segunda ampliación de la Unión. Su posible
ingreso: en el año 2007.
En su
informe del
pasado año sobre Rumania, la Comisión
Europea criticaba la lentitud observada en el proceso
de reformas.
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Europa, socio por excelencia
Pese
a ello, las relaciones entre Rumania y la UE, su principal
socio comercial,
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El 68% de las exportaciones rumanas tiene como destino el mercado comunitario, del que también procede el 59% de sus importaciones (maquinaria y material eléctrico, textiles, productos químicos, equipos de transporte, productos agroalimenticios y metales, principalmente). Italia, Alemania y Francia copan los puestos de cabeza en su lista de proveedores. |
se han consolidado definitivamente en
los últimos años.
En materia
de inversiones,
no
ha logrado
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En
la última década el país sólo recibió unos 6.000 millones
de dólares en inversión directa. |
captar aún el interés
del capital extranjero.
Entre
los obstáculos que todavía frenan la llegada
de inversores extranjeros figuran:
-
la ambigüedad legislativa,
-
la práctica imposibilidad de obtener préstamos
a largo plazo en moneda local y
-
la excesiva intervención por parte de los organismos
de control financiero.
No obstante,
es un mercado con enorme futuro y capacidad para generar
elevados beneficios
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Los
alicientes:
22 millones y medio de consumidores,
una excelente posición estratégica,
posibilidades de navegación fluvial y
marítima,
una mano de obra barata,
buenos
profesionales en el campo de la
ingeniería,
riqueza
de recursos naturales,
un
inmenso potencial turístico y
aunque obsoleta, una estructura industrial
diversificada.
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