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Su
lenta y desordenada transición hacia una economía
de mercado ha lastrado, por el momento, el proceso de adhesión
de Rumania a la Unión Europea.
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| Antigua capital de Rumania, además de importante centro cultural, es otra de las grandes ciudades industriales del país. Se destaca, sobre todo, por sus industrias ligeras, productos farmacéuticos, industria alimentaria y manufacturas del tabaco. |
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| Capital de la región del Banato, es un importante centro industrial y comercial; aparte de sede episcopal católica y ortodoxa y de una universidad y otras instituciones de educación superior. |
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| Es la capital y la ciudad más grande del Estado. Además de centro de investigación nuclear, es el primer centro comercial e industrial del país. Cuenta con industria siderúrgica, azucarera, de conservas, farmacéutica y de neumáticos. |
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| Único puerto marítimo del Mar Negro. Aquí se encuentra una de las dos distribuidoras eléctricas (la otra es la de Timisoara), de las ocho que tiene el país, que el Gobierno rumano se ha comprometido a privatizar antes de que finalice el año 2002. |
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John Dos Passos afirmaba que "el único elemento
que puede sustituir la dependencia del pasado es la dependencia
del futuro", máxima que define el cambio operado
en Rumania. "En los últimos años del
régimen de Ceausescu, la economía rumana se
había ido deteriorando progresivamente. Los cambios
políticos del 89 sorprendieron a Rumania en esa situación,
sin haber esbozado siquiera las más mínimas
reformas económicas y sociales y con una población
empobrecida", explica Dan Danatoiu, consejero económico
de la Embajada de Rumania en Madrid.
Desde
el primer momento, el proceso de transición hacia
una economía de mercado se vio lastrado, además,
por la inestabilidad y la ausencia de consenso entre administración,
partidos políticos y sindicatos. Ello, pese a los
atisbos de recuperación que comenzaron a apreciarse
a partir de 1994. "Se empezaron a registrar significativas
tasas de crecimiento y un menor nivel de precios que hicieron
pensar que Rumania había logrado emprender la tan
necesaria transformación económica. Pero,
en realidad, ese crecimiento no inflacionista se estaba
alcanzando gracias a ciertos
remedios
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Generosos
subsidios a empresas ineficientes, aumento del déficit
fiscal, rápida acumulación de deuda y control administrativo
sobre los precios. |
que no hicieron sino agravar los desequilibrios
macroeconómicos", analiza José Manuel
Rodríguez de Castro, consejero jefe de la Oficina
Económica y Comercial de la Embajada de España
en Bucarest.
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Un país de claroscuros
El
año 2000 significó un punto de inflexión:
"Después de sufrir un declive bastante acentuado
durante el período comprendido entre 1997 y 1999,
reconoce Danatoiu, la economía registró un
crecimiento del orden del 1,5%". Y la tendencia se
ha reforzado a lo largo de este ejercicio: en el primer
semestre de 2001, el PIB aumentó un 4,9%, la producción
industrial lo hizo un 10% y las inversiones un 6,7%.
Pero
Rumania presenta todavía el nivel de inflación
más alto, superior al 40%, y una de las rentas per
capita más reducidas de toda Europa del Este,
además de una tasa de desempleo que se sitúa
en cotas cercanas al 10%, y de que buena parte de su estructura
productiva se halla aún en fase de reconversión.
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