N.48
Diciembre 2001
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Esta empresa familiar es la única española que fabrica paneles de control de seguridad


 

 

  PRIMEROS PASOS… JR SISTEMAS DE SEGURIDAD, S.L.  


>> Cien por cien hecho en España
Una amplia sonrisa y un fuerte apretón de manos fueron los primeros signos que mostraban la calidez con la que los protagonistas de estas líneas salieron a nuestro encuentro.

Noemí Farrarons, directora de exportación

Una cordialidad que se vio aumentada cuando, tras unos segundos de indecisión, Chica, la golden retriever de la familia Farrarons, propietaria de JR Sistemas de Seguridad, terminó por hacer acto de presencia ante los nuevos desconocidos. Un cartel a la entrada indica que los teléfonos móviles deben permanecer completamente desconectados. En un lugar donde se fabrica con tecnología sofisticada, una parte de la misma está terminantemente prohibida, sobre todo para evitar la mala imagen que causa atender a un cliente mientras que un sinfín de melodías suena en continua desarmonía. Ésta es sólo una pequeña muestra del carácter y el entorno apacible que se aprecia en JR Sistemas de Seguridad, una empresa barcelonesa, situada en una iglesia antigua y desafectada del centro de la ciudad, que se dedica a la fabricación de sistemas de seguridad y control de vigilancia.

Es la única empresa de toda España cuya actividad gira en torno a este sector. "Parece increíble y se dice pronto, pero somos los únicos que fabricamos estos productos en nuestro país, de ahí que no se puedan constituir asociaciones que nos ayuden a movernos en el sector y en el mercado. En este sentido nos encontramos muy desprotegidos porque ninguna asociación, digamos parecida, como puede ser la de sistemas contra incendios, nos hace un hueco. De momento sólo nos ha acogido una asociación italiana dedicada a cuestiones de seguridad". Quien hace estas declaraciones es Noemí, una de las hijas del matrimonio Farrarons y que se encarga de llevar el departamento de exportación del negocio.

Su pasión por el trabajo y una marcada personalidad hacen que sea la alma mater de JR. Tenacidad y constancia, características seguramente heredadas de Matilde, su madre, una canaria con gran decisión a quien los vaivenes propios de todo negocio familiar no le ha restado ni un ápice de sus ganas de salir adelante. "JR Sistemas de Seguridad nació en 1982 tras una iniciativa de mi padre. Empezamos a montar sirenas hasta que la cosa fue creciendo y nos hicimos más grandes. Llegó entonces la hora de introducir en la plantilla a ingenieros. Con sus ideas y las de mi progenitor se fue haciendo un compendio y así hemos llegado a lo que somos hoy día", continúa explicando Noemí. Para esta abogada de apenas treinta años, su profesión dejó de tener sentido hace un tiempo, justo cuando decidió dedicarse por entero al negocio familiar. "Yo antes trabajaba en Grecia y dedicaba mis horas libres a echar una mano, abriendo mercado en aquella zona. Pequeñas cosillas, hasta que mi padre me dijo… ¡Noemí te necesitamos!… Y aquí me planté, en Barcelona, con unas terribles ganas de proyectar nuestros esfuerzos hacia el exterior y darles salida a los productos que fabricábamos. De esto va a hacer ya más de cuatro años, justo el tiempo que nos hemos dedicado a la exportación con mayúsculas".

>> David contra Goliat
La gama de productos es extensa. Especializados en la prevención de la intrusión, son fabricantes de diferentes tipos de centrales, comunicadores telefónicos, sistemas vía radio, domótica, teleasistencia o centrales receptoras para edificios. Algunos de los modelos más antiguos responden a los nombres propios de las hermanas Farrarons, porque, el padre, al igual que hacen los viejos marineros con sus botes, encontró en aquello un cierto romanticismo.

El principal deseo es el de transmitir tecnología y calidad pero, ante todo, seguridad. De hecho, es en esta característica donde mayor énfasis pone Noemí Farrarons. "Lo más importante es que cuando el cliente final adquiera un producto de la marca JR sepa que está seguro. Si uno sabe que un producto ofrece seguridad sabe también, por descontado, que la tecnología va implícita. Eso es lo que nos hace vivir hoy día porque nuestra competencia la forman las grandes multinacionales extranjeras y nosotros somos realmente muy pequeños. En cualquier caso, al ser más pequeños, también somos más ágiles, tanto en nuestra capacidad de respuesta como en la toma de decisiones a la hora de solventar problemas en la fabricación. David luchó contra Goliat, ¿no? Pues ahí estamos", amenaza sonriente mientras gesticula con sus manos dando por hecho que muy pronto será así.

Por el momento van por el buen camino ya que sus productos se venden en el extranjero con gran aceptación. Un buen ejemplo se encuentra en su artículo de teleasistencia. Dirigido principalmente a ancianos y personas que no se puedan mover de casa, con sólo apretar un botón, éstos se ponen en contacto con los servicios de urgencias o con el servicio médico que demanden en ese instante. Además, el aparato en cuestión posee un archivo, como si fuera el disco duro de un ordenador, en el que se guarda el historial del paciente, de forma que si se cambia de médico, u otro especialista acude a la casa del enfermo, éste conozca todo lo referente al mismo. Otro de los servicios que ofrece es el de aviso: si el paciente tiene que tomarse una medicación a una hora determinada, o si espera una visita médica, entonces le avisará como si de un contestador automático se tratase. Este producto sólo se fabrica en España por JR Sistemas de Seguridad. Existe algo parecido en el sector, pero lo fabrican los principales competidores de la familia Farrarons, empresas de EEUU e Israel. Sobre esto, Noemí hace una reflexión en voz alta: "¿Por qué países como Japón o China no son fabricantes de paneles de control de seguridad? Simplemente porque es algo más complicado que hacer una mera cámara. Los grandes fabricantes de estos productos son los estadounidenses y, en algún caso, los israelíes. Nosotros estamos ahí, abriéndonos camino poco a poco a través de las ferias, nuestro instrumento más preciado para darnos a conocer en el extranjero, una tarea harto complicada porque éstas son excesivamente caras, de ahí que nuestra experiencia en el exterior haya sido lenta".

Otro de los productos estrella son las centrales de seguridad que incluyen domótica. Se trata de hacer más seguro el hogar al mismo tiempo que se le ofrece al usuario una vida mucho más cómoda al poder controlar, desde el exterior, lo que ocurre en el interior de su vivienda.