Egipto. Faraón del futuro  


Los esfuerzos de modernización de Egipto, principalmente en el capítulo de las grandes infraestructuras, son muy bien valorados por instituciones y gobiernos de todo el mundo.

Egipto tiene una importancia capital en Oriente Próximo por distintas razones:

  • Su cifra de PIB, que ronda los 89.000 millones de dólares, sólo es superada por Israel y Arabia Saudí.
  • Su situación estratégica en la zona le permite jugar el papel de encrucijada de tres continentes: Europa, Asia y África.
  • Constituye una pieza clave del proceso de pacificación de una de las regiones más convulsionadas del mundo.

>> Estabilización y reforma
Los años 70 fueron para Egipto de un notable crecimiento económico pero, mediados los 80, la drástica caída de los precios del crudo y el incremento de los tipos de interés, unidos a los problemas estructurales que venía arrastrando la economía egipcia, abocaron al país a una situación insostenible, que se prolongó y acentuó hasta 1991.

El Gobierno egipcio puso en marcha entonces un programa de estabilización y reforma económica bajo la tutela del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM), que ha obtenido muy buenos resultados.

Por otro lado, las autoridades egipcias acometieron también importantes reformas estructurales en sectores económicos clave, destacando la política de privatización de empresas públicas, la introducción de medidas liberalizadoras en el sector financiero y la creación de un Fondo Social de Desarrollo para amortiguar los efectos adversos del programa de estabilización.

>> A privatizar
Hasta principios de 1996, el avance en el proceso de privatización fue muy lento. A partir de enero de dicho año, se intensificó notablemente. Desde 1998, el proceso de privatizaciones afecta a los sectores financiero, de telecomunicaciones, infraestructuras y seguros. Se han otorgado dos licencias de telefonía móvil, como inicio del proceso de privatización del servicio telefónico. Agencias de transporte público, suministradoras de agua y productoras y distribuidoras de electricidad están incluidas en dicho proceso.

Sin embargo, tal como afirma José Manuel Becerra, consejero jefe de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en El Cairo, "en otros sectores no se vislumbra la iniciación del proceso privatizador, como es el caso de los hidrocarburos, en el que el monopolio estatal seguirá imperando".