OFICINAS ECONÓMICAS Y COMERCIALES. Egipto  


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Respete las jerarquías

Aunque a veces se presenta bajo aspectos muy occidentales, la sociedad egipcia es profundamente tradicional y conservadora, y el respeto formal a las jerarquías es imperativo. Los directivos suelen reservarse celosamente todas las responsabilidades y sus subordinados raramente pueden tomar decisiones vinculantes para la empresa por sí mismos. Asegúrese de que su interlocutor tiene realmente capacidad de decisión.

>> Fomente y cuide las relaciones personales
Como en todo el mundo árabe, en Egipto pesan mucho las relaciones personales y los vínculos de fidelidad y lealtad, de ahí la importancia de contar siempre con intermediarios bien relacionados en el sector en el que pretenda introducirse, que faciliten el acceso a los auténticos centros de decisión. Además, para consolidar los negocios es muy conveniente fomentar las relaciones directas y personales con los clientes, que no suelen encontrarse cómodos cuando los contactos se limitan al teléfono, el fax o el correo electrónico.

>> Sea escrupuloso con los aspectos formales
Asegúrese de que las cartas de crédito están correctamente redactadas, con todo lujo de detalles, y no dé nunca nada por sobreentendido.

>> Infórmese sobre la Ley de inversiones extranjeras
Existen dos posibilidades a tener en cuenta, las denominadas inversiones en Egipto y las inversiones en zonas francas de Egipto. Especialmente las segundas reciben un buen número de exenciones, bonificaciones e incentivos de todo tipo. La captación de capitales y tecnología exterior tiene la máxima prioridad para el Gobierno, y suele mostrar un gran interés por todo tipo de joint-ventures o proyectos en los que esté implicado algún tipo de inversión extranjera directa.

>> Elija cuidadosamente a su agente local
Aunque la obligatoriedad del agente local no rige cuando la empresa extranjera trabaja con el sector privado, la mayoría de las compañías extranjeras estima conveniente contar con un agente local que resuelva los problemas de comunicación, trámites burocráticos y prácticas y usos comerciales, a veces atípicos pero muy extendidos por el país, y a los que las empresas foráneas no suelen estar acostumbradas.

>> Modere sus expectativas y sus ofertas
El pueblo egipcio es amistoso y cordial, pero al mismo tiempo es también orgulloso y susceptible. Conviene no olvidar que cualquier afirmación o comentario que pueda admitir más de una interpretación será implacablemente asumido y entendido en la forma más favorable a sus intereses. El egipcio, por otro lado, raras veces sabe decir que no, lo que, en ocasiones, le lleva a hacer promesas o afirmaciones que luego no podrá cumplir.