|
>>
Un régimen de comercio liberalizado
Desde 1991, la importación de la mayoría de
las mercancías está liberalizada, y se han
suprimido casi todas las restricciones, cupos y demás
limitaciones
cuantitativas.
 |
| |
La
mayor parte de los derechos de importación son ad
valorem sobre el valor CIF en aduana, y varían entre
el 0% y el 23%. En el año 2001, el arancel máximo
no podrá superar el 20%, de acuerdo con el Arancel
Exterior Común del Mercosur. |
Para
las empresas extranjeras interesadas en introducirse en
Argentina, es interesante saber que este mercado se caracteriza
por:
-
la concentración de la población en centros urbanos: su
densidad demográfica es de 12,7 habitantes por km2 en
una extensión cinco veces superior a la española;
- el
lento crecimiento de dicha población;
-
un nivel educativo cada vez más elevado;
-
la concentración del poder adquisitivo en la franja de
edad entre los 20 y 40 años;
- la
facilidad de acceso al crédito, que está influyendo positivamente
en el consumo a pesar de la recesión;
-
el gusto cada vez mayor por los productos europeos.

Desde
hace algunos años, las grandes superficies y los supermercados,
muchos de capital extranjero, preferentemente francés, están
cobrando una mayor importancia en el ámbito de la distribución.
El nombramiento de un representante o importador, conocedor
del mercado y del funcionamiento del entramado burocrático,
facilita la comercialización de los nuevos productos a introducir.
El representante funciona más como distribuidor que como
agente a comisión, por lo que asume la asistencia técnica
y el servicio posventa.
Para las pyme extranjeras deseosas de penetrar en este mercado,
es una buena noticia el hecho de que muchas empresas argentinas
que no tienen acceso al crédito dada la situación de sus
balances, se encuentran a la venta. Pero la fragilidad actual
de estas empresas no debe ocultar ciertas realidades locales:
no se puede ignorar que, según una encuesta realizada por
el World Economic Forum entre 4.000 responsables
de negocios internacionales, Argentina ha sido mal valorada
en aspectos como corrupción, eficacia de la administración
y parcialidad de la justicia. La prudencia debe acompañar,
por tanto, el noble deseo de realizar negocios en un país
que, por lo demás, ofrece inmensas posibilidades en numerosos
sectores.
>> Puerta abierta a la inversión
extranjera
Argentina mira con ansia las inversiones extranjeras, que
se han convertido, a través de las privatizaciones
y la inversión productiva, en el verdadero motor
del sistema económico.
La legislación sobre inversiones extranjeras es absolutamente
liberal y no tiene virtualmente ningún tipo de restricción.
 |
| |
No
se requiere ninguna formalidad ni para materializar
inversiones procedentes del exterior ni para que el
inversor extranjero repatríe capitales o remita beneficios
en cualquier momento. No existe ningún período de
espera. El acceso al mercado de cambios es completamente
libre. |
La Ley brinda idéntico tratamiento a las empresas
extranjeras y a las nacionales, incluyendo el acceso a financiación
de procedencia local o extranjera, sea en moneda nacional
o en divisas.
>> Argentina y España se
necesitan
Ambos países firmaron en 1995 un Acuerdo de Cooperación
Económica y Financiera que entró en vigor en noviembre de
1997 y que tiene una validez de 5 años.
Existe también entre ambos países un Acuerdo para la Promoción
y Protección Recíproca de Inversiones, en vigor desde 1992,
así como un Convenio para evitar la Doble Imposición, vigente
desde julio de 1994.
Aunque
es preciso subrayar la presencia de algunos contenciosos
que proyectan ligeras sombras sobre las buenas relaciones
comerciales entre ambos países:
- las
investigaciones argentinas sobre subvenciones europeas,
y especialmente españolas, al aceite de oliva;
-
las investigaciones antidumping en la exportación
de juguetes a Argentina;
-
la importación de libros en castellano editados en países
fuera de su área lingüística;
-
la imposición de derechos específicos muy elevados a la
importación de productos textiles y calzado, complementados
con rígidas normativas sobre certificaciones de origen
y etiquetado, las inversiones españolas en Argentina han
adquirido en los últimos años una importancia extraordinaria.
|