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Sustanciales reformas fiscales |
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Las sociedades turcas tributan por su renta mundial. El ejercicio fiscal suele coincidir con el año natural, aunque las empresas pueden solicitar que su ejercicio termine en una fecha distinta al 31 de diciembre. Se deben realizar pagos trimestrales a cuenta del Impuesto sobre Sociedades final, cuyo plazo de declaración finaliza el 25 de abril. En caso de una distribución de dividendos, el plazo se prolonga hasta el 20 de mayo. Otro aspecto a destacar es que se prevé la posibilidad de formular consultas sobre cualquier aspecto tributario, teniendo la respuesta carácter vinculante para la Administración. Desde el 1 de enero de 2006 el tipo de gravamen es el 20% (anteriormente el 30%). Las ganancias de capital se consideran un beneficio ordinario más, aunque las derivadas de la venta de participaciones en otras sociedades se encuentran exentas en un 75% de su importe, siempre que la participación se haya mantenido durante al menos dos años y el importe correspondiente a la plusvalía se mantenga durante un mínimo de cinco años en una cuenta especial de reservas. Al igual que en España, también en Turquía existe un sistema de participation exemption, según el cual los dividendos de fuente extranjera obtenidos por una sociedad turca se encuentran exentos en el Impuesto sobre Sociedades, siempre que la participación en la sociedad extranjera no sea inferior a un 10%, se haya mantenido durante un mínimo de un año, y los beneficios con cargo a los cuales se distribuyen los dividendos hayan tributado en el extranjero a un tipo mínimo del 15%. Las ganancias de capital obtenidas por la venta de la participación en la sociedad extranjera quedan igualmente exentas siempre que se cumplan los requisitos arriba indicados, con la única diferencia de que se exige como período de tenencia mínimo dos años. También las participaciones en sociedades residentes en Turquía pueden beneficiarse de un régimen fiscal muy favorable. Así, los dividendos distribuidos entre sociedades residentes están completamente exentos de tributación, ya que no soportan retención en la fuente y tampoco se incluyen en la base imponible de la empresa que los percibe. Cuando el accionista que percibe el dividendo es una entidad no residente se aplica una retención en la fuente del 15% (10% hasta el 23 de julio de 2006), salvo que sea de aplicación un convenio de doble imposición que establezca un límite inferior. Las pérdidas incurridas en el ejercicio pueden ser compensadas con los beneficios en los cinco ejercicios posteriores.
Los beneficios empresariales obtenidos por los no residentes a través de establecimientos permanentes tributan de igual forma que los de las sociedades residentes y están sujetos a una retención en la fuente del 15% (10% hasta el 23 de julio de 2006) cuando son remitidos a la casa central. Se han establecido zonas de libre comercio, que se consideran como un territorio situado fuera de Turquía, aunque físicamente están en territorio turco. En estas zonas francas se permite la realización de todo tipo de actividades comerciales, industriales y la prestación de ciertos servicios, y las empresas que operan allí están exentas de todo tipo de tributación. Sin embargo, debido a un cambio en la legislación fiscal turca, sólo se permite beneficiarse de estas exenciones a las empresas con licencia válida hasta el 31 de diciembre de 2008. Por último, conviene destacar que son deducibles los gastos de investigación relacionados con las nuevas tecnologías hasta un 40% de los gastos totales de un ejercicio. También entró en vigor una nueva normativa sobre la subcapitalización, y un régimen de transparencia fiscal internacional. Actualmente, la legislación fiscal turca no contiene provisiones sobre precios de transferencia, aunque se prevé la entrada en vigor de tales disposiciones para el 1 de julio de 2007. Según esta nueva normativa sobre precios de transferencia, las transacciones realizadas entre dos partes vinculadas deben realizarse a precio de mercado, para no ser consideradas total o parcialmente como una distribución oculta de beneficios. Uno de los principales impuestos municipales es el Impuesto sobre Bienes Inmuebles, que se divide en un impuesto sobre los edificios y otro sobre los terrenos. Son sujetos pasivos de este impuesto tanto las personas físicas y jurídicas residentes como las no residentes. La transmisión de la titularidad sobre bienes inmuebles no está sujeta a imposición en Turquía, y solamente deben satisfacerse las tasas del registro de la propiedad. NATALIE J. HALLA-VILLA JIMÉNEZ Información elaborada por David Mülchi & Asociados
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