¿SABÍA USTED?
Difuntos ecologistas


No quiero decir ecologistas difuntos; no, se trata de otra cosa. Algunos cálculos estiman que la industria funeraria emplea al año la madera de un millón de árboles para construir féretros. En la época del desarrollo sostenible parece una tala poco ecológica y en el mes que empieza por el Día de Difuntos, un tema oportuno.

Un inventor catalán patentó a mediados de los 80 un modelo de ataúd fabricado a base de harina de cáscara de frutos secos, principalmente almendra, ligada con resinas. Murió, posiblemente sin hacer uso de su invento, y hasta muy recientemente cuando la empresa Ecowood Logic S.L. (Maderón) compró la patente, la técnica había quedado olvidada. Ahora se fabrican unos 10.000 al año y la licencia se ha exportado a numerosos países.

Como proclama la web de la empresa, su negocio es el arte de construir féretros sin talar un solo árbol. La mezcla citada se vierte en un molde donde se expande hasta alcanzar la consistencia y rigidez requeridas. (El uso de la palabra rigidez está exento de segundas intenciones). J.A. GARCÍA RUBIO