|
||
PIPE
2000, el Plan de Iniciación a la Promoción Exterior |
||
Como se recordará,
el Plan de Iniciación a la Promoción Exterior (PIPE) se
inició en julio de 1997 mediante un acuerdo entre el Ya en 1998, Mar Castro, directora de la División de Programación y Análisis, de la que depende en lo que al ICEX respecta el PIPE, en una entrevista con El Exportador destacaba cómo tras la experiencia exitosa del primer año de funcionamiento las instituciones participantes en el PIPE 2000 habían expresado su deseo de que la barrera del 2000, tanto en el número de empresas como en fechas, fuera superada por la realidad. Y así ha sido. En julio de 2001 se firmó el acuerdo marco por el que las instituciones involucradas reiteraban su voluntad de continuar desarrollando el programa y lograr 3.000 nuevas empresas exportadoras estables. Durante 2001 y 2002 se han ido firmando los nuevos acuerdos, tanto del PIPE como del Plan de Seguimiento, en las diferentes Comunidades Autónomas.
Jimena Martínez de la Riva considera que “el tutor permite a la empresa el manejo de una metodología de análisis que generalmente ésta desconoce. Eso conduce a la realización de un esquema de cuestiones prioritarias, tanto de gestión interna, como de factores competitivos externos y situación del mercado, y plasmarlas en un papel. Además, como el tutor suele trabajar con uno o dos interlocutores dentro de la empresa, el elaborar un documento escrito sirve para que las conclusiones obtenidas se transmitan al resto de la organización.” Juan José González Vallejuelo, también tutor del programa, opina que esta metodología “debería ponerse a disposición de todas las pymes, se internacionalicen o no… Es una herramienta que permite conocer la realidad de la empresa y sus posibilidades de desarrollo”. Teresa Vigón, otra tutora PIPE 2000, considera que “este análisis impide que el empresario magnifique o minimice las cosas, haciendo que las vea como son en realidad, sin engaños. Así, la empresa descubre que además de la intuición, está el método”. Tal como dice Adela
Giménez, jefe del Departamento de Nuevos Proyectos, que gestiona
el PIPE en el ICEX, “teniendo en cuenta la creciente importancia
que cobran las empresas de servicios en la economía española
y el cada vez mayor número de incorporaciones al PIPE 2000 de empresas
de
En esta labor, el PIPE 2000 facilita a la empresa un especialista con más de diez años de experiencia en trabajo relacionado con pymes y más de tres años en comercio exterior, que recibe, además, una formación específica en la metodología del programa. Se trata del promotor. Varios promotores señalan para nosotros algunos aspectos sobre su labor:
Seis analistas PIPE 2000 y diecisiete becarios repartidos en diferentes Ofecomes, se dedican básicamente a esta tarea. En las diferentes evaluaciones que se han hecho del programa, se ha constatado que el trabajo de los analistas en el exterior es el más utilizado y a su vez el mejor valorado por las empresas PIPE. La labor de los analistas PIPE 2000 es, en primer lugar, proveer a la empresa de toda la información necesaria para que defina el posicionamiento correcto de su producto. Posteriormente, y una vez conocido el segmento al que se dirige la empresa, es fundamental orientarla a los canales de distribución correctos. Y es en una última fase cuando se le ofrecen los contactos precisos y adecuados. Como afirma Delia Aurrebarrena, analista PIPE en la Ofecomes de París, a menudo las empresas, en un principio, sólo “desean obtener listados de potenciales clientes a los que poder dirigirse a través de un mailing. Nuestra experiencia nos dice que, en un mercado maduro y competitivo como éste, no es posible exportar a través del correo electrónico o del fax, sino que es necesario desarrollar una estrategia que permita conocer el mercado así como las formas de acceso al mismo”. Beatriz Blázquez, analista PIPE en la Ofecomes de Londres, y Virginia Robledo, que realiza el mismo trabajo en Milán, también coinciden en que, no obstante, con el aumento de la experiencia exportadora y del conocimiento del mercado, se incrementa la demanda de servicios de mayor valor añadido: informes comerciales, contactos, estadísticas, formas de acceso al mercado, ferias, etc. Mercados como el francés, el inglés o el italiano pueden resultar complejos para las empresas españolas. Por ello, Delia Aurrebarrena recomienda desde París que “una vez que se ha trabajado con la información que la Ofecomes ha facilitado, se lleve a cabo preferentemente in situ su labor comercial de prospección y venta. Si la empresa no puede hacerlo directamente, en muchos casos se impone la intervención de un agente comercial”. Virginia Robledo desde Milán considera que la información sobre el funcionamiento de la distribución en cada país es fundamental, y permite a la empresa exportadora adecuar su esfuerzo de marketing en función de ello. Por su parte, Beatriz Blázquez señala también la dificultad para encontrar un buen agente, principalmente.
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Las
dificultades a superar |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
En algunas ocasiones hay que convencer al empresario, como dice Teresa Vigón “de que la traducción de un folleto la haga un profesional y no un sobrino suyo que habla muy bien inglés, que lo barato sale caro al final, que es mejor no tener ningún folleto en inglés que uno mal traducido, que da una imagen penosa”. Pero además existen otras dificultades importantes:
Como afirma Fernando Lumbreras “en general, en la gestión de la empresa familiar, se suele dominar la producción y no tanto la comercialización”. Y Valle García completa esta idea: “con frecuencia se adoptan estrategias que luego son difíciles de cambiar; por ejemplo, la prisa por vender les hace conceder demasiado rápidamente exclusivas territoriales a los canales que luego son muy difíciles de resolver”. Miguel Morán apunta en el mismo sentido: “la falta de paciencia y el no mantener el pulso el tiempo necesario para que madure el proyecto es un mal endémico. El programa PIPE 2000 actúa bastante bien para paliar estos inconvenientes, porque fuerza a la empresa a mantener el esfuerzo al menos un par de años”. Los gestores del programa han realizado dos encuestas para comprobar la satisfacción de las empresas. Además se ejecuta periódicamente un plan de evaluación de los promotores PIPE 2000. A raíz de las sugerencias recibidas a través de estos u otros medios, desde el principio se han puesto en marcha una serie de servicios complementarios que mejoran y se amplían permanentemente, y un Plan de Seguimiento.
Además, este programa de seguimiento ofrece, de forma opcional, nuevamente un asesoramiento por parte de un Promotor PIPE 2000 por un tiempo máximo de 40 horas de consultoría. El Plan de Seguimiento se destina a las empresas que han terminado satisfactoriamente las tres fases del PIPE 2000, y tiene una duración de 2 años a contar desde que la empresa se adhiere al plan. Asimismo, estas empresas pueden contar con un servicio de asesoramiento especializado y personalizado, prestado por la organización Seniors Españoles para la Cooperación Técnica (SECOT) (ver El Exportador Digital nº 67 ).
Mar Castro, directora de la División de Programación y Análisis del ICEX, nos adelanta algunos de los proyectos en marcha:
Por otra parte, se está en negociaciones con una importante entidad específica para la cobertura de riesgos financieros solicitados por los bancos a las empresas PIPE 2000. En cuanto a los problemas de logística y transporte, se está cerrando un acuerdo con DHL para el asesoramiento en esta materia a todas las empresas PIPE 2000.
La estrella de esta utilización en otros mercados es, sobre todo, la metodología del autodiagnóstico de la empresa.
|