En 2001, la Organización
de Cooperación y Desarrollo Económico publicó un
informe sobre la industria química en el mundo en el que señalaba
el fuerte cambio experimentado en cuanto a los productos y el lugar de
su fabricación.
La aparición
de nuevas sustancias y productos, la idea de comercio global y el incremento
de la peligrosidad ha provocado que la legislación vigente hasta
ahora quedase obsoleta:
- El Foro Intergubernamental
sobre Seguridad Química y el Programa Interinstitucional para
la Gestión Racional de los Productos Químicos han ejercido
una función de importancia en el desarrollo de la aplicación
de nuevas políticas para los productos químicos.
- Asimismo, la UE
está promoviendo un giro substancial en su política en
lo que al sector químico se refiere.
El nuevo proyecto
legislativo aplicará las propuestas del Libro Blanco de la Comisión
de febrero de 2001 cuyos fundamentos principales son:
- La asignación de mayores responsabilidades en cuestiones de
seguridad a la industria.
- La progresiva sustitución de sustancias y preparados peligrosos
por otros inocuos.
- Y la creación de un sistema único e integrado de registro,
evaluación y autorización de sustancias y preparados químicos,
sistema REACH.
La adaptación
del sector químico español a la nueva legislación
es especialmente importante por la dimensión del comercio y la
fabricación ya que, en la última década, se duplicado
el valor de la producción.
Primeros movimientos en la legislación
Tras la
publicación en 1998 de un informe de evaluación sobre el
sector de los productos químicos, el Consejo de la UE solicitó
a la Comisión que presentara una nueva estrategia para el sector
a finales de 2000.
Esta estrategia fue
adoptada en febrero de 2001 basándose en el principio de cautela
y el desarrollo sostenible. Inicialmente, la legislación se ha
encaminado hacia:
- La regulación
de la comercialización y el uso de sustancias y preparados peligrosos.
- Y la ordenación
del embalaje, etiquetado y clasificación de sustancias y preparados
peligrosos.
Importación y Exportación de productos químicos peligrosos
Bajo estas
premisas, se ha llegado a la publicación el pasado mes de enero
del Reglamento (CE) nº 304/2003 relativo a la exportación
e importación de productos químicos peligrosos.
Como consecuencia,
todos estos productos considerados prohibidos o rigurosamente restringidos
quedan sujetos a un procedimiento común de notificación
de exportación y deben cumplir con un plazo adecuado de conservación.
En este sentido, con
el propósito de garantizar el cumplimiento y el control efectivo
de las normas, los países miembros de la Unión Europea deben
designar a las autoridades competentes que tendrán la responsabilidad
de controlar las importaciones y las exportaciones de los productos químicos
amparados por el Reglamento.
Hacia el sistema REACH
La implantación
de la reforma legislativa en la Unión Europea referente a productos
químicos culmina con la creación de un nuevo sistema único
de control, denominado REACH. Sus objetivos pueden resumirse en:
- Confeccionar un
registro de las sustancias comercializadas en cantidades superiores
a una tonelada al año.
- Evaluar todas las
sustancias comercializadas en volúmenes superiores a cien toneladas
al año, así como las de mayor riesgo
- Y designar una
autorización para todas las sustancias especialmente peligrosas.
De esta forma, el
sistema REACH se desarrolla en tres etapas:
- Registro:
se recogerá información sobre las propiedades de la sustancia,
los usos, niveles de exposición y los riesgos potenciales para
la salud y el medio ambiente, así como la gestión de esos
riesgos.
- Evaluación:
el tipo estándar se aplicará a sustancias superiores a
cien toneladas o especialmente peligrosas; y el tipo prioritario a aquéllas
inferiores a 100 toneladas si existen razones justificadas.
- Autorización:
las sustancias especialmente peligrosas deberán someterse a autorización
específica. Se tendrá que demostrar que el riesgo de uso
está adecuadamente controlado o que los beneficios socioeconómicos
compensan el riesgo.
A este respecto, la
UE tiene precedentes normativos, en julio de 2002 aprobó el Reglamento
(CE) nº 1217/2002 que obliga a facilitar diversas informaciones sobre
ciertas sustancias químicas.
Un presente lleno de dificultades
El
29 de octubre, los comisarios europeos responsables de la Política
de Empresas y de Medio Ambiente dan luz verde al sistema REACH; sin embargo,
el último borrador ha recibido fuertes críticas de la industria
del sector. Los proyectos preliminares de legislación que se han
presentado a las empresas proponen medidas que, a su juicio, serán
sumamente costosas e implicarán una carga burocrática excesiva.
Para garantizar que
las empresas no se verán abrumadas, el Comisario Europeo de Empresa
y Sociedad de la Información, Erkki Liikanen y la Comisaria de
Medio Ambiente, Margot Wallström han solicitado una evaluación
del impacto que tendrá sobre las empresas y se han comprometido
a ayudar a las pymes y al resto del sector químico para que incorporen
las nuevas medidas.
Experiencias sectoriales
No
obstante, el texto puede sufrir cambios hasta su aprobación definitiva
debido a las fuertes presiones de la industria:
- La patronal química
europea, CEFIC cree que el nuevo sistema amenazaría la competitividad
de la industria.
- La Asociación
Española de Fabricantes de Pinturas y Tintas de Imprimir considera
que los plazos de adaptación son muy cortos y se encuentra preocupada
acerca de su continuada viabilidad y competitividad.
- Juan Manuel Díaz,
Gerente de la Asociación de Industrias Químicas y Básicas
de Huelva señala que la adaptación a la nueva legislación
supone un enorme esfuerzo para poder competir en una industria tan importante
y contra países con unas condiciones menos rigurosas.
- Finalmente, desde
la Federación Empresarial de la Industria Química Española
se defiende la innovación y el desarrollo de la industria química
española dentro de un contexto sostenible. Recuerdan que el químico
es el único sector con un programa sectorial que integra la seguridad
y la protección medioambiental, aplicándose actualmente
de forma simultánea en 47 países bajo el programa Compromiso
de Progreso.
|