SINGAPUR
El ideal asiático  


Singapur es una ciudad-estado que comprende una isla principal y unos 60 islotes, y está habitada por más de cuatro millones de ciudadanos. Sus recursos naturales son prácticamente inexistentes, pero su economía es una de las más saneadas del mundo.

Este pequeño país está considerado uno de los más competitivos del mundo. La renta per cápita de los singapurenses supera los 20.000 dólares estadounidenses, las arcas de sus reservas están a rebosar y la inflación se mantiene bajo control.

Esta bonanza le viene dada, en parte, por una estratégica situación geográfica. No obstante, a esta afortunada ubicación se le debe sumar la gestión impulsora de la economía de mercado y del libre comercio del gobierno singapurense.

El estado fuerte
En 1954 Lee Kuan Yew fundó el Partido de Acción Popular, que consiguió unir bajo la misma bandera de la autonomía a los ciudadanos educados en las tradiciones china y británica. En 1959, Lee fue elegido primer ministro. Desde entonces, el PAP ha regido la administración de la república. En la actualidad, gobierna el país con una representación del 98% de los escaños que conforman el parlamento singapurense.

Este Gobierno fuerte mantiene un estricto control en todas las esferas de la administración; por eso, y aunque se hable de economía de mercado, muchos se refieren a él como modelo de capitalismo de estado.

Capacidad de reinvención
La gestión del Partido de Acción Popular se ha apoyado tradicionalmente en el libre mercado y en la actividad empresarial. “La demanda está asegurada tanto interiormente como en el entorno inmediato (500 millones de consumidores). Con un mercado libre y transparente, la oferta acude por sí misma”, opina José Luis Lamas Carril, consejero de la Oficina Económica y Comercial de España en Singapur.

Además hay que reconocer la gran capacidad de respuesta que este Gobierno ha demostrado frente a situaciones adversas, como ha demostrado tanto a finales de 1997 con el advenimiento de la llamada crisis asiática, como en la coyuntura actual de desaceleración de la economía mundial.

La economía del conocimiento
El hijo de Lee Kuan Yew, Lee Hsien Loong, responsable de la cartera de Finanzas desde finales de 2001, ha sido el impulsor de una nueva estrategia económica: buscando nuevas fórmulas para la reactivación de la economía que, en la ciudad-estado, ya ha entrado en recesión, la opción elegida ha sido adoptar una estrategia conocida como el avance hacia una economía basada en el conocimiento.

Algunas de las medidas que se están implantando, dentro de este marco, son:

  • el fomento de la innovación,
  • el incentivo a la creación empresarial,
  • la implantación de políticas favorables a la Propiedad Intelectual y
  • la promoción del mercado de los servicios.

Una de las bazas más importantes que el Gobierno singapurense maneja a la hora de transformar su economía en un sistema basado en el conocimiento y la innovación, es la de la educación, que según José Luis Lamas, “es uno de los grandes activos de Singapur”.

El consejero, testigo directo, nos describe la situación así: “La búsqueda de su nicho en la economía mundial ha sido la característica de la política económica singapurense durante su corta historia. Con el cambio de siglo, se vuelve hacia la investigación y las llamadas industrias basadas en el conocimiento, como la biomedicina, la biotecnología, la ingeniería de precisión, la logística y el transporte, y la educación y los modernos métodos de enseñanza”.

Buenas relaciones, buenas perspectivas
“La gran oportunidad de Singapur se va a presentar con el despegue de la economía china. El 77% de los singapurenses son chinos. Comparten la raza, la cultura y el idioma, pero no son parte geográfica ni política de la República Popular de China; por lo tanto no hay ofensa ni reticencias, no hay pasadas rencillas que superar. Son el aliado ideal y a él puede recurrir China en su proyecto de expansión sobre la zona de influencia que le es más próxima; es decir, el Sudeste Asiático”, prosigue José Luis Lamas.

En 2001 China ingresó en la Organización Mundial del Comercio. Más de 1.200 millones de habitantes suman una importante cantidad de potenciales clientes o colaboradores de cualquier empresa. Para algunos, Singapur se enfrenta a duros competidores. Sin embargo, las palabras de José Luis Lamas apuntan en otra dirección. Para él, la apertura de ese ingente mercado puede ayudar a mantener y reforzar la posición de Singapur como puerta de entrada en la zona del Sudeste Asiático.

El Gobierno del PAP goza de buenas relaciones y ha firmado múltiples acuerdos bilaterales y multilaterales. Es miembro de:

  • la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN);
  • sus relaciones con Estados Unidos y Canadá, entre otros, están aseguradas en el marco del foro de Cooperación Económica de Asia Pacífico (APEC);
  • el Encuentro Asia-Europa (ASEM) reúne a la ASEAN y a la Unión Europea en un diálogo común.

La ciudad-estado es, además, miembro de la Organización de las Naciones Unidas, de la Commonwealth, del Banco Asiático de Desarrollo y de la Organización Mundial del Comercio.

Asimismo, tiene firmados acuerdos de libre comercio con Japón, Nueva Zelanda y la Asociación de Libre Comercio de Europa (EFTA); otros cuatro están en negociación y otros dos, en proyecto.

No se puede negar lo evidente: la república singapurense obtuvo resultados de crecimiento negativo en 2001. Pero su posición sigue siendo próspera, si tenemos en cuenta la coyuntura económica mundial del momento. Incluso en recesión, esta pequeña ciudad-estado ofrece condiciones interesantes para los exportadores y los inversores extranjeros. Para los españoles es, además, un horizonte por alcanzar.

Posibilidades en todos los sectores
Asia, con la emergente China como enseña, está atrayendo todas las miradas por la repercusión que pueda tener de aquí a pocos años en el comercio internacional. Singapur es, en este contexto, un eje indiscutible.

Las siguientes empresas ejemplifican la experiencia de los exportadores españoles en Singapur, en diferentes sectores.

A modo de ejemplo, la industria
La exportación española a Singapur se ha basado principalmente en la venta de componentes electrónicos, con numerosas empresas que se han ido instalando en la zona desde hace algunos años. Sin embargo, ha habido otros sectores fuertes que mantienen buenas expectativas a pesar de la recesión.

  • Fagor Automation: dedicada a la fabricación de máquinas-herramienta, abrió una delegación en la isla en 1990.
    J.R. Arriolabengoa, responsable de la empresa para las ventas en Asia, describe: “Es cierto que la situación en este país presenta cierta incertidumbre, y en Fagor Automation sí hemos sentido algo esa recesión, pero Singapur sigue siendo un excelente mercado para nosotros. Creemos que es bueno mantener nuestra estructura en Singapur porque muchos de los países del área son más inestables política y económicamente.”
  • Salicru: empresa dedicada precisamente a la fabricación de material eléctrico, tiene menos años de experiencia. “Nosotros estamos presentes en el Sudeste Asiático desde 1998, con distribuidores en los principales países de la zona” explica Francesc Hervera, del departamento de marketing de la empresa. “Después, en el año 2000 decidimos abrir una oficina comercial en Singapur. Desde entonces, es la zona con mayor crecimiento en nuestras exportaciones, así que no estamos notando ningún retroceso. Ahora bien”, continúa, “nuestros datos no son extrapolables, debido a que nuestra presencia en la zona era mínima”.
  • Vicinay Cadenas S.A.: empresa dedicada a la fabricación de líneas de fondeo para barcos y material para proyectos offshore. En los primeros 90 creó una joint venture en China; en 1997 alcanzó un acuerdo con una compañía holandesa para que un miembro de Vicinay trabajara en la filial de aquella en Singapur; en 1998 abrió su propia oficina en la ciudad-estado.

Servicios, de primera mano

  • Concept East. Se instaló en Singapur en el año 2000. Actualmente está realizando actividades de promoción comercial. Domènec Masferrer, director de la compañía, asegura que “para las empresas que consideran el Sudeste Asiático como su objetivo y quieren contar con presencia física en la zona, Singapur es sin duda la mejor alternativa. Una de sus ventajas es la constante readaptación que se lleva a cabo para seguir atrayendo la inversión extranjera”.
  • Banc Sabadell: Joan Salafranca, que dirige la oficina de representación de este banco en Singapur, también considera que es una plaza de primera magnitud para la apertura de oficinas o delegaciones, pero se muestra cauto con respecto a la situación actual: “En 2001 caímos en una de las peores recesiones de Singapur. A pesar de las ligeras recuperaciones, los datos estimativos son malos, y en mi opinión, la situación está complicada y preveo un par de años realmente difíciles en función de cómo vayan las cosas en Estados Unidos, Europa y Japón”.

Consumo y alimentación, experiencia positiva

  • Mango: en el pasado agosto, abrió su novena tienda en Singapur. Lydia Meca, del departamento de comunicación de la cadena de la moda, confiesa: “Ahora nos estamos concentrando más en el mercado chino. Hong Kong y Shanghai son mercados que, más que competir, se complementan con Singapur”.
  • Félix Solís: En el caso de los alimentos, la distribución tiene ciertas peculiaridades. Productos que para los españoles forman parte de la cesta de la compra, son de lujo para los singapurenses. “Singapur es un mercado asiático de características asiáticas. Ellos no toman el vino como un producto de consumo diario; lo relacionan con fiestas, acontecimientos o cenas especiales. Por eso, evidentemente, la recesión se percibe en su consumo”, aclara José Luis Gómez, del grupo Félix Solís. “La situación geográfica de Singapur es privilegiada pero existe una diferencia de riqueza tal con los países que lo rodean, que en el caso concreto de los vinos españoles, estar en la isla no ayuda, ni siquiera facilita las cosas para entrar en Malasia o Tailandia”.

La edición en papel de “El Exportador” ofrece una entrevista concedida por Roney K. L. Tan, quien ha sido nombrado recientemente Cónsul Honorario de España en Singapur y cuenta con una visión de conjunto sobre la exportación española en Singapur.

Hincar el diente a un goloso
Bajo este titular, la Oficina Económica y Comercial de España en Singapur publica en la edición en papel de “El Exportador” un recuadro del que extraemos la siguiente información.

La fantástica capacidad de compra de Singapur atrae a exportadores de todo el mundo. Pero España, a pesar de que registró en el año 2001 un volumen de exportaciones a este país de más de 400 millones de euros, todavía tiene allí una presencia modesta.

La exportación española está todavía lejos de las de los países de nuestro entorno: Francia, Italia, Países Bajos, Austria (sus cifras son 3 o 4 veces las españolas) y no digamos Alemania (20 veces). Lo que, aun no siendo explicable en términos económicos, sí lo es desde una perspectiva histórica: estos países, y sus empresas, no lo olvidemos, han hecho grandes inversiones en esta parte del mundo y ahora recogen sus frutos.

En un mercado abierto y competitivo, los productos se tienen que dar a conocer, lo que exige un importante esfuerzo financiero. Sin promoción es prácticamente imposible colocar un producto en un mercado competitivo. Si se hace, los resultados son remuneradores.

Un hueco por cubrir
Una ausencia destacada en la lista de realizaciones españolas está en el sector de obras públicas. Las empresas de ingeniería y las constructoras españolas tienen aquí un gran terreno por explorar. Autopistas, redes de metro, control de tráfico, plantas desalinizadoras, conducciones de energía, equipamiento portuario son obras para las que el sector español ha probado su competitividad en otros mercados internacionales y con las que todavía no ha medido sus fuerzas en el singapurense.

Condiciones óptimas para la inversión
El otro gran pilar de la internacionalización de la empresa española, la inversión en los mercados de destino de nuestras exportaciones, tiene características propias en Singapur.

Las oportunidades más obvias están en la constitución de empresas mixtas o consorcios, para acometer la conquista de otros mercados de la región. El importante crecimiento que se prevé en esta parte del mundo en los próximos años y la posible integración de la región en el área económica y de control chino, permiten augurar una importante demanda de infraestructuras, productos intermedios y de consumo. La participación española se puede ver potenciada a través de alianzas estratégicas, todavía factibles de constituir.

Cifras
Principales exportaciones españolas a Singapur en 2001

Producto Valor
Material Eléctrico 44,546
Aceites de petróleo 20,696
Partes de máquinas de escribir y calcular 20,679
Componentes aminados (2922) 14,844
Preparaciones químicas 11,986
Revestimiento cerámico 11,817
Turismos 11,756
Materias plásticas y sus manufacturas 10,989
Subtotal productos seleccionados 147,313
Total Productos 412,744
Fuente: Bases de datos ICEX. Datos en millones de euros.

Balanza comercial España-Singapur

Año Importaciones Exportaciones Saldo
Año 1997 312,30 453,05 140,75
Año 1998 346,49 350,32 3,83
Año 1999 384,41 378,62 -5,79
Año 2000 435,28 505,56 70,29
Año 2001 383,59 412,74 29,15
Fuente: Bases de datos ICEX. Datos en millones de euros.