Año
2199. La inteligencia artificial ha avanzado tanto que ha creado
por su cuenta una realidad virtual que hace vivir a los humanos
en un sueño sin saberlo. Las personas ya no se reproducen:
se cultivan para generar la “bioelectricidad” que necesitan
las máquinas. La raza humana está esclavizada. Pero
siempre hay un líder, al que secuestran, y un elegido dispuesto
a rescatarle a él y al resto de la humanidad… El helicóptero
que acaba de aprender a pilotar Keanu Reeves irrumpe en una sala,
haciendo añicos todo lo que pilla a su paso… “Menos
la silla, que es la única que queda en pie”, señala
Francisco López de Vega, gerente de Indecasa, la empresa
española responsable de ese futurista elemento.
No es la única
película donde aparecen sus vanguardistas asientos de aluminio
llenos de agujeros (valga la paradoja). Con o sin ruedas giratorias,
con o sin brazos, también salen en Misión a Marte,
James Bond…
Desde que se
presentó la serie Trial en la Feria de Colonia del Mueble,
en 1991, y después de explicar a la posible clientela que
el nombre no tenía nada que ver con experimento (en inglés),
no han dejado de aparecer esos y otros modelos por ahí. ¡Quién
les iba a decir a los de Indecasa que su distribuidor canadiense
iba a vendérselos a la Warner! TERESA HERNÁNDEZ
RAMOS
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