LA ADAPTACIÓN DE LAS EMPRESAS EXPORTADORAS AL
  EURO
 
 

La adaptación de las empresas exportadoras al euro

  No esperar al último día


1 de noviembre de 2001. Faltan 60 días para que el euro sea la moneda de circulación efectiva en España y en los mercados de otros
11 países de la Unión Europea. La larga marcha hacia la introducción efectiva del euro cumple sus últimas etapas de forma ineluctable y, sin embargo, quedan empresas españolas que aún no han hecho todos los deberes en este campo.

A mediados de año, una encuesta realizada por el Consejo Superior de Cámaras mostraba que entre las empresas consultadas sólo el 36% reconocía estar plenamente adaptada al euro. Este porcentaje era menor (el 32%) en las empresas con menos de 10 trabajadores. No obstante, el 90% de los consultados confiaba en tener la adaptación resuelta antes del 31 de diciembre de 2001.

Algo parecido ocurre en el resto de la Unión Europea.
El "eurobarómetro" (ver glosario) publicado por la Comisión Europea con datos correspondientes al pasado mes de abril muestra que el 15% de los empresarios europeos consideraba que aún no era necesario preparar sus empresas.

En este sentido, los datos de la encuesta correspondientes a España son positivos: el 35% se consideraba ya preparado y sólo el 3% de los empresarios estimaba que no era necesaria todavía la preparación.

Principales medidas adoptadas en la fecha de la encuesta, según las empresas consultadas
 1. Definir las adaptaciones informáticas necesarias 71%
 2. Informar al personal 63%
 3. Fijar los precios en euros 61%
 4. Identificar el impacto función por función 48%
 5. Informar a los clientes y proveedores 44%
 6. Evaluar las necesidades presupuestarias 39%
 7. Identificar las necesidades de formación de personal 37%
 8. Abrir una cuenta bancaria en euros 25%

>> Cuando la empresa trabaja en mercados exteriores
Jesús Arteaga Ortíz y Andrés Conesa Fontes en un
reciente artículo señalan que el impacto económico del euro se debe
planificar en un doble nivel: estratégico
 y operativo.

>> Un mercado con precios transparentes
Al estar fijados los precios de un producto o de un servicio en la misma moneda, el euro, en todos los países de la Unión Económica y Monetaria (UEM), éstos podrán ser directamente comparados con los de otros competidores por los consumidores y otros clientes. Esa transparencia exige una cuidada atención a la política comercial y de precios de la empresa.

  • Un caso particular de la política de precios es el de los llamados precios psicológicos. Por ejemplo, 999 pts. 6 euros, que sería el equivalente, tiene poco de atractivo. Las empresas deberán estudiar si les conviene mantener esa política adaptando cantidad y presentación para lograr un precio psicológico en euros, modificar el posicionamiento del producto en el mercado o cambiar radicalmente de estrategia.

  • Por otro lado, para que una empresa siga siendo competitiva tendrá que fijar correctamente en euros los precios de sus productos o servicios. Si este cambio no está preparado con suficiente antelación, puede perderse competitividad.

  • Otra cuestión importante a la hora de fijar el precio es que en el período comprendido entre el 1 de enero y el 1 de marzo de 2002, dado que se podrán usar para pagos en efectivo tanto la moneda nacional como el euro, será obligatorio presentar los dos precios en las etiquetas en muchos países de la UEM.