Chile. Con buen rumbo  


>> El sector exterior
Cerca del 50% del PIB chileno está vinculado al comercio exterior. Las exportaciones chilenas
 alcanzaron en el año 2000 la cifra récord de 18.158 millones de dólares, con un incremento de más de un 16% sobre 1999. Las importaciones sumaron 16.722 millones de dólares y la balanza comercial registró un saldo positivo de 1.436 millones de dólares.

Durante el año 2000, Chile exportó alrededor de 4.000 productos diferentes. En ese año los principales socios comerciales fueron:

Estados Unidos 16,8%
Japón 13,8%
Reino Unido 5,8%
Brasil 5,2%
China 4,9%
México 4,4%
Italia 4,4%
Corea 4,4%
Argentina 3,4%

>> Asia Pacífico, un vector emergente
Si se analiza el destino geográfico de las exportaciones chilenas, se detecta que Chile está bastante enfocado, por su ubicación, hacia la zona asiática del Pacífico, con sus grandes mercados emergentes. Según Milenko Mihovilovic, agregado comercial de la embajada de Chile en España, 3.000 barcos pasan cada año por el Estrecho de Magallanes, sin parar, y ahí habría una oportunidad grande para que la empresa española creara un complejo de servicios marítimos de ayuda a estos barcos para proseguir sus rutas hacia uno de los mayores mercados del mundo: el de Asia-Pacífico, que constituye un foco fundamental, de espectacular dinamismo y crecimiento económico y supone para Chile un mercado de amplísimo potencial. Sería para España una oportunidad de negocio muy interesante a medio plazo (Ver artículo de "El Exportador", sobre el Plan Asia-Pacífico).

>> Objetivo de la inversión extranjera
Gracias a las buenas calificaciones que la República de Chile viene obteniendo de las agencias internacionales de rating, como Standard & Poor´s, Moody´s y Fitch & Ibca, y gracias también a la valoración de otros analistas internacionales, como el informe riesgo-país de The Economist Intelligence Unit, donde ocupa el primer lugar de Latinoamérica como mercado de interés, la inversión extranjera sigue afluyendo a este país.

Las reglas de juego para la inversión extranjera están claras y han experimentado pocos cambios en los dos últimos decenios, lo que ha atraído inversores de 64 países y ha facilitado que un gran número de corporaciones internacionales y compañías extranjeras establezcan sus bases de operaciones en Chile y utilicen el país como plataforma para penetrar en otros mercados de la región.

Si bien tradicionalmente el capital extranjero se ha dirigido hacia los sectores minero y forestal, en los últimos tiempos
la industria y los servicios están aumentando su atractivo.

Un área relativamente nueva es la participación en la construcción, explotación y mantenimiento de proyectos de infraestructura pública, mediante el sistema de concesiones administrativas que permite al inversor foráneo recuperar el capital colocado a través del cobro de una tarifa a los usuarios.

Los principales inversores extranjeros en el período 1974-2000 han sido Estados Unidos (30,7%), España (20,5%), Canadá (14,3%), Reino Unido (5,1%), Japón (3,2%) y Australia (3,0%), aunque en los dos últimos años nuestro país ha encabezado la lista y Chile fue en 1999 el segundo destino de la inversión empresarial española en el mundo, por detrás de Argentina.

En 2000 Chile ha experimentado una reducción de las entradas de inversión extranjera directa, en parte debido a que las cifras el año anterior fueron muy altas, pero también por el agotamiento de los grandes proyectos de telecomunicaciones y energía.