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Calidad natural
A finales de los años 40, tres amigos valencianos, compañeros
de estudios de farmacia y química, decidieron crear una
empresa con el fin inicial de extraer compuestos químicos
del cacao y sus derivados para la elaboración de productos
farmacéuticos. En especial, trataban de conseguir la extracción
del alcaloide del cacao, la denominada teobromina, cuya característica
más interesante es su capacidad
para estimular el riego sanguíneo. La pequeña empresa,
denominada Faubel, Benlloch y Ferrándiz, S.R.C., Laboratorios
Natra, fue creciendo, transformándose en sociedad anónima
en 1962, como Natra, S.A. ¿De dónde viene este nombre?
"La anécdota es curiosa
-señala Germán Sanjuán, actual vicepresidente
ejecutivo y consejero delegado del grupo-. Fue tan ardua la labor
de estos tres hombres para intentar extraer el principio activo
del cacao que tuvieron que hacer una, y otra, y otra vez análisis,
ensayos, etc. Y en valenciano, la tenacidad para lograr algo hace
decir, al que persiste en su empeño, la expresión
una altra volta (otra vez). Pues bien, una altra
derivó en el nombre de Natra, que es la denominación
actual de todo el grupo".
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Germán
Sanjuán |
En los años
60, la compañía inició su actividad en el
prensado de cacao para la obtención de pasta de cacao,
manteca de cacao y cacao en polvo. Con el paso del tiempo, esta
actividad ha configurado a la empresa, a través de Natra
Cacao, como el primer fabricante nacional de derivados del cacao.
"Es además la única empresa en el mundo que
realiza el ciclo completo del cacao, aprovechando todos sus subproductos",
subraya Germán Sanjuán. Paralelamente, inició
la extracción de principios activos provenientes de productos
naturales
y residuos de otros procesos de transformación. Gracias
a ello, obtiene elementos de alto valor añadido para aplicaciones
en la industria de alimentación, cosmética y farmacia,
tales como la ya citada teobromina, la cafeína natural
pura o la manteca de cacao refinada. En esta actividad, el grupo,
a través de Extractos Natra,
se ha convertido en uno de los tres únicos fabricantes
mundiales de teobromina, así como en uno de los principales
del mundo en la elaboración de cafeína, exportando
el 90% de la producción de extractos biotecnológicos.
En 1993, la
compañía llevó a cabo un proceso de segregación
que daría lugar a la actual estructura organizativa del
grupo. Así, la sociedad matriz, Natra, S.A., aporta las
actividades comerciales, financieras y administrativas a las seis
empresas del grupo, mientras estas últimas se concentran
en la actividad productiva, investigadora y comercial, principalmente.
La sociedad cotiza actualmente en bolsa, en el mercado continuo.
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Nuevos tiempos, nuevas estrategias
"Cuando yo me incorporé al grupo a finales de 1991,
alguno de los miembros fundadores comenzaba a vender su participación
accionarial, y nuevos socios se incorporaban a la entidad. Comenzó
a cuajar entonces la idea de que las actividades matrices del
grupo
-extractos y cacao- no dejaban un excesivo margen de beneficios.
En realidad, la mentalidad del grupo hasta entonces había
sido más industrial, tecnológica y de investigación
que estrictamente comercial. Pero claro, si elaborábamos
productos a partir de materias primas que venían de ultramar
y sobre las que no teníamos poder, y además estábamos
sirviendo productos intermedios al sector de la alimentación,
fuertemente presionado por las cadenas de distribución,
tenía que llegar el momento en que los márgenes
fueran estrechos", comenta Germán Sanjuán.
En aquella época, además, en el grupo no se tenía
mucha fe en las actividades matrices. Por ello, se inició,
por un lado, una diversificación de actividades, que en
realidad fue poco exitosa, salvo en el caso de la compra de las
bodegas de vino y cava Torre Oria (que permanecen en el grupo),
y, por otro, la implantación de un primer plan estratégico.
"Al llegar
al Consejo de Administración -señala Sanjuán-,
yo me di cuenta de que la escasa rentabilidad de las actividades
matrices se debía a que no se les había prestado
la suficiente atención, o no se había invertido
suficientemente. Presenté un plan estratégico inicial,
aprobado en 1993, que perseguía, en un plazo de 5 años,
la potenciación de las empresas matrices del grupo para
aprovechar al máximo sus posibilidades. Y el objetivo se
consiguió: el volumen de ventas creció más
del doble y se lograron mayores beneficios".
Pero esto
no era suficiente. A partir de 1998, se planteó la necesidad
de un nuevo plan estratégico de inversiones, ya que, en
palabras del consejero delegado, "necesitábamos una
globalización de nuestras operaciones, que incluyera la
compra de las materias primas en origen, por un lado, y por otro,
el desarrollo de productos con un mayor valor añadido que
nos permitieran llegar a mercados más sofisticados".
Tras una ampliación de capital y el cambio de accionariado
y del Consejo de Administración, el nuevo plan comenzó
su andadura. Entre los proyectos, se incluyen la instalación
de una planta de coberturas de chocolate (ya en funcionamiento
en la actualidad), y la apertura, en los próximos meses,
de una planta de elaboración de alcaloides en Manaus (Brasil),
y de una planta de elaboración de productos nutracéuticos
-productos naturales para alimentación funcional, cosmética
natural y parafarmacia- en el Parque Tecnológico de Paterna
(Valencia).
La nueva estrategia
incluye, por primera vez, una filosofía para el grupo,
aunando criterios y enlazando los diferentes productos, que se
refleja en la frase: "elaboramos productos naturales para
mejorar la calidad de vida". Germán Sanjuán
reconoce que la frase es larga, por lo que, para convertirla en
un lema, se ha resumido en: "elaboramos calidad de vida".
"Nuestro grupo pone en el mercado productos con valor añadido
(chocolate, cafeína, extractos, vinos, cavas) que no son
necesarios para vivir, pero sí para vivir mejor, y eso
se traduce en una mayor calidad de vida".
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