OFICINAS ECONÓMICAS Y COMERCIALES.  


Rafael Aguilar Tremoya


Los diez consejos del Consejero

>> Por Chile no se pasa, a Chile se viene
Dada la lejanía y la ubicación del país, hay
que plantearse los primeros contactos con
unos objetivos claros y definidos. No es recomendable aprovechar otro viaje para pasar por Chile. En ningún caso debe usted acercarse a este mercado con la mentalidad de que es residual. Las cifras macroeconómicas que muestra el país le sacarán de dudas.

>> Chile vive el comercio exterior
A pesar de que para ciertos productos (agroalimenticios) las autoridades dictan normas que les convierten en una especie de isla
(les protegen los Andes), esta economía tiene un grado de apertura que se acerca al 50%.
El sector exterior es el auténtico motor de la actividad y la actitud política es claramente favorable a su mantenimiento y ampliación.

>> Los productos de consumo caben, los bienes intermedios se necesitan
La mejora del nivel de renta per capita contribuye a la ampliación de la base consumidora. Existen nichos de mercado por explotar, tanto por mayor número de clientes como por una mayor sofisticación del producto. Los bienes intermedios que contribuyen
a agregar valor añadido a la exportación tienen todas las posibilidades de ser colocados en el país.

>> No suele haber problemas, no se los busque
Son prácticamente inexistentes las reclamaciones en operaciones de comercio exterior. Eso no quiere decir que no las haya. Por ello es recomendable protegerse utilizando la carta de crédito, cosa a la que los chilenos están acostumbrados. Nunca será un gesto de desconfianza.