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La
economía chilena es abierta, con normas claras y
estables, y el país cuenta con recursos naturales
diversificados, mano de obra cualificada, empresarios de
primer nivel y una Administración seria y ágil.
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| Es
un destacado centro turístico e industrial.
Se localiza junto a un nudo de carreteras en
la autopista del mar, comunicada con las poblaciones
agrícolas de la región. Entre sus actividades
industriales destacan el refino de azúcar, la
producción de aceites vegetales, el procesamiento
de frutas y la elaboración de productos petroquímicos,
vinos, textiles y jabón. |
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| Es
la mayor ciudad de Chile y su más importante
centro político, comercial, industrial, cultural
y de comunicaciones. Es la sede de las principales
empresas y entidades financieras del país. Entre
sus principales actividades fabriles destacan
el procesamiento de alimentos, la fabricación
de telas y equipamiento ferroviario, la confección,
la metalurgia y las industrias petroquímicas. |
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| Centro
industrial y naviero, es el eje de importantes
rutas costeras de navegación y un destacado
puerto para la exportación internacional. Entre
sus actividades económicas destacan el procesamiento
de alimentos, la confección y la fabricación
de telas, productos petroquímicos, metalúrgicos
y de piel. |
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| Es
el centro comercial de los productos agrícolas
de la fértil región circundante. Entre sus industrias
se cuentan el procesado de alimentos, la producción
de hierro y acero, las refinerías de petróleo,
los aserraderos y las fábricas de productos
químicos, papel y vidrio, además de producir
energía hidroeléctrica en el río Biobío. |
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Para conseguir los logros que hoy muestra la economía
chilena ha sido fundamental el consenso alcanzado dentro
de la coalición gobernante respecto a la política
económica, cuyos ejes básicos son:
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la apertura al mundo,
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el mercado como asignador de recursos y
-
el Estado como factor de regulación y compensación.
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Una economía abierta
Los
aranceles de aduanas han disminuido desde un promedio del
94% en 1976 al 8% en este año y el objetivo es llegar
al 6% en 2003. La internacionalización de la economía
chilena durante las dos últimas décadas ha
sido frecuentemente citada por políticos institucionales
y empresarios importantes como un proceso exitoso de apertura,
liberalización y desarrollo exterior.
Se ha
estimulado la inversión extranjera, en igualdad de
condiciones con los inversores locales. Se liberalizaron
los mercados, se privatizaron empresas que estaban bajo
el control del Estado y las compañías instaladas
en Chile comenzaron no sólo a exportar su producción,
sino también capitales para iniciar actividades en
otros países vecinos (recordemos el caso de Enersis
de la española Endesa).
Organismos
internacionales, foros multilaterales, bancos e inversores
extranjeros, agencias calificadoras de riesgo y analistas
privados coinciden en que la economía chilena se
apoya en
bases
firmes
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El crecimiento está sostenido; la inflación, bajo control; las finanzas públicas muestran superávit; la deuda externa estatal es más baja que en años anteriores, y las reservas internacionales son considerables. |
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Crecimiento
Según
datos del Banco
Central de Chile, durante el año 2000 la
actividad
global creció
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El
sector energético fue el más dinámico, con un aumento
superior al 17%, seguido por el pesquero con una tasa
similar, mientras la construcción no registró variación
y la demanda interna creció un 8%. |
de forma sostenida, alcanzando un ritmo
promedio del 5,4%. Se estima que el crecimiento de la economía
chilena durante los años 2001 y 2002 estará
fundamentalmente liderado por las exportaciones y la inversión
exterior, con un crecimiento más moderado del gasto
interno.
Los
datos del primer semestre de 2001 registran un incremento
de la economía del 3,5% respecto a igual período
de 2000, en tanto que la demanda interna creció un
0,5%. En el segundo trimestre, el Banco Central estimó
que la demanda se reducirá y que la expansión
será menos brillante, liderada por la actividad pesquera,
que creció más de un 12%, seguida por la energía,
con el 11%.
El Banco
Central de Chile rebajó el 10 de octubre la previsión
de crecimiento para 2002 desde el 5% hasta el 3,5%, debido
al empeoramiento de la coyuntura internacional.
Pese
a estos contratiempos, hay confianza en que la economía
chilena seguirá creciendo en el futuro a buen ritmo.
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