N.36
Noviembre 2000
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  28 EXPERIENCIAS  
 

28 experiencias

  La preparación desde el extranjero


Para los jóvenes profesionales, encontrar una oportunidad que permita adquirir una formación humana y profesional en el extranjero no es nada fácil hoy en día. El programa de becas del ICEX responde a esta inquietud y a las necesidades del sector exportador español.

Las experiencias que se viven durante la beca, los nuevos amigos y el descubrimiento de "paraísos" desconocidos ayudan a superar el temor que produce en un primer momento el hecho de abandonar el entorno más próximo e iniciar una nueva etapa lejos de casa. Pero nadie mejor que los propios protagonistas de estas becas para contar sus miedos, sus aventuras y sus esperanzas durante esa etapa. Aquí están algunos de sus testimonios.

Alfredo Abad, senior banker del Banco Africano de Desarrollo, becario en COFIDES y en Caracas en 1992/93. "La beca era una puerta de entrada al mundo de los mercados exteriores, que contaba además con el importante respaldo de la Administración española, lo que te permite trabajar en el sector desde una posición privilegiada".

Carlos Abella Martín, director de Relaciones Institucionales de RTVE, becario de la Cámara de Madrid en Finlandia en 1973 y en Polonia en 1974. La beca fue una gran escuela que le permitió adquirir una buena metodología de trabajo, aprender a relacionarse con empresas y directivos y ser capaz de redactar informes comerciales útiles. La experiencia fue tan positiva que, a su regreso, se ocupó de dirigir el programa de becas de la Cámara de Madrid hasta 1977, cargo que abandonó tras haber contribuido a la formación de tres promociones de becarios y a la difusión de sus informes entre empresas madrileñas.

María José Barquín, responsable de márketing de Cruzcampo, becaria en Los Ángeles en 1990. Para ella una beca de estas características "es una gran oportunidad de formación personal y profesional porque las empresas necesitan gente joven con experiencia internacional y valoran mucho que alguien haya tenido las agallas de pasar un duro proceso de selección para irse después a vivir durante un año entero a un país desconocido". Su experiencia en la Oficina Comercial le proporcionó conocimientos que después ha podido aplicar en la práctica, sobre todo en el proyecto de exportación
  No dudó en contratar a un becario del ICEX cuando se hizo cargo de ese trabajo, ya que según explica "en esta tan traída y llevada economía global no creo que haya mejor experiencia que salir a ver de qué otras maneras se trabaja en el mundo y aprender a respetarlas".
 de la marca Cruzcampo.

Alejandro Burgalés, responsable de la división de comercio exterior de la Asociación de Fabricantes de Material Eléctrico (AFME), becario en Bucarest en 1996. La beca le permitió asistir en primera fila al proceso de cambio de una economía planificada a una de mercado, con todos los problemas que eso conlleva. Además, gracias a la oportunidad que le brindó el ICEX, pudo encontrar un puesto como responsable de comercio exterior de AFME, asociación reconocida como entidad colaboradora de la Administración.

Alfonso Buxens, coordinador de proyectos en la agencia de Naciones Unidas IAPSO, becario en Copenhague en 1994. La beca fue un medio para establecer contactos con organismos de las Naciones Unidas que le ofrecieron posibilidades de trabajo al terminar la beca. En lo negativo, destacaría "la falta de planificación de las tareas que serían asignadas al nuevo becario, cierto aislamiento y falta de continuidad en la tutoría".

Jordi Carrasco-Muñoz, analista de mercado en la Ofcomes en Ho Chi Minh City, becario en Hong Kong en 1996. Nos cuenta que durante su beca hizo un poco de todo, ya que desde el principio la analista y el consejero de su Oficina le dieron una gran independencia y le asignaron tareas de gran responsabilidad, aparte de enseñarle todos los trucos del oficio, lo que, una vez terminada la beca, le permitió seguir trabajando en la zona como analista de mercados en Vietnam.

Pedro Castro, gerente de Aldeasa en Canarias, becario en Santiago de Chile en 1995. "Mis experiencias en la Ofcomes son, en resumidas cuentas, maravillosas. Tuve la suerte de trabajar con un equipo de gente joven muy buena y motivada, lo que hizo que pese a los limitados medios técnicos con que contaba la Oficina en aquel año, el trabajo fuese ameno e intenso".

Sonia Castro, export manager de las bodegas Martín Códax, becaria en Sofía en 1996. La situación del país en aquella época no era demasiado buena y para ella lo peor era "comprobar que no había forma posible de hacer que los negocios funcionaran y de conseguir mejorar la balanza comercial". Éstas y otras dificultades como el idioma, hicieron duros los inicios, pero ahora Sonia cree que "todo aquello que en algún momento pudo ser considerado como una situación complicada es hoy una lección de vida. Por eso doy gracias de haber pasado por todas y cada una de ellas".

María José Cristofol, project manager de Panrico, becaria como area manager en Nabisco
  En 1996 el ICEX concedió un total de 100 becas, de las cuales 75 eran para Ofcomes y 25 para empresas y Mª José se incorporó a Nabisco.
. A pesar de que en la compañía no había un plan de formación reglado, su principal tarea fue la apertura de nuevos mercados y, a pesar de tener experiencia en un departamento de exportación, eso era algo totalmente nuevo para ella. Sin embargo la gran confianza que su jefe depositó en ella le permitió realizar "tareas que nunca imaginé que se pudiesen asignar a un becario".

Paloma de Vicente, trabaja en el Grupo BBVA, becaria en Los Ángeles en 1989. "Pienso que, en general, la relación con un equipo de trabajo en un país extranjero es más fuerte que cuando estás en el tuyo propio porque la gente te tiene que orientar, tanto en los aspectos profesionales como en los personales". En su caso, la beca fue "el pistoletazo de salida" para conseguir su puesto de trabajo actual.

Fernando del Monte, director de exportación de Confecciones Mayoral, becario en Estocolmo en 1994. "Personalmente aprendí a ver las cosas desde otra perspectiva y me hice mucho más transigente, más apto para entender el mundo".

Ignacio Díaz, director de desarrollo de negocio electrónico de Business Address Datbases Co. Ltd. (Badco Asia), becario en Bangkok en 1996. "Las salidas profesionales para un joven de 25 años en Asturias eran pocas y de muy baja calidad, mientras que la beca simbolizaba todos mis ideales de lo que un primer trabajo debía aportar: formación, responsabilidades, solvencia y futuro". Sus expectativas no quedaron ni mucho menos defraudadas, ya que para él la beca fue el catalizador de todos los proyectos que desarrolló después.








 

Becas del ICEX