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Para
los jóvenes profesionales, encontrar una oportunidad que
permita adquirir una formación humana y profesional en
el extranjero no es nada fácil hoy en día. El programa
de becas del ICEX responde a esta inquietud y a las necesidades
del sector exportador español.
Las experiencias
que se viven durante la beca, los nuevos amigos y el descubrimiento
de "paraísos" desconocidos ayudan a superar el
temor que produce en un primer momento el hecho de abandonar el
entorno más próximo e iniciar una nueva etapa lejos
de casa. Pero nadie mejor que los propios protagonistas de estas
becas para contar sus miedos, sus aventuras y sus esperanzas durante
esa etapa. Aquí están algunos de sus testimonios.
Alfredo
Abad, senior banker del Banco Africano de Desarrollo,
becario en COFIDES y en Caracas en 1992/93. "La beca era una puerta
de entrada al mundo de los mercados exteriores, que contaba además
con el importante respaldo de la Administración española, lo que
te permite trabajar en el sector desde una posición privilegiada".
Carlos
Abella Martín,
director de Relaciones Institucionales de RTVE, becario de la
Cámara de Madrid en Finlandia en 1973 y en Polonia en 1974. La
beca fue una gran escuela que le permitió adquirir una buena metodología
de trabajo, aprender a relacionarse con empresas y directivos
y ser capaz de redactar informes comerciales útiles. La experiencia
fue tan positiva que, a su regreso, se ocupó de dirigir el programa
de becas de la Cámara de Madrid hasta 1977, cargo que abandonó
tras haber contribuido a la formación de tres promociones de becarios
y a la difusión de sus informes entre empresas madrileñas.
María
José Barquín, responsable de márketing
de Cruzcampo, becaria en Los Ángeles en 1990. Para ella una beca
de estas características "es una gran oportunidad de formación personal
y profesional porque las empresas necesitan gente joven con experiencia
internacional y valoran mucho que alguien haya tenido las agallas
de pasar un duro proceso de selección para irse después a vivir
durante un año entero a un país desconocido". Su experiencia en
la Oficina Comercial le proporcionó conocimientos que después ha
podido aplicar en la práctica, sobre todo en el
proyecto de exportación de la marca Cruzcampo.
Alejandro
Burgalés, responsable de la división de comercio
exterior de la Asociación de Fabricantes de Material Eléctrico
(AFME), becario en Bucarest en 1996. La beca le permitió asistir
en primera fila al proceso de cambio de una economía planificada
a una de mercado, con todos los problemas que eso conlleva. Además,
gracias a la oportunidad que le brindó el ICEX, pudo encontrar
un puesto como responsable de comercio exterior de AFME, asociación
reconocida como entidad colaboradora de la Administración.
Alfonso
Buxens, coordinador de proyectos en la agencia de Naciones
Unidas IAPSO, becario en Copenhague en 1994. La beca fue un medio
para establecer contactos con organismos de las Naciones Unidas
que le ofrecieron posibilidades de trabajo al terminar la beca.
En lo negativo, destacaría "la falta de planificación de las tareas
que serían asignadas al nuevo becario, cierto aislamiento y falta
de continuidad en la tutoría".
Jordi
Carrasco-Muñoz, analista de mercado en la Ofcomes
en Ho Chi Minh City, becario en Hong Kong en 1996. Nos cuenta
que durante su beca hizo un poco de todo, ya que desde el principio
la analista y el consejero de su Oficina le dieron una gran independencia
y le asignaron tareas de gran responsabilidad, aparte de enseñarle
todos los trucos del oficio, lo que, una vez terminada la beca,
le permitió seguir trabajando en la zona como analista de mercados
en Vietnam.
Pedro
Castro, gerente de Aldeasa en Canarias, becario en
Santiago de Chile en 1995. "Mis experiencias en la Ofcomes son,
en resumidas cuentas, maravillosas. Tuve la suerte de trabajar
con un equipo de gente joven muy buena y motivada, lo que hizo
que pese a los limitados medios técnicos con que contaba la Oficina
en aquel año, el trabajo fuese ameno e intenso".
Sonia
Castro, export manager de las bodegas Martín Códax,
becaria en Sofía en 1996. La situación del país en aquella época
no era demasiado buena y para ella lo peor era "comprobar que
no había forma posible de hacer que los negocios funcionaran y
de conseguir mejorar la balanza comercial". Éstas y otras dificultades
como el idioma, hicieron duros los inicios, pero ahora Sonia cree
que "todo aquello que en algún momento pudo ser considerado como
una situación complicada es hoy una lección de vida. Por eso doy
gracias de haber pasado por todas y cada una de ellas".
María
José Cristofol, project manager de Panrico, becaria
como area manager en Nabisco. A pesar
de que en la compañía no había un plan de formación reglado, su
principal tarea fue la apertura de nuevos mercados y, a pesar de
tener experiencia en un departamento de exportación, eso era algo
totalmente nuevo para ella. Sin embargo la gran confianza que su
jefe depositó en ella le permitió realizar "tareas que nunca imaginé
que se pudiesen asignar a un becario".
Paloma
de Vicente, trabaja en el Grupo BBVA, becaria en Los
Ángeles en 1989. "Pienso que, en general, la relación con un equipo
de trabajo en un país extranjero es más fuerte que cuando estás
en el tuyo propio porque la gente te tiene que orientar, tanto
en los aspectos profesionales como en los personales". En su caso,
la beca fue "el pistoletazo de salida" para conseguir su puesto
de trabajo actual.
Fernando
del Monte, director de exportación de Confecciones
Mayoral, becario en Estocolmo en 1994. "Personalmente aprendí
a ver las cosas desde otra perspectiva y me hice mucho más transigente,
más apto para entender el mundo".
Ignacio
Díaz, director de desarrollo de negocio electrónico
de Business Address Datbases Co. Ltd. (Badco Asia), becario en
Bangkok en 1996. "Las salidas profesionales para un joven
de 25 años en Asturias eran pocas y de muy baja calidad,
mientras que la beca simbolizaba todos mis ideales de lo que un
primer trabajo debía aportar: formación, responsabilidades,
solvencia y futuro". Sus expectativas no quedaron ni mucho
menos defraudadas, ya que para él la beca fue el catalizador
de todos los proyectos que desarrolló después.
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