ASÍ NOS VEN… Gómez Carrera  


  • Principalmente Italia y Francia son los competidores más directos del producto español.
    Los vinos franceses tienen muy buena imagen y prestigio. Su volumen de mercado es el que más estable se ha mantenido siempre. En cuanto a Italia, son principalmente los blancos y ahora también los valpolicceli.
    También es importante la presencia de otros países y sus vinos:
    Chile: tiene mucha presencia y una relación calidad/precio muy buena.
    Argentina: Tradicionalmente, sus vinos eran el "patito feo" de los vinos de América porque el prestigio lo tenían los chilenos. Pero en los últimos años se ha introducido en Brasil y está vendiendo muy bien.
    Alemania: La inmigración alemana trajo la cultura y el interés por los vinos a Brasil y propició que se importase mucho vino alemán, sobre todo dulce.
    Portugal: Se bebe mucho oporto. Al principio era el vino que más se vendía. Hoy ha perdido algo de terreno, pero sigue siendo importante.
    Y últimamente se están introduciendo países y vinos nuevos, como los de Australia.

  • Para mejorar la posición en el mercado brasileño, sería preciso promocionar España.
    Considero necesario que el primer paso sea institucional , para dar a conocer la cultura y los productos españoles. Después ya, cada marca podría hacer campaña de su producto. A ellos les recomiendo hacer una promoción muy activa.


  • Las entidades españolas y el ICEX deben desarrollar acciones promocionales de nivel alto.
    Deberían realizarse jornadas gastronómicas españolas en restaurantes de alto nivel, pero al mismo tiempo, promocionar obras de teatro, ballets y bailarines de España, dar a conocer la moda de España. En definitiva, cultura. Sería necesaria la celebración de festivales gastronómicos y que viniesen estrellas de la cocina española. Se lleva allí a unos cuantos opinion makers para que escriban en sus revistas y se considere el hecho de consumir un producto español como algo elegante o sofisticado.


  • Dificultades de los productos españoles para ser importados en Brasil.
    Encontrar un distribuidor es el primer paso ineludible. En cuanto a las cuestiones burocráticas, son tediosas, pero en Brasil no tienen dificultades especiales o añadidas que no tengan en otros lugares.


  • En los próximos diez años, la evolución de este mercado para los productos españoles puede ser muy buena.
    En este país no hay cultura de vino. Sin embargo, poco a poco, se va haciendo habitual acompañar las comidas con vino. También el consumidor está poniendo más interés en conocer las diferencias y procedencias. La consecuencia de todo ello es que se consume cada vez más vino, por lo que el sector lleva ya unos años de notable crecimiento y el exportador español tiene que aprovechar esta tendencia.