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Según
los datos facilitados por la Délégation à l'Aménagement
du Territoire et à l'Action Régionale (DATAR), agencia
oficial del Gobierno francés encargada del asesoramiento
y el apoyo a las inversiones extranjeras en el vecino país,
las empresas españolas invirtieron en 1999 en Francia 44.747
millones de pts. en 31 proyectos
que han generado 3.556 puestos de trabajo.
Estas cifras representan un notable avance con relación a
1998 con un 77% más de capital invertido y un 63% más
de proyectos.
En 1999, el método
de implantación preferido por las empresas españolas
ha sido el de adquisición de empresas ya existentes (63%
de la inversión total) mientras que el año anterior
fue el de creación de nuevas empresas (53% del capital invertido).
Por sectores, la transformación de la madera ha sido el objeto
de 15 de los proyectos comprometidos, seguida a continuación
por la informática, el automóvil
y la farmacia.
Otro elemento
interesante es que la inversión española se dirige
mayoritariamente a las mismas regiones francesas que el resto
de la inversión extranjera, es decir el arco noroeste que
limita con las fronteras alemana e italiana, mientras que sólo
4 proyectos (tres centros fabriles y uno logístico) se
han realizado en zonas transfronterizas con España.
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Las ventajas comparativas de Francia
La agencia francesa
DATAR resalta como ventajas comparativas de Francia para la implantación
de empresas con capital extranjero:
- Su privilegiada situación en Europa, limítrofe
con tres países del G-7 (Alemania, Italia y el Reino
Unido).
- Su avanzada red de telecomunicaciones.
- Un sistema de transportes muy tupido
y desarrollado.
- El coste de la electricidad para uso industrial es, aproximadamente,
un 70% del coste medio en España.
- El esfuerzo en I+D es muy sobresaliente.
- La productividad de la mano de obra industrial supera los
60.000 dólares de valor añadido por trabajador
y año.
- Francia es también un mercado atractivo con una población
de 58 millones de habitantes con alta capacidad adquisitiva:
el PIB per capita supera los 24.000 dólares, un
20% más que la media europea. Por otra parte, la inflación
se sitúa en torno al 2%, la tasa de crecimiento prevista
para 2000 es del 3% y la fiscalidad está situada entre
los valores medios europeos en lo que se refiere al impuesto
de sociedades.
Entre las
ayudas que ofrece el Gobierno francés para estimular la inversión
extranjera destaca la PAT (Prime d'Aménagement du Territoire)
, que consiste esencialmente en subvenciones a fondo perdido (que
otorga DATAR) y, en función del tipo de proyecto y su localización
geográfica, otros incentivos de tipo fiscal, ayudas a la financiación
y a la contratación.
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