ALIMENTACIÓN. Queso en Noruega


>> Poco sabor español en la cima de Europa
Nos detenemos en el lineal de productos lácteos de uno de los supermercados Rimi, la mayor cadena de Noruega, en Oslo. Destaca la oferta de quesos de la empresa local, Tine, en sus diferentes variedades, algunas especialidades noruegas y quesos para untar con sabor a ajo, pimienta… Vemos otras marcas noruegas: Synnove Finden, Maarud y Kavlis que ofrece sus exitosos quesos fundidos en tubo con sabor a jamón, gambas y bacon. Apenas si hay presencia extranjera.

De una ojeada se advierten los esfuerzos de la política agrícola del país para garantizar el abastecimiento nacional con productos de origen noruego. Condicionado por las duras circunstancias geográficas y climáticas que encarecen la producción agrícola y ganadera, el Gobierno ha tenido que proteger estos dos sectores para mantener el nivel de vida de sus agricultores y evitar el despoblamiento de amplias zonas del país.

>> Protección de la producción nacional:

1. Hasta 1995: Contingentes de importación que sólo permitían la entrada de ciertos productos cuando la oferta local no podía abastecer la demanda.

2. Desde enero de 1995: Con la incorporación de Noruega al Espacio Económico Europeo, y la entrada en vigor de los nuevos tratados del GATT, tipos arancelarios muy altos. Aunque existen ciertos productos lácteos, como los quesos, donde aún están vigentes las cuotas de importación.

>> Barreras comerciales
El organismo que fija anualmente esta cuota, decide quién puede acceder a ella y cómo se reparte es el Importutvalget for Ost (Comité de Importación de Quesos). Ante él, los solicitantes deben demostrar que tienen la categoría de mayorista y que cumplen los requisitos necesarios de almacenamiento, transporte y variedad de productos para que, una vez asignada la cuota, puedan importar pagando unos aranceles bajos. Todo lo que excede de la cuota se puede importar libremente pero está altamente gravado.

Las vías más aconsejadas a los exportadores españoles para acceder a este mercado son:

  • Los mayoristas.
  • Los agentes importadores oficiales. Suelen trabajar con quesos que después venden a los mayoristas.
    Prosch & Tostie Agenturer es el único agente de un queso español.

>> Poco conocidos
La falta de promoción es uno de los argumentos que se esgrimen para explicar por qué los quesos españoles no han conseguido abrir brecha en este mercado. Las estadísticas los sitúan en una posición marginal frente a las importantes cifras de ventas de los quesos daneses, franceses, alemanes.

Y no es que los quesos sean un producto de consumo marginal. Muy al contrario, en los hábitos alimenticios del país está extendido el consumo de mucho pan tipo sandwich y biscotes acompañados de patés, fiambres y quesos, para desayunar, almorzar y antes de acostarse, lo que ha favorecido además el desarrollo de las especialidades que se ofertan.

>> Consumidores cosmopolitas
Este hecho puede beneficiar la entrada de nuevos productos en el mercado, sobre todo si se tiene en cuenta que los noruegos son unos consumidores bastante innovadores debido a que viajan mucho y entran en contacto con cocinas internacionales.

Por eso, incluso resaltar la exclusividad del origen y la tradición de algunas especialidades españolas puede ser utilizado como estrategia promocional. Oluf Lorentzen, otro de los agentes oficiales, ofrece la posibilidad de acceso al mercado noruego de aquellos productos de gama alta que no son competitivos en la distribución general en Noruega y los distribuyen tanto a las tiendas delicatessen en Noruega, aunque no hay demasiadas, como a todos los grandes supermercados. Desde su experiencia en el mercado, han observado que parte de la demanda de productos españoles se produce por noruegos que trabajan en España y luego regresan a Noruega para pasar el verano. Y esto no es un fenómeno excepcional ya que para abastecer este tipo de demanda, las tiendas propiedad de inmigrantes, con un surtido de productos amplio y especializado, han logrado hacerse un hueco junto a los supermercados (que dominan el 99% del mercado) y a los pequeños comercios tradicionales.