AUSTRALIA. Las antípodas están más cerca


>> Motor asiático
Lo que se conoce como la Commonwealth de Australia es una federación de estados que surgió a principios de siglo de las seis colonias británicas originales. Aún se reconoce a la reina de Inglaterra como Jefe de Estado.

Sin embargo, las cosas están cambiando en el país que acogerá las próximas Olimpiadas. Este mismo mes se celebrará un referéndum para decidir si se pasa de la monarquía parlamentaria a la república. A medida que se va desprendiendo de la influencia británica, en especial tras la incorporación del Reino Unido a la Comunidad Económica Europea, va profundizando en su relación con la región asiática y Estados Unidos, del que se considera socio privilegiado. Esta decisión tiene consecuencias en todos los ámbitos.

En este sentido, Australia funciona como motor de progreso en la región del sudeste asiático. Su economía, después de la recesión de principios de los noventa, ha disfrutado de casi una década de crecimiento continuo, cuyo punto álgido se produjo en el período de 1994-1995. En los años siguientes se ha apreciado cierta desaceleración de la tasa de crecimiento del PIB aunque se ha mantenido alta, en torno al 4% anual, gracias principalmente a la demanda interna y al dinamismo de las inversiones empresariales.

Esta bonanza económica ha permitido sobrellevar el impacto negativo de la crisis asiática de 1997 bastante bien, incluso teniendo en cuenta que para Australia se trata de una de las regiones más importantes en términos de comercio e inversión.

>> Importancia de los sectores de actividad en la economía australiana 1997-98

Sectores de actividad Ocupación entre la población activa Contribución al PIB
Agricultura, ganadería, minería y pesca 5,6% 8,1%
Manufacturas y construcción 19,4% 19,9%
Servicios 75% 72%

 

Si se tienen en cuenta varios aspectos del mercado australiano como:

  • su crecimiento económico y estabilidad,
  • su alto poder adquisitivo y creciente apertura,
  • la disponibilidad de materias primas de todo tipo,
  • la voluntad de desarrollar el sector industrial y hacerlo más competitivo en el entorno internacional,
  • la facilidad de las comunicaciones,

se estará de acuerdo en que es un mercado digno de estudiarse como opción en la expansión de muchas empresas españolas.