CONSUMO. Electrodomésticos en China.


>> Fuerte competencia local
En los últimos años la industria de los electrodomésticos en China ha ido creciendo hasta conformar un completo entramado de empresas fabricantes, de marketing y de investigación y desarrollo. El crecimiento ha sido tal que, en la actualidad, China se sitúa en la tercera posición de la clasificación mundial de países vendedores de electrodomésticos, detrás sólo de Estados Unidos y Japón.

La industria del electrodoméstico chino atiende a una demanda tanto doméstica como internacional. De hecho, en los últimos cinco años el valor de las exportaciones chinas de electrodomésticos se ha visto incrementado en una media de un 20% anual.

>> Un mercado maduro
Desde el año 1986 los ingresos brutos del sector del electrodoméstico en China han aumentado a una media de un 33,9% anual, superando el ratio de crecimiento en otros países con el mismo grado de desarrollo económico.

En los últimos años las marcas nacionales han comenzado a incrementar su cuota de mercado. La colaboración con inversores extranjeros, que ha supuesto una mejora tecnológica considerable, unida a los bajos costes de la mano de obra y al desarrollo de nuevos productos, han hecho que los productos chinos se conviertan en líderes del mercado nacional.

Desde octubre de 1997, las tarifas arancelarias a la importación se han ido reduciendo, pasando de una media del 23% al 17% actual. La reducción de los aranceles tuvo, en un principio, un efecto psicológico en los consumidores que se lanzaron a la compra casi compulsiva de electrodomésticos. Sin embargo, la realidad es que la incidencia de la reducción arancelaria en los precios ha sido muy escasa y prueba de ello es que la gran mayoría de la mercancía ha seguido importándose por canales "no oficiales".

Con la próxima entrada de China en la Organización Mundial del Comercio, se espera que las tarifas arancelarias sigan reduciéndose, aunque se prevé que los productores nacionales, que en la actualidad disfrutan de amplios márgenes, adopten la estrategia de la reducción competitiva de precios, por lo que la situación del mercado apenas variará.