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Jaime Lorenzo
García-Ormaechea
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Los diez consejos del Consejero
>> Elabore una estrategia de introducción en el mercado
australiano
Por su lejanía y por el nivel de madurez de sus mercados, Australia requiere
de una preparación específica a la hora de ser abordada. Dado el alto
coste de los viajes se recomienda maximizar su utilidad. Antes de realizar
uno, recabe información sobre el mercado, póngase en contacto con la Oficina
Comercial, realice unos primeros contactos por correo con los posibles
importadores y clientes de sus productos, y si las perspectivas son buenas,
anímese y visite Australia.
>>
Prepare su visita concienzudamente
Antes de ir, contacte con los potenciales importadores y clientes, intente
preparar un programa de entrevistas, calcule los tiempos de desplazamiento
y los tiempos asignados para cada entrevista y envíe toda la documentación
sobre su empresa. Su correspondencia debe ser siempre en inglés.
>> Respete los compromisos adquiridos
Es importante que respete los compromisos adquiridos, tanto a la hora de
enviar información como a la de asistir a entrevistas, cumplir los plazos
de entrega, las especificaciones técnicas, etc. Sea prudente y realista
cuando adquiera compromisos porque, a veces, la buena voluntad de satisfacer
al cliente potencial, se torna en contra de la empresa exportadora si
las promesas realizadas no se cumplen. Conteste toda la correspondencia,
incluso si es para indicar que algo no le interesa.
>> Si está seguro de su producto, persevere
No tire la toalla al primer revés. A menudo los negocios tardan en cuajar.
La experiencia nos muestra que productos que han tenido un gran éxito
en el mercado, han tenido también un período de introducción largo y difícil.
>> Tenga una visión a largo plazo
Asiente unas bases sólidas para su futuro negocio. No se precipite ni
intente buscar resultados inmediatos. En la mayoría de los casos es mejor
una introducción progresiva, pero con futuro, que un "pelotazo" inmediato
que le cierre el mercado a la larga. Estudie y evalúe a sus clientes iniciales.
Algunos importadores viven de negocios ocasionales y aunque el pedido
inicial sea fuerte, las perspectivas de futuro pueden ser nulas. No descarte,
por principio, las filiales australianas de empresas multinacionales que
le hagan competencia en otros mercados ya que, en ocasiones, estas filiales
actúan como importadores de otras líneas de productos, que deciden a quién
y qué compran y distribuyen por sí mismas.
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