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Y de
hecho, España va consolidando la tendencia al alza de sus
exportaciones a Australia. Existe incluso algún sector excepcional,
como el del aceite de oliva, en el que los productos españoles
son líderes del mercado australiano, con una cuota del 60%.
Carlos Matillas, business unit manager de la División
Internacional de Aceites Borges, comenta cómo decidieron
entrar en aquel mercado en 1991: "Entonces ni nos imaginábamos
que acabaríamos creando una filial tres años más tarde para
poder abastecer el mercado diariamente en cualquier punto".
El éxito llegó gracias, entre otras cosas, a la aceptación
del producto. "Existe una gran colonia italiana, griega
y, últimamente libanesa, que consumen dieta mediterránea".
Además, la población australiana tiene "gran curiosidad
por degustar nuevos sabores, diferentes a la dieta tradicional
anglosajona", explica Matillas.
>>Evolución
de las exportaciones de España a Australia
| 1996 |
42.395 |
| 1997 |
58.479
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| 1998 |
63.106
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Fuente:
Bases de datos ICEX. Datos en millones de pesetas.
>>Principales
exportaciones de España a Australia, 1998
| Coches
de turismo |
9.870
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| Neumáticos
de caucho |
4.832
|
| Aparatos
de telefonía |
4.066
|
| Aceite
de oliva |
3.803
|
|
Azulejos |
2.935
|
| Vehículos
de transporte |
2.296
|
| Componentes
de automoción |
1.927
|
| Conservas
vegetales |
1.343 |
| Calzado |
1.155
|
| Vino |
1.089
|
| Total
exportado |
63.106
|
Fuente:
Bases de datos ICEX. Datos en millones de pesetas.
Tanto
el Consejero económico y comercial de España en Sidney,
Jaime Lorenzo, como su homóloga australiana en Madrid, Kylie
Hargreaves, aseguran que el comercio y la inversión entre
España y Australia deberían incrementarse, que sus niveles,
aunque en alza, son aún modestos. También ambos consideran
que una de las razones más destacadas es el desconocimiento
de la realidad actual del otro país, que hay "percepciones
desfasadas a ambos lados del mundo que están restringiendo
los flujos comerciales y de inversión", en palabras de la
consejera australiana. Por esta razón vale la pena, al menos,
un acercamiento entre ambos países que permita evaluar las
posibilidades, que sí, que las hay.
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