|
|||
Energía en Vietnam. La chispa de la demanda |
|||
En la actualidad, la capacidad total de las plantas generadoras vietnamitas es de 12.298 MW. Pero lo cierto es que, ante el crecimiento económico, Vietnam necesitará producir 25.000 MW en 2010 para poder satisfacer la demanda. La inversión necesaria para lograr el objetivo es de 4.000 millones de dólares anuales según el Gobierno vietnamita, pero “en estos momentos sólo se alcanza el 65% de esa cantidad, por lo que se necesita más inversión del exterior y más financiación, razón por la cual tenemos que abrir el mercado”, indica Tran Viet Hoa, director de proyectos de la Oficina de Conservación y Eficiencia de la Energía del Ministerio de Industria. Ante esta situación, el Gobierno de Vietnam ha tomado medidas para fomentar la inversión con la aprobación de una hoja de ruta para la desregulación del mercado de la electricidad, que en la actualidad está monopolizado por la empresa estatal Electricidad de Vietnam (EVN, por sus siglas en inglés).
Lo que puede ser considerado un mérito por parte de EVN y del desarrollo del país puede empañarse ante la necesidad de realizar una reestructuración interna que optimice la producción, transformación y distribución eléctrica y atraiga la inversión para solventar el déficit energético. En 2001 se presentó la primera ley, que fue reformada en diciembre de 2004 y ha tenido en 2006 el empuje definitivo. No obstante, la creación del mercado eléctrico será un proceso a largo plazo, una hoja de ruta dividida en tres fases diferenciadas que constan a su vez de dos partes, uno de experimentación y otra de consolidación.
La empresa española Soluziona, hoy absorbida dentro de la estructura de INDRA, ha participado en los últimos dos años en sendos proyectos a través de los Fondos de Financiación de Estudios de Viabilidad (FEV) y del Banco Asiático de Desarrollo (BAsD) para diseñar la desregulación eléctrica en el país y la creación de este mercado. “Tras estudiar el mercado entiendes que en Vietnam hay mucho potencial para el sector, mucho por hacer. Van por el camino correcto, están haciendo bien las cosas y se están abriendo poco a poco”, comenta Alejandro Erro, gerente del sector de energía de INDRA.
En la primera etapa del proceso, hasta 2015, Vietnam pretende construir pequeñas plantas hidroeléctricas de menos de 30 MW con las que satisfacer la demanda y llegar más lejos en la prestación de servicios extendiendo aún más la red. “Sabemos que tenemos mucho trabajo por hacer para alcanzar la demanda y desarrollar el sistema, tanto en cantidad como en calidad”, comenta Tran Viet Hoa. El compromiso con la calidad en el suministro debería ir destinado no sólo ya a la prestación del servicio en sí, sino a luchar contra las pérdidas de energía que tiene el sistema, que son cercanas al 11%. “Nuestro objetivo es reducir esta pérdida al 9,5% para 2010”, explica Tran Viet Hoa. Otra de las soluciones para conseguir más electricidad llevada a cabo por el ejecutivo vietnamita ha sido su importación. Para ello Vietnam miró hace tres años hacia el exterior en busca del suministro que asegurase el abastecimiento. De este modo comenzó a importar electricidad de China en 2004. Sin embargo, gran parte de los analistas no creen que la solución al problema de la energía se encuentre fuera del país. “Importar energía de China no es el remedio, porque la capacidad importada no es demasiada y habrá que tener en mente que China está experimentando un proceso similar y tampoco cuenta con un excedente de energía”, comenta Jorge Karacsonyi, consultor internacional de la empresa Mercados Energéticos, empresa argentina dedicada a labores de consultoría. Pero estas no son las únicas apuestas de Vietnam en el exterior, ya que otro de los proyectos del país será la construcción de una nueva línea de China a Vietnam en 2013, que será desarrollada entre Electricidad de Vietnam y China Southern Grid. Por último, nueve empresas vietnamitas han creado la Vietnam-Laos Power Joint Stock Company, que generará energía hidroeléctrica para ambos países a partir de 2010. En cualquier caso, la mejor forma de luchar contra el déficit, ante la incapacidad de desarrollar la infraestructura necesaria para generar electricidad suficiente para satisfacer la demanda, ha sido la apertura del mercado a empresas privadas. De ahí que surgiera la opción de la producción privada de electricidad para su venta a la red a través de BOT (Build, Operate, Transfer). A través de este sistema, el Gobierno ha dado prioridad a 15 proyectos de este tipo que hoy en día cuentan con una capacidad instalada del 22% del total, es decir, cerca de 2.700 MW. Estos proyectos están liderados por empresas procedentes de Francia, Taiwán, Japón, Reino Unido, Suiza, Tailandia y Singapur.
Aunque el déficit de electricidad que está atravesando el país debería abrir otro tipo de puertas a la inversión foránea en el sector, la excesiva burocracia y las numerosas instituciones existentes en el país en ocasiones suponen un inconveniente que desincentiva a los inversores potenciales a desembarcar en el país. De hecho, suele haber retrasos en las negociaciones de los grandes proyectos BOT (Build, Operate, Transfer), BT (Build, Transfer) o BTO (Build,Transfer, Operate), puesto que en ocasiones es necesario negociar de forma independiente con hasta una decena de instituciones para desarrollar un proyecto. Uno de los objetivos de la ERAV será simplificar estas negociaciones para atraer la inversión y lograr esos 4.000 millones de dólares anuales para satisfacer la demanda. En cualquier caso, para evitar algunas de las posibles complicaciones en el acceso a un mercado todavía en construcción y en el que no hay demasiada transparencia, la figura del socio local puede convertirse en un gran aliado para evitar problemas.
“También existen oportunidades en el desarrollo y gestión de pequeños proyectos de generación de energía (por debajo de 30 MW) fuera del mercado competitivo propuesto por el Gobierno”, comenta Richard Spencer, especialista en energía del Banco Mundial en Vietnam. No obstante, esos nichos se encuentran fundamentalmente en la electrificación rural y “son obras pequeñas en las que las empresas ya instaladas en el país juegan con ventaja y es difícil para una empresa europea entrar en la puja salvo para el suministro de algún equipo”, explica Jorge Karacsonyi, consultor internacional de la empresa Mercados, que ha realizado varios proyectos para el desarrollo del mercado de la electricidad en Vietnam. Además, la venta de bienes, trabajos y servicios para el sector eléctrico, incluyendo, por ejemplo, equipos para la generación, transmisión y distribución de energía y construcción también tienen interés para la empresa española. Las empresas interesadas en realizar esas ventas tendrán que ponerse en contacto con EVN, ya que es la empresa encargada de realizar las compras a través de empresas subordinadas dentro de su estructura de monopolio. No obstante, con el proceso de apertura que está experimentando el sector se espera que estas empresas dedicadas a labores concretas dentro de EVN sean capitalizadas en acciones y puedan pasar a manos privadas en el futuro. En definitiva, la electricidad en Vietnam es un mercado no demasiado transparente pero que hay que tener muy en cuenta ante su gran potencial, ya que a medida que el proceso de apertura agregue luz al sector se ampliará gradualmente el abanico de oportunidades.
Official Gazette
|
|||
![]() |
![]() |