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España, cuestión de marca |
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De forma similar se ha ido asociando a los países y a sus productos una serie de valores, activos, fortalezas y debilidades que constituyen lo que se conoce como la imagen-país. Actualmente, la importancia del origen de los bienes y servicios es aún mayor debido a que la mayor competitividad en costes de los países emergentes hace que la necesidad de diferenciarse cualitativamente en el mercado internacional se haya incrementado de forma significativa. Esto ha obligado a los Estados a trabajar activamente para potenciar sus imágenes de marca en general, y sus respectivos made in (ver glosario) en particular. “La imagen de los países se ha convertido en una cuestión de Estado, es un activo fundamental para defender sus intereses en las nuevas relaciones económicas y políticas internacionales, caracterizadas por una mayor competitividad e interdependencia (ver El Exportador Digital nº 60)”, afirma Javier Noya, investigador principal del área de imagen exterior y opinión pública del Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos.
Según los analistas la economía española evoluciona, en términos generales, de forma positiva:
Pero no se trata tan sólo de datos macroeconómicos. Dos de las tres mayores adquisiciones de 2005 en Europa fueron protagonizadas por españoles. El problema entonces no reside tanto en la realidad como en la imagen, en cómo se transmite al exterior la realidad de España. Esto queda patente en la mayoría de los estudios internacionales sobre países basados en percepciones, que colocan a España por debajo de las posiciones que obtiene cuando se evalúan sus datos macroeconómicos. Esta desconexión entre la realidad económica de España y su imagen-país en el exterior repercute negativamente en la actividad comercial exterior de nuestro país y puede explicar en parte el hecho de que algunas de las principales empresas de origen nacional eviten significarse como españolas. De hecho, cinco de las diez marcas españolas más conocidas no son identificadas como tales por los consumidores extranjeros según el estudio Made in Spain/ Hecho en España: La imagen de España y sus marcas en el mundo, promovido por el Foro de Marcas Renombradas Españolas (FMRE), patrocinado por el ICEX y realizado por la Universidad Carlos III de Madrid entre octubre de 2002 y febrero de 2003. Miguel Ángel Otero, director general del FMRE, ahonda en esta cuestión. “Siendo realistas, y con la excepción de algún caso concreto como el turismo o ciertas marcas de fútbol, en las que España es un referente mundial, en la mayoría de los casos nuestro país no es un referente en muchos otros sectores y, al no serlo, las empresas nos encontramos en una situación desfavorable para utilizar esa imagen de España.”
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Aportando soluciones |
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Aunque “no se trata de crear una nueva imagen, sino de reorientarla hacia unos objetivos de posicionamiento más competitivo”, recuerda el informe Proyecto Marca España. Los expertos insisten en que es necesario partir de las percepciones ya existentes e ir construyendo poco a poco sobre ellas, con el objetivo último de consolidar una imagen de España más próxima a la realidad. Sin embargo, las divergencias surgen cuando se pregunta cómo se ha de modificar la marca de nuestro país y quién debe responsabilizarse de esta cuestión. Algunos prefieren que sea la Administración quien dirija toda la acción, que el plan fluya de arriba abajo:
En este modelo dirigido desde la Administración se enmarcaría el proyecto de la Secretaría de Estado de Turismo y Comercio de elaborar un Código de Buenas Prácticas que actualmente se encuentra en fase de preparación.
Pero entre estas dos posturas, la que prima la iniciativa pública y la que aboga por la privada, hay una visión intermedia, la del trabajo coordinado entre ambas partes. Ésta es la estrategia que defiende la Administración, según Mar Castro, directora de la División de Estrategia y Relaciones Institucionales del ICEX, “las dos vías son necesarias y se trata de ir combinándolas. La construcción no se puede llevar a cabo exclusivamente desde arriba si no hay marcas potentes y renombradas en el exterior, porque la imagen de España tiene que reflejarse en unos nombres y apellidos”. Julián Lázaro, responsable del Área de Promoción Exterior del Consejo Intertextil Español, secunda esta opinión. “La implicación de la Administración es imprescindible, pero no suficiente. La imagen-país debe buscarse sobre todo por la suma de las acciones que se hagan desde la base empresarial, tanto de forma agrupada como individual.” Pero además de las empresas y la Administración, hay un tercer actor que también participa en la conformación de la imagen-país: la propia sociedad. El número de españoles de relevancia internacional cuya persona va ligada a la marca España crece sin cesar.
Pero el objetivo final es que todas estas actuaciones concretas se entronquen en una única estrategia de marca. En este sentido va a ser decisiva la inminente creación del Comité Marca España cuyo trabajo se plasmará en la práctica a través de la realización de informes periódicos sobre el estado de nuestra imagen-país en el exterior, la organización de seminarios y conferencias de formación e información, la coordinación de todas las actividades de comunicación exterior y la elaboración de recomendaciones. El Comité Marca España estará formado por el FMRE, la Asociación de Directivos de Comunicación (Dircom), el Real Instituto Elcano, el ICEX, Turespaña, el Instituto Cervantes y la Secretaría de Estado de Comunicación de la Presidencia del Gobierno, y complementado por la Asamblea Marca España, un foro también de nuevo cuño en el que podrán participar un abanico más amplio de actores implicados en la formación de la imagen de nuestro país.
Julio Cerviño recalca que el reposicionamiento de la imagen de España debe ser claro. “Es mejor una única imagen-país nítida y muy concreta que funcione como paraguas para todos los sectores que una imagen-país múltiple, que llevaría a la confusión; aunque esto es difícil. Hay que buscar un elemento común a todos los sectores que se quiera potenciar.” Así, la Exposición Universal Aichi 2005 (Japón) ha sido una oportunidad para empezar a mostrar una nueva imagen-país de España. En este contexto, los miembros fundadores del Proyecto Marca España firmaron un acuerdo con la Sociedad Estatal para Exposiciones Internacionales (SEEI) por el que estas cuatro entidades se comprometieron a colaborar en algunas de las más de 400 actividades sobre España que han tenido lugar con motivo de la muestra. El punto álgido de esta relación simbiótica tuvo lugar en la Semana de España en Aichi (del 25 al 31 de julio), que sirvió para presentar el Proyecto Marca España, lo que ya se ha hecho y lo que queda por hacer.
“Una imagen-país fuerte y bien posicionada es un activo estratégico en la implantación de las empresas españolas en el exterior que favorece la competitividad de sus productos y servicios”, asegura Rafael Aguilar, director de la División de Inversiones y Cooperación Empresarial del ICEX. “La marca país actúa como garantía de calidad, fiabilidad y prestigio; aporta confianza al consumidor y apoya el posicionamiento de la marca comercial (ver glosario) a la que da cobertura.” Lo que en definitiva se pretende es mostrar en el exterior una imagen-país de España sólida, coherente, ajustada a la realidad y diferenciada que favorezca los flujos exportadores e inversores españoles de la forma en que lo hacen las imágenes corporativas de las empresas líderes. Esto es, conseguir un Made in Spain con prestigio que aporte valor añadido a los productos que acompañe. (En la edición en papel de El Exportador se puede consultar un recuadro sobre las estrategias sectoriales que el ICEX lleva a cabo para potenciar la imagen de España.)
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