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Crisis
es oportunidad
A pesar de estos
inconvenientes, la Costa Este es un lugar donde sigue mereciendo
la pena invertir y abrir un negocio.

Si a la fortaleza
del euro
le añadimos la congelación de los alquileres que ha
sufrido el sector inmobiliario del área metropolitana, nos
encontramos con que el poder adquisitivo de una empresa española
es superior al que tenía antes de la crisis.
A estas novedosas
razones para invertir hay que añadir las de siempre: el área
metropolitana de Nueva York sigue siendo un lugar privilegiado para
ubicar negocios orientados a los bienes de consumo y la promoción.
Por esta razón, la Oficina Económica y Comercial de
España en Nueva York está especializada en la alimentación,
el vino y demás bienes de consumo. Para estos tres sectores,
sigue siendo fundamental el contar con una representación
en la zona Este, entre otras razones por el prestigio: una oficina
o sucursal en Nueva York confiere crédito a la empresa.
Por otra parte,
el área metropolitana de Nueva York es un laboratorio para
lanzar nuevos productos al mercado.
Según
Vicente Orts, jefe del departamento de Inversiones de la Oficina
Económica y Comercial de España en Nueva York, "las
empresas españolas que deciden ubicar su oficina central
aquí, tienen como mercado objetivo el público más
anglosajón y contemplan el mercado como un todo, frente a
las empresas que se decantan por establecerse en Miami, que se orientan
más hacia el mercado iberoamericano".
Si, por las
características del negocio, la logística cobra una
importancia similar a la de la imagen, Nueva
Jersey supone la localización perfecta. En el
caso de requerir un almacén, los costes son muy bajos, tanto
del alquiler como de la mano de obra, y su proximidad a Nueva York
facilita la representación comercial.
Si lo que se
desea es tener un centro de distribución para alimentar al
resto del país, Pensilvania
se ha convertido en un enclave valiosísimo, tanto por su
posición como corredor central como por la actitud positiva
de su Gobierno a la hora de atraer nuevas empresas.
Pero no sólo
el sector de bienes de consumo tiene un hueco en la Costa Este.
La zona norte del Estado de Nueva York
es un área reconocida por su especialización en bienes
de equipo e industriales. (Ver mapa). La mano de obra especializada
y los canales de distribución animan a las empresas del sector
industrial a asentarse en esta zona del país, a pesar del
alto coste que puede suponer la inversión.
En definitiva,
la economía estadounidense comienza a desperezarse del letargo
en el que ha estado sumida los dos últimos años. Ciertamente,
las oportunidades comerciales que sigue ofreciendo son infinitas.
La capacidad de la demanda, el grado de especialización y
las facilidades para iniciar un negocio siguen siendo las bazas
con las que juega el empresario que quiera aventurarse en este mercado
de públicos inagotables y continua expansión.
Colonos
del sueño americano
Aún es
muy escasa la presencia de empresas españolas en la Costa
Este.
- Simorra
La cadena de confección española Simorra acaba de inaugurar una
filial en la ciudad de Nueva York, desde la cual gestionará la
expansión de la empresa por todo el territorio estadounidense.
La distribución y gestión del producto, fabricado en su totalidad
en Barcelona, se realizará desde estos recién estrenados cuarteles
centrales.
- Cefap
USA
El sector agroalimentario presenta varias trabas, como la nueva
ley
de bioterrorismo que obliga a tener un representante permanente
en el país, o la homologación del etiquetado. Por
ello, el objetivo de Cefap,
explica Óscar Domínguez, su director, "es facilitar
la entrada en el mercado. Mediante el consorcio, (ver El Exportador
Digital nº
64) repartimos los gastos de instalación iniciales, gracias
a las sinergias de las compañías".
- Casa
Pons
Cuenta con una oficina comercial en Weschester, al norte de la
ciudad de Nueva York, y con un almacén en Long Island,
desde donde distribuye a todo Estados Unidos y a Canadá.
Albert Savarese, director de la filial en EEUU, afirma que "sólo
sentimos la crisis en el 'Tri-State'
y en Washington. En el resto del país, el negocio ha crecido
un 30% anual en los últimos ejercicios".
- Freixenet
A mediados de los 80, trasladó su sede central de Nueva
York a California, pero la Gran Manzana sigue albergando la filial
de la compañía para la Costa Este, denominada Freixenet
Atlantic.
Aunque la oficina sólo hace labores de promoción,
Eva Beltrán, vicepresidenta ejecutiva de la compañía
en Estados Unidos, reconoce que "Nueva York sigue siendo
uno de nuestros mercados más importantes".
La fiebre de la gastronomía española
Cuando, en agosto
de 2003, el suplemento dominical del New York Times dedicaba su
portada a Ferrán Adrià bajo el título de "The
Nueva Nouvelle Cuisine", (de la que ya se hacía eco
el año pasado El
Exportador Digital ) pocos sospecharon el tirón real
que la afición por la comida española podría
llegar a tener. Un año después, Adrià seguía
llenando páginas del New
York Times.
Junto a él,
Arzak y José Andrés, un cocinero asturiano afincado
en Washington D.C., se han convertido en auténticos embajadores
de la cocina española en los Estados Unidos. Food and Wine
Magazine, una de las grandes revistas
especializadas en gastronomía, dedicaba en su número
de mayo de 2004 siete páginas al que consideran como el "héroe
de la revolución española", José Andrés.
Durante los
últimos doce meses, periódicamente, alguna de las
principales revistas de gastronomía o alguno de los más
prestigiosos periódicos generalistas de EEUU han publicado
un artículo, un reportaje o una crítica alabando la
asombrosa innovación de la cocina española. A pesar
del cambio de posicionamiento ante la guerra de Iraq, los medios
continúan dedicando sus páginas a los chefs y a los
restauradores de numerosas localidades de España.
El exportador
agroalimentario español ha visto en este descubrimiento una
oportunidad para entrar con sus productos en este mercado. El 20
de julio de 2004, el Wall Street Journal
reclamaba en su portada la homologación de los mataderos
españoles, para que los estadounidenses pudieran disfrutar,
de una vez, del placer del jamón ibérico.
La actual influencia
mediática crea un entorno más que favorable para continuar
incrementando la presencia de productos españoles en la dieta
estadounidense.
Ahora bien,
sería un error lanzar las campanas al vuelo porque aún
queda mucho trabajo pendiente para dar a conocer la gastronomía
española en este país y para extender el consumo de
muchos de nuestros productos. Sin embargo, un fallo aún mayor
sería el no aprovechar este revuelo mediático para
introducir más productos de la cocina española en
este mercado.
Documentación
Guía
para comenzar un negocio en el Estado de Nueva York
Departamento de Inversiones de la Oficina Económica y Comercial
de España en Nueva York, 2003, 60 páginas.
EEUU en El Exportador Digital
Los viajes de
negocios a EEUU
Abril, 2004. Artículo sobre las nuevas medidas de seguridad.
Ley de Bioterrorismo
en EEUU
Diciembre, 2003
Objetivo USA
Julio, 2003
Reforma contable
en EEUU y Europa
Febrero, 2003
Máquinas
para el tío Sam
Octubre, 2001
Maquinaria de
envase y embalaje de EEUU
Mayo, 2001
Oeste de EEUU
Marzo 2001
Pavimentos
y revestimientos cerámicos en EEUU
Marzo, 2000
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