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Infórmese sobre el país
Lo primero que habría que recomendar a cualquier exportador
que tenga la intención de comenzar a dar sus primeros
pasos en el mercado de Bosnia-Herzegovina, sería la
necesidad de conocer bien la manera en la que está
organizado el país, después de superar un proceso
de constitución bastante complicado, una vez finalizados
los conflictos bélicos de la pasada década.
Tenga en cuenta las diferencias entre
comunidades
Es fundamental ser conscientes de que en Bosnia-Herzegovina
existen dos entidades (la Federación de Bosnia-Herzegovina
y la República Srpska) y tres comunidades (bosnios,
croatas y serbios), con tres religiones bien diferentes (musulmanes,
católicos y ortodoxos) y que están superando
ciertos problemas del pasado. Para evitar susceptibilidades,
sería mejor centrar las negociaciones en las relaciones
bilaterales con cada una de las comunidades.
Contactos con el mercado
En Bosnia-Herzegovina no se puede pensar que el contacto comercial
restringido a la capital, Sarajevo, es suficiente, ya que
desde ahí sólo se controla un tercio del país
(la parte bosnia). Hay que viajar necesariamente a Mostar
(capital oficiosa de la parte croata) y a Banja Luka (capital
de la parte serbia) para así poder acceder al mercado
de esas zonas con ciertas posibilidades de éxito.
Tres idiomas
Conviene recordar que existen tres idiomas oficiales: el bosnio,
el croata y el serbio, herederos del serbocroata, prácticamente
iguales entre sí. A los habitantes del país
les gusta establecer las debidas diferencias. Así que
cuando estemos en la República Srpska nos referiremos
al idioma serbio (de caracteres cirílicos), en la parte
de Herzegovina de la Federación de Bosnia-Herzegovina,
al idioma croata y, en el resto, es decir, en la parte de
Bosnia, haremos mención al idioma bosnio.
Prudencia a la hora de invertir
En estos momentos, en los que se necesita dar un cierto empuje
a la economía de Bosnia-Herzegovina, es posible que
se presenten, sobre el papel, muchas posibilidades de inversión
para desarrollar nuevos mercados pero habrá que ser
especialmente prudentes a la hora de emprender cualquier proyecto
y comprobar la solvencia de la empresa y la veracidad de su
actividad así como el nivel de sus relaciones comerciales.
Posibilidad de comunicarse
El manejo de los idiomas es escaso aunque con el inglés
existen posibilidades de entenderse. Antes de ir a una cita
es mejor cerciorarse de que no es necesario llevar un intérprete.
Representante o distribuidor
Es indispensable tener un representante, por lo menos, para
aquellas empresas que tengan intención de acceder a
los grandes proyectos o futuras inversiones. Hay que hacer
mucha labor de presión y un gran trabajo de relaciones
personales antes de pensar en conseguir un proyecto. En el
caso de los distribuidores, la situación se presenta
algo diferente, porque es casi más fácil que
los productos españoles lleguen hasta la región
de Herzegovina desde Croacia que desde un distribuidor de
la región de Bosnia. Y a la Republica Srpska se llega
mejor desde un distribuidor establecido en Serbia.
Fuerte competencia
Las empresas españolas se enfrentan a la competencia
de Alemania, Italia, Austria y Eslovenia, países que
se conocen bien el mercado de la república. Pero los
españoles deberían aprovechar que, en Bosnia-Herzegovina,
España tiene una imagen excelente, debido a la ayuda
que nuestro país ha aportado tanto en temas de protección
civil como de ayuda humanitaria y de reconstrucción.
Los empresarios españoles tienen las puertas abiertas
con su sola presencia, lo que puede resultar una gran ventaja
a la hora de negociar.
Asegurar el cobro
En estos momentos está abierta la cobertura CESCE,
en el corto y en el medio plazo, para poder acogerse al Seguro
de Crédito a la Exportación. Es conveniente
asegurar el cobro de las operaciones. Si se opta por las cartas
de crédito se recomienda utilizar aquellos bancos que
ya han sido privatizados y que cuentan con capital alemán
o austriaco, porque ofrecen mayores garantías.
Posibilidades de apoyo
Aunque no existe Oficina Económica y Comercial en Sarajevo,
las empresas españolas pueden contactar con la Oficina
de Zagreb, en Croacia, desde donde se les puede proporcionar
información sobre el país y sobre los posibles
importadores con los que llevar a cabo un primer contacto.
Y en una fase más avanzada, desde la propia oficina
se puede organizar una agenda de entrevistas con las empresas
que hayan manifestado interés en conocer sus productos.
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