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A
pesar del lugar privilegiado que ocupa en el mundo la industria
española de pavimentos y revestimientos cerámicos
y de que el valor del conjunto de sus exportaciones ha aumentado
un 3,6% en el año 2002, las ventas a los países del
Sudeste Asiático, entre ellos Corea del Sur, están
disminuyendo, según datos de la Asociación
Española de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cerámicos
(ASCER).
Corea, productor de baldosa cerámica
Corea del Sur
es un país fabricante de baldosas cerámicas, cuya
producción va poco a poco recuperándose de la crisis
económica que afectó al continente asiático
en 1997. Sin embargo, la industria local, que se caracteriza por
su concentración, tiene una serie de problemas que puede
facilitar la importación de productos extranjeros, entre
ellos los españoles:
- Baja calidad:
no supone ninguna competencia para el azulejo español,
que es considerado como un producto de lujo.
- Escasa originalidad
e incapacidad para innovar: los diseños locales en muchas
ocasiones se limitan a copiar tendencias de baldosas españolas
o italianas de colecciones anteriores.
- Falta de
competitividad frente a productos de China, Indonesia y otros
países del Sudeste Asiático, que son aún
más baratos.
- Poca actividad
exportadora.
Recuperación de las importaciones
Al contrario
que sus exportaciones, las importaciones coreanas de baldosas cerámicas
mantuvieron un continuo ascenso durante los años ochenta,
fruto del auge del sector de la construcción. Durante la
década de los noventa, en cambio, se inició un progresivo
descenso, hasta que en el año 1997 se produjo el desplome
total de las mismas, debido a la crisis económica y al subsiguiente
declive del sector de la construcción.
Sin embargo,
a partir de esta fecha la recuperación ha sido espectacular.
Hasta 1999,
el mercado de la compra de viviendas estaba intervenido por el Gobierno
coreano con el objetivo de prevenir actividades especuladoras. Por
este motivo, las compañías locales no realizaban grandes
inversiones de dinero en materiales de construcción caros,
ya que esto no iba a poder repercutir en el precio final de la vivienda.
En la actualidad,
por el contrario, con la libre competencia entre las constructoras,
éstas invierten cada vez más en materiales originales
y de calidad. Asimismo, al incrementarse el tamaño
de la vivienda de nueva construcción, se ha generalizado
la existencia de dos cuartos de baño.
Por otra parte,
la ligera mejoría de la economía coreana y la mala
calidad de los materiales empleados en las viviendas antiguas ha
impulsado la renovación de dichas viviendas.
Por último,
es interesante destacar que el uso de las baldosas cerámicas
de gama alta en edificios públicos también está
en aumento, debido a que desde el año 2000 el Gobierno coreano
ha extremado los controles en la utilización de materiales
no inflamables y que no emitan gases tóxicos, requisitos
que nuestra baldosa cerámica cumple a la perfección.
La presencia de azulejo español en grandes proyectos como
el Convention & Exhibition Center de
Seúl (COEX) o el aeropuerto internacional de Incheon así lo atestigua.
En cuanto al
origen de las importaciones coreanas de baldosa cerámica,
España ha mantenido una posición de liderazgo desde
el comienzo de la década de los noventa, mientras que las
importaciones italianas han ido perdiendo peso en los últimos
años.
Es de resaltar
también el aumento experimentado por las importaciones procedentes
de China, Indonesia, Tailandia y Malasia, ya que, aunque el azulejo
manufacturado en estos países es de baja calidad, pueden
resultar una competencia real para los productos españoles
en Corea, debido a su bajo precio: un 40% más barato que
el español.
A pesar del
progresivo aumento experimentado en la utilización de baldosa
cerámica en los hogares coreanos, existen un par de factores
que impiden un uso más acusado de la misma:
- El clima,
con inviernos crudos y precipitaciones en forma de nieve, causa
que la utilización de baldosas exteriores sea muy escasa.
- La costumbre
coreana de comer y ver la televisión en el suelo o de ir
descalzo por la casa, hacen de la baldosa cerámica un material
demasiado frío para estos hábitos, por lo que su
uso se limita generalmente a baños y cocinas.
Por lo que respecta
a los gustos de los coreanos, lo que prima a la hora de elegir entre
azulejos de gama alta es la originalidad, sin importar el precio.
Colecciones
de aspecto metálico, con irregularidades para acentuar su
rusticidad o diseños de carácter japonés gozan
de buena aceptación. Asimismo, es destacable el interés
por el gres porcelánico pulido, sobre todo en piezas de gran
tamaño, las rectificadas y el mosaico.
El importador, figura primordial
En lo que se
refiere a los canales de distribución, la pieza clave es
el importador-distribuidor coreano.
Las compras
de las grandes constructoras locales a los importadores se sitúan
en torno al 50% de las ventas totales de baldosas cerámicas.
Sólo en casos excepcionales las empresas constructoras se
dirigen directamente al fabricante extranjero.
Por ello, es
necesario contar con un importador bien relacionado, y desarrollar
una relación estable y de confianza con él, ya que
la sociedad coreana todavía valora mucho los contactos y
las relaciones personales.
No conviene
trabajar con varios representantes a la vez, ya que ello repercutiría
en el desprestigio del fabricante.
Las principales
empresas españolas del sector trabajan con importadores que
distribuyen sus productos en exclusiva y cubren todo el territorio
coreano desde su capital, Seúl.
El agente exclusivo
puede ayudar también al fabricante extranjero en sus tareas
de promoción, ya sea mediante la publicidad o mediante la
asistencia a ferias. Y aunque no haya ninguna feria específica
del sector cerámico, sí existen otras de materiales
de construcción e interiorismo donde la baldosa cerámica
puede tener una presencia activa, como Kyung
Hyang Housing Fair o Kibex.
Además, los principales importadores coreanos son asiduos
visitantes de las principales ferias internacionales, incluyendo
la española Cevisama.
En cuanto al
transporte, es el marítimo el medio más habitual de
intercambio de mercancías entre ambos países. El puerto
de Valencia es, con frecuencia, el origen de las mismas. Una
vez dentro del país el transporte se realiza sobre todo por
carretera.
Y por lo que
respecta a la regulación, los requisitos mínimos para
las baldosas cerámicas son cumplidos con creces por los fabricantes
españoles por lo que al material utilizado según el
tipo de producto, la porosidad, el etiquetado y las instrucciones
de uso se refiere. De hecho, ninguno de los importadores que negocia
con empresas españolas ha tenido nunca ningún problema
a la hora de distribuir nuestras baldosas.
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