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La
responsabilidad de la gestión y regulación del sector
eléctrico canadiense es competencia de los gobiernos provinciales.
Desde mediados de la década de los 90 se ha iniciado en
algunas provincias un proceso de desregulación y privatización
que no deja de ofrecer oportunidades importantes.

Los sectores
eléctricos de las provincias canadienses de Ontario y Alberta
son los más avanzados y por lo tanto los que más
interés pueden tener para las empresas españolas.
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Reestructuración del sector eléctrico en Alberta:
impulso a las energías renovables
A
diferencia de Ontario, que hasta el momento sólo ha liberalizado
la distribución minorista, los consumidores de Alberta
afrontan desde el 1 de enero de 2001 la desregulación de
la
generación
de
electricidad.
En contra
de lo esperado por el gobierno provincial, la
desregulación
de la distribución
ha provocado un aumento incesante de los precios de la energía
eléctrica que ha obligado a otorgar descuentos a los consumidores
particulares y a las industrias para no afectar su competitividad.
¿Cuál
ha sido el problema? La incertidumbre en el método de privatización
seguido fue tal que desde 1999 la inversión en generación
se estancó mientras la demanda crecía inexorablemente
a un ritmo del 3% anual.
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Oportunidades para las empresas españolas
Se
vislumbran oportunidades para dos tipos de empresas españolas:
- Las
constructoras: por la necesidad de nuevas grandes plantas
de energía eléctrica de generación por
gas o carbón.
- Las
especializadas en energías renovables. La energía
eólica, sobre todo, se abre paso rápidamente favorecida
por el apoyo de los grupos ecologistas y del gobierno provincial,
pero más que nada por los altos precios de la energía
eléctrica que se estima permanecerán así
debido a que la demanda seguirá creciendo por encima
de la oferta, pese a las nuevas plantas generadora.
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