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Una
gran parte del proceso se efectúa automáticamente
con tecnologías que aportan el máximo grado de precisión
en el montaje de los circuitos. La parte manual del mismo exige
un procedimiento artesanal que requiere una elevada especialización.
Todo el proceso es verificado por estrictos controles de calidad
que aseguran el resultado final. "En 1998, Microson, nuestra
fábrica obtuvo el certificado ISO 9002, que representa
un gran avance para su reconocimiento, especialmente a escala
mundial", explica con lógico orgullo Antonio Gassó.

GAES ha evolucionado
al ritmo de los progresos tecnológicos del siglo XX y esto
le ha permitido poner en el mercado los grandes avances en el
campo de la audioprótesis, comenzando por los audífonos
de petaca o de cordón y acabando con los revolucionarios
biófonos y los implantes médicos de cóclea.
También
ha trabajado para conseguir audífonos cada vez más
eficaces y, al mismo tiempo, más discretos al disminuir
las dimensiones y diversificar las formas y colores, de manera
que los aparatos se adapten perfectamente a las peculiaridades
de cada persona.
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Cruzar fronteras
Fue
precisamente la tecnología de Microson la que ha permitido
exportar sus productos a más de 60 países de los
cinco continentes, especialmente a los mercados europeo y latinoamericano.
Como le gusta decir, "hoy en día en cualquier lugar
del globo es posible encontrar un audífono Microson".
Desde el momento
en que Microson empezó a producir audífonos, GAES
se encargó de llevarlos más allá de las fronteras
españolas. Los primeros exportados fueron unos aparatos
comercializados bajo la marca Oravox que, en un comienzo, convivió
con la marca Microson. El destino inicial de estas prótesis
fue el Reino Unido y, desde 1967 también Alemania, Portugal
y Francia. Después vendrían otros países
como, por ejemplo, Bélgica y los Estados Unidos, este último
pionero en establecer una reglamentación para la fabricación
de los audífonos que se comercializaban en su territorio,
asegurando así su calidad (las normas ASA). En Europa ocurrió
otro tanto con las normas IEC, por lo que para vender en cualquiera
de estos mercados, era obligatorio cumplir sus requisitos. Esto
obligó a acentuar los esfuerzos en la investigación
del fenómeno auditivo con un complejo programa de I+D,
que ha permitido a GAES desarrollar nuevas generaciones de audífonos
que incorporan una tecnología propia, con excelentes prestaciones
y mínimo consumo. Para ello, sus ingenieros trabajaron
en colaboración con el Centro Nacional de Microelectrónica
de la Universidad Autónoma de Barcelona en proyectos apoyados
por la Unión Europea.
Además
de contar con su propio programa de I+D, Microson se beneficia
de la experiencia de los más importantes fabricantes extranjeros
de audífonos, al estar tecnológica y comercialmente
vinculado con las primeras marcas internacionales (Siemens, Starkey,
etc.).
Pero GAES
no sólo fabrica, sino que tiene sus propias tiendas de
atención al público o, como prefieren denominarlos,
sus centros auditivos, porque en ellos no se limitan a vender
los aparatos, sino que sus audioprotesistas estudian la prescripción
médica del paciente y efectúan una serie de pruebas,
que permitirán la selección del audífono
más adecuado en cada caso y mandar las especificaciones
necesarias al laboratorio para fabricar el aparato a medida. Desde
1997, GAES está integrada en la European Hearing Network
o Red Europea de la Audición, que permite a todos los clientes
de la empresa que tienen que desplazarse a otros países
de nuestro continente, hallar un servicio eficaz y una atención
preferente en más de 650 centros auditivos repartidos por
diez países europeos.
En julio de
2001 esta empresa familiar catalana tenía centros no sólo
en toda España (168 entre propios y franquiciados -un 12%-),
con una cuota de mercado nacional del 40%, sino también
en el extranjero (23 centros).
Además
de la amplia red de centros auditivos antes señalada, GAES
ha iniciado desde el año pasado la apertura de Institutos
Auditivos Integrales (IAI) que amplían las prestaciones
de los centros, gracias a un equipo profesional interdisciplinar
formado por especialistas en audición, psicología,
neurología y logopedia. Ofrece a adultos y niños
con deficiencias auditivas soluciones integrales más allá
de la adaptación técnica, en colaboración
y bajo prescripción de otorrinolaringólogos.
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