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Seattle, 1996:
el Departamento de Transporte del Estado de Washington adjudica
a Talgo el contrato para la construcción de cuatro nuevos
trenes. Washington D.C., 1998: la Washington Metropolitan Area
Transit Authority confía a CAF el suministro de 192
coches para la red de metro de la capital. Filadelfia, 2001: Soluziona
sella la compra de Software Consulting Group. Y la lista de proyectos
continúa...
En los últimos
años, la presencia de equipos y maquinaria españoles
en el mercado estadounidense ha pasado de simple anécdota
a prometedora realidad. Una tendencia que
viene afirmándose desde mediados de la década de
los noventa.
"Si analizamos
las diez
principales partidas exportadas a Estados Unidos -propone
Íñigo González, director del Centro de Promoción
de Productos Industriales de la Oficina Económica y Comercial
de España en Chicago- veremos que siete de ellas son de
carácter eminentemente industrial". Entre los segmentos
más dinámicos, máquina herramienta, industria
auxiliar de automoción, y equipos de envase y embalaje
(ver El Exportador, nº 42) copan los puestos de cabeza.
Para José
R. Ranero, consejero jefe de la Ofecomes en Chicago "algunos
de nuestros productos, de escaso contenido tecnológico,
están siendo desplazados por otros más baratos,
como los asiáticos, y se está perdiendo la capacidad
de entrar por precio. Por eso, hay que centrarse en equipos complejos,
de costes más elevados pero con un valor añadido
superior, con los que poder competir con Alemania, Francia, Italia...".
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Máquina herramienta, el sector pionero
En
esa ciudad, corazón de una de las regiones más industrializadas
de Estados Unidos, comenzaba en los años sesenta la andadura
de un centro de promoción específico de máquina
herramienta, Machine Tools of Spain, que en 1995 daría
paso al existente en la actualidad, "dedicado a
todo tipo de productos industriales",
explica Íñigo González.
A lo largo
de esa trayectoria, tres instrumentos de promoción básicos
han centrado la labor del departamento:
1. Ferias
"En Estados Unidos, es lo que mejor funciona, con diferencia".
A pesar de que "venir un año y firmar ya un contrato
es algo muy difícil. Por lo general, hay que esperar tres
ediciones para poder ver algún resultado, y eso requiere
paciencia", apunta Íñigo González.
La Ofecomes
en Chicago promueve
anualmente un buen número de Pabellones Oficiales.
El primer paso para poner en marcha uno de estos Pabellones es
la selección del espacio. Una vez contratado éste,
en el ICEX se encargan de contactar con las empresas. Confirmados
los participantes, se editan unos folletos que se envían
a distribuidores y compañías relacionadas con el
sector sobre el que gira la muestra. Se realiza un mailing
de unos 3.000 ejemplares.
En la feria
simplemente se establece un primer
contacto que luego necesitará un seguimiento.
Cuando cierra sus puertas, comienza el trabajo duro para las empresas.
2. Misiones
directas
Son muy difíciles de organizar y no siempre resultan tan
positivas como sería de esperar.
3. Misiones
inversas
En el historial del Centro sobresale
una
misión de carácter
multisectorial, realizada hace dos años. Los resultados fueron
realmente buenos.
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