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La
decisión de exportar
Fue en estas ferias internacionales donde se dieron cuenta
de que su producto reunía las condiciones que los
clientes extranjeros requerían y así, decidieron
lanzarse a la conquista de los mercados exteriores. Miguel
rememora cómo se tomó esa difícil decisión:
"Al principio era un tema que sonaba raro, pero a raíz
de participar en una feria del sector que había en
Fráncfort nos dimos cuenta de que nuestro producto
tenía lo que la gente pedía. Cuando esta feria
desapareció, acudimos a la primera edición
de la feria Modamont, en París, y aunque asistimos
como visitantes, observamos que aquí podía
haber un filón para nosotros y decidimos que nos
interesaba participar". Fue entonces cuando se contrató
a un director de exportación, Toni Munar, que refuerza
la idea anterior: "Hace unos seis años vimos
que parte de lo que se vende en España sirve para
vender fuera; además, al crear un muestrario para
el mercado nacional, el trabajo ya está prácticamente
hecho". Por supuesto, hay aspectos, como los colores
o los materiales, que se tienen que ajustar a los gustos
y la idiosincrasia de cada país para que el producto
sea apetecible, "pero cuando tienes la base hecha,
ir ramificando por aquí o por allí no es tan
difícil", apunta Toni.
Casi
desde el comienzo de su salida al exterior, Pons Ibérica
se acoge a los programas que el ICEX ofrece a las empresas
que se inician en la exportación. "Fuimos conscientes
de que una vez que teníamos el producto era necesario
poner en marcha nuestro esquema comercial en el exterior
y no teníamos la suficiente experiencia para ello;
por otra parte, los costes eran elevados, así que
acudimos al ICEX para que nos ayudara a desarrollar todo
el proyecto". Además, la empresa se adhiere
al PIPE 2000 en cuanto se crea este programa. En la actualidad,
una vez finalizado, Munar y Marimon pueden hacer un balance
de lo que han sido estos meses de duro trabajo. "El
PIPE es un método, y como todos los métodos,
si quieres sacar algún provecho, no tienes que interpretarlo,
sino que tienes que seguirlo a pies juntillas", opina
Toni. Miguel, por su parte considera que "ha sido un
método muy interesante, porque de alguna manera hace
que te vayas fijando en puntos que a lo mejor tienes en
la cabeza, pero que no eres capaz de verlos desarrollados
así como están en el PIPE".
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Una
buena experiencia
Los dos concuerdan en definir la experiencia como positiva:
"es preferible este tipo de programas a las ayudas
indiscriminadas", asegura Miguel; pensamiento que confirma
Toni al estimar que "yo lo veo bien desde el planteamiento
de que el PIPE no te da pescado, sino que te enseña
a pescar".
Para
Munar una de las mejores fases del PIPE es el autodiagnóstico,
ya que "hace que analices errores que no se tienen
por qué seguir produciendo". Para Marimon es
un buen programa porque "a pesar de que cuesta, te
va dando una idea de los aspectos en los que tienes que
centrarte y te enseña a concretar las cosas".
Pero no todo es positivo: Toni se queja de que el programa
es demasiado largo y de que algunos apartados están
enfocados a un tipo de empresas que están a punto
de salirse de lo que es una pyme, "y cuando se le plantean
a una pyme real, no procede hablar de ellos". Se lamenta
también de que a veces se empleen conceptos complicados
y de que "hay algunos planteamientos de cuestiones
que son contradictorios en sí mismos"; pero,
en general -continúa- el PIPE es asimilable; eso
sí, tienes que poner voluntad". Miguel piensa
que "hay mucha literatura" y que "podría
ser más resumido". En este aspecto también
coinciden los dos, de ahí que se decidieran a no
tomar la figura del colaborador. "Consideramos que
no era precisa al tener un director de exportación
en la empresa", declara el gerente.
Actualmente,
la exportación de Pons Ibérica está
centrada en Centroeuropa. Países Bajos, Portugal
o Francia son ejemplos de países que compran los
productos de esta compañía. "Nos centramos
en la Unión Europea, lo primero, porque está
aquí cerca y el factor geográfico influye
a la hora de empezar a exportar. No es que descartemos el
mercado americano, pero antes preferimos avanzar en el mercado
más próximo. Y lo segundo, porque el tipo
de producto que hacemos es de cara a los confeccionistas
europeos, ya que fabrican moda al igual que nosotros",
explica Marimon. Entre los clientes extranjeros de Pons
Ibérica destacan firmas tales como Christian Dior
o Barbour, pero además, puede enorgullecerse de tener
como clientela a grandes empresas nacionales de confección
como son Inditex, Mango, Cortefiel y El Corte Inglés.
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