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Polonia
es y ha sido durante décadas un país eminentemente industrial.
La actividad de las grandes industrias siderúrgicas, químicas,
energéticas y textiles, que operaron prácticamente sin control
durante la época comunista, ha tenido efectos devastadores
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Según informes recientes, más de un 11% del territorio nacional está seriamente amenazado en sus condiciones ecológicas. |
sobre el medio ambiente.
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Reformas en marcha
La economía polaca se halla en pleno proceso de reajuste
y modernización. En el ámbito del medio ambiente,
aunque con menor determinación, también se
han acometido algunas reformas.
Estas
se iniciaron ya con la firma de los acuerdos de la "mesa
redonda" entre el régimen de Jeruzelski y el
sindicato Solidaridad en abril de 1989. El primer Gobierno
post-comunista, nacido de las elecciones generales de agosto
de 1989, tuvo que hacer frente a una crisis ecológica
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Durante las más de cuatro décadas que duró el régimen comunista, el desarrollo industrial y el pleno empleo fueron virtualmente las prioridades exclusivas; los problemas medioambientales, al menos inicialmente, se ignoraron. Bajo estas circunstancias, la calidad del aire y del agua se deterioraron rápidamente. |
sin precedentes. Se puso rápidamente manos
a la obra y, así, el recién creado Ministerio
de Medio Ambiente lanzó la nueva Política
Medioambiental Nacional.
En los
años siguientes se crearon y dotaron de medios humanos
y financieros tanto la Inspección Estatal para la
Protección Medioambiental como las nuevas instituciones
regionales y locales en el ámbito del medio ambiente.
La financiación de estos planes y reformas ha supuesto
un extraordinario esfuerzo presupuestario
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En un principio, el Gobierno polaco casi duplicó el gasto corriente en protección del medio ambiente en tan solo dos años. Actualmente, esta partida supone el 1,6% del PIB, acercándose así a la media de los países de la OCDE. |
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Mucho por hacer
Después de la caída del régimen comunista,
el Servicio de Inspección del Ministerio de Medio
Ambiente, en el marco de la Política Medioambiental
Nacional, clausuró 7 plantas industriales de la lista
de 80, cerró parcialmente otras 25 y paralizó
temporalmente la producción en otras 22. Por otra
parte, se iniciaron planes de mejora ambiental en numerosas
industrias y se realizaron algunas inversiones públicas
en medio ambiente, sobre todo en tratamiento de aguas residuales
y gestión de residuos.
Con
estas primeras medidas de choque -y gracias también
a la fuerte recesión económica polaca durante
los primeros años post-comunistas (1990-1992)- las
emisiones y vertidos disminuyeron casi un 50% de media entre
1989 y 1992 en las zonas más conflictivas.
A pesar
de estos esfuerzos y mejoras, los niveles de contaminación
eran aún importantes en amplias regiones del país
en la primera mitad de los años 90. Incluso ahora,
no sorprende comprobar que Polonia tiene todavía
un largo camino por recorrer.
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Un mercado desconocido
Existe todavía un gran desconocimiento
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Confiemos en que la Feria Internacional de Bienes Industriales recientemente celebrada en Poznan -en la que la presencia española fue muy notable- haya contribuido a proporcionar información y a incrementar el escaso interés mostrado por los empresarios españoles hacia este mercado centroeuropeo, con un gran potencial de cara al futuro. |
en España sobre el mercado polaco en todos sus campos,
pero particularmente en el sector del medio ambiente.
Tradicionalmente,
la empresa polaca, como la de otros países post-comunistas,
se ha caracterizado por su gran tamaño, por la baja
especialización, por la escasa investigación
de mercado y por el bajo nivel de subcontratación.
Por otra parte, la escasez de incentivos financieros, los
insuficientes ahorros empresariales y la limitada disponibilidad
de créditos bancarios (debido a los altos tipos de
interés) han hecho que el sector corporativo polaco
se mostrara muy reacio a suscribir programas de inversión
a largo plazo, y mucho menos en el ámbito del medio
ambiente.
A partir
de 1993 se inició un cambio de actitud y comenzó
a entrar tecnología occidental para modernizar la
industria y las empresas. Las inversiones extranjeras
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Actualmente, las importaciones e inversiones extranjeras en el mercado polaco proceden en su mayoría de países de su entorno geográfico -Alemania, Italia, Rusia, Francia, etc.-, pero también de Estados Unidos, que lo considera un país estratégico desde la caída del muro de Berlín. |
también empezaron a llegar, animadas por la amplia
política de privatizaciones emprendida por el primer
Gobierno post-comunista.
En el
último ranking de los 800 mayores inversores
en Polonia de la Agencia Polaca para la Inversión
Extranjera, España ocupa el puesto 19, con sólo
6 compañías y 260 millones de dólares
invertidos en 1999. Los productos y servicios relacionados
con el medio ambiente apenas aparecen entre nuestras exportaciones
a Polonia, ni como destino de nuestras inversiones allí.
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