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COYUNTURA ECONÓMICA DEL SECTOR DEL VINO. DE LA EUFORIA A LA INCERTIDUMBRE.
Según los expertos,
en los próximos tres años la relación entre la producción y el
consumo mundial de vino tenderá al equilibrio, con un descenso del
10% al 15% en los excedentes mundiales y un aumento de la demanda
de entre el 5% y el 10%. Sin embargo, a más largo plazo los excedentes
pueden llegar a 60 millones de hectolitros, un 20% más que en 1997.
Pero, ¿cómo se ha llegado a este estado? El descenso en los niveles
de consumo de vino que se venía observando desde 1994 se detuvo en
1997, gracias a la recuperación de los mercados del norte de Europa
y al comportamiento de los países asiáticos y de Estados Unidos,
cuya demanda se incrementó en un 22,7% y en un 14,7%, respectivamente,
debido, entre otros factores, a la multiplicación de estudios
científicos que coincidían en señalar el papel beneficioso que juega
el vino en el ser humano.

Mientras tanto,
la producción mundial de vino siguió creciendo en casi todas las zonas,
sobre todo en Oceanía, donde la superficie plantada aumentó en un
30% entre 1994 y 1997, dejando un problema latente que madurará a
la vez que lo hagan sus cepas. En el otro lado de la balanza se situaron
los países del este y oeste de Europa, Oceanía y América Latina al
reducir el número de hectáreas que ocupaban sus viñedos.
>> La
crisis pasó de largo
Los intercambios comerciales entre los diferentes países no se vieron
afectados por la crisis asiática. Incluso la bajada del poder adquisitivo
que experimentó el mercado japonés provocó un aumento en el volumen de
las exportaciones de vino a Japón, aunque fuera vino de menor valor
monetario.
Con este panorama de fondo, la evolución del sector vinícola mundial
estará marcada por el "efecto fin de siglo", una tendencia que se hizo
ya patente en la pasada edición de Vinexpo (ver "El Exportador", edición
papel, nº 23).
Hasta el 2002, Europa conocerá la euforia:
- La demanda especulativa sobre las añadas de 1999, 2000 y
2001 aumentará las relaciones comerciales entre los países e
incrementará el consumo a un ritmo del 5% al 10%, lo que elevará
hasta los 195 millones de hectolitros el volumen total demandado.
- Los precios también se mostrarán sensibles a este hecho,
experimentando importantes subidas.
- La producción crecerá solamente a un ritmo anual del 3% ó 4%.
De esta forma, los excedentes mundiales se reducirán hasta los
45 millones de hectolitros.
A finales del 2002, las 22.000 hectáreas de viñas que estarán a pleno
rendimiento en Oceanía y la disipación del efecto fin de siglo harán crecer
los niveles de producción muy por encima de los del consumo.
Hay que tener en cuenta también que la ausencia de una armonización
internacional en el tema del cultivo de los viñedos afectará negativamente
al equilibrio del sector.
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