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¿SABÍA USTED?
Con él, llegó el escándalo


Hay fenómenos que no se explican. A usted quizá le suene a chino, pero si se toma la molestia de teclear el término “pocoyó” en su ordenador puede que se lleve una sorpresa: casi un millón de referencias. Y, si con las mismas, busca en una plataforma de vídeos domésticos, se sorprenderá al encontrar a centenares de niños, adolescentes y talluditos de todo el mundo bailando una especie de versión del “Pajaritos a bailar”. No obstante, poco tiene que ver en esta nueva fiebre María Jesús y su Acordeón, el culpable es Pocoyó, un nene monísimo, vestido de azul de pies a cabeza y con cara de no haber roto un plato, al que acompaña una pandilla de lo más singular: un pato desconfiado, una elefanta amante del ballet, una perrita proclive a la empatía y un pájaro adicto a las siestas.

Hace algunos años, parecía lógico que un puercoespín rosa se pusiese pijama para ir a dormir y que sus vecinos se hinchasen a horchatas a cualquier hora del día. Sin embargo, a diferencia de otros países europeos, los reyes de la casa en España han tenido que hacer frente a un grave obstáculo: Sofres no audita su audiencia, convirtiéndolos en los grandes olvidados de la programación. Por esta razón, Zinkia buscó apoyo fuera de nuestras fronteras para regresar a casa poco después por la puerta grande y con importantes galardones internacionales bajo el brazo. En estos momentos, todo lo que toca el chupete de Pocoyó se transforma en oro. Con la segunda temporada lista para ser emitida, Zinkia anuncia el salto a la gran pantalla. Silencio, se rueda… ¡y se baila! . ROSA ANTUÑA SIMÓN