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Desde que en 1956 Alfred Hitchcock rodara en Marrakech varias escenas de “El hombre que sabía demasiado”, numerosos realizadores de prestigio internacional han grabado en Marruecos, atraídos por sus variados paisajes, sus riquezas arquitectónicas y, sobre todo, su luz, llena de matices y contrastes..
“Frente a países competidores, Marruecos ofrece buenas infraestructuras, una situación política estable y una total libertad para la producción”, señala Enrique Verdeguer, consejero económico y comercial de la Embajada de España en Rabat. “Las autoridades marroquíes son muy conscientes de la importancia de este sector, sobre todo de su enorme potencial, tanto para la promoción cultural de Marruecos, como para la atracción de divisas”, añade.
Marrakech o Casablanca ofrecen unos escenarios naturales incomparables, aunque Ouarzazate, una pequeña localidad situada en el sur de la cordillera del Atlas, justo a las puertas del desierto, es, desde hace tiempo, el principal foco de atracción para la producción cinematográfica en Marruecos.
Importante apoyo institucional
En efecto, Marruecos ofrece un importante apoyo institucional a este sector. Las autoridades han entendido que la industria audiovisual puede ser una significativa fuente de ingresos y una actividad generadora de empleo, con repercusiones positivas en otros sectores como el turismo. Por ello se ha fomentado la organización de festivales cinematográficos de todo tipo, entre los que destaca por su alcance mediático el Festival Internacional de Marrakech. Este apoyo se canaliza principalmente a través del Centro Cinematográfico Marroquí (CCM), que regula y potencia la producción audiovisual. Entre las atribuciones del CCM están el velar por la aplicación de la legislación y la reglamentación de todas las áreas del sector, conceder las autorizaciones de rodaje y las acreditaciones de los profesionales, además de los permisos de distribución.
La principal herramienta para la promoción de la industria marroquí es sin duda el Fondo de Ayuda a la Producción Cinematográfica. Dotado en 2007 con unos 6 millones de euros, el fondo está destinado a apoyar la producción marroquí, aunque al mismo pueden acogerse empresas de cualquier nacionalidad, siempre y cuando colaboren activamente con un socio nacional. El CCM obliga en cualquier caso a que la producción ejecutiva de todo largometraje para cine o TV corra a cargo de una productora marroquí autorizada, que gestionará todos los contactos con la institución pública. “Con esta medida se pretende no sólo facilitar los trámites y la contratación de servicios a las productoras extranjeras, sino también contribuir a crear una industria audiovisual nacional”, señala Leila Tounzi, portavoz de la división de Producción del CCM. Con el objetivo de atraer a los productores internacionales, este centro ofrece otros muchos servicios: facilita los trámites aduaneros para la importación y exportación de material de rodaje; ofrece la participación del ejército y de otros cuerpos del Estado en los rodajes, como figuración o proveedor de vestuario y utillaje; gestiona los permisos para rodar en lugares históricos, etc.
Marruecos ofrece unos costes de producción entre un 10% y un 30% más baratos que en Europa o EEUU. “El Estado exonera a las productoras extranjeras del pago del IVA para todos los bienes y servicios necesarios para la producción adquiridos en Marruecos”, subraya Leila Tounzi. “Además, los costes de la mano de obra son aquí mucho menores”.
Producciones para televisión
La reciente reforma de la televisión pública marroquí, que ha aumentado su número de emisoras, está transformando profundamente el panorama audiovisual del país. Las cadenas de televisión tienden cada vez más a externalizar la producción de programas a empresas independientes. La nueva normativa que regula el ejercicio de las emisoras públicas obliga a las mismas a destinar un 30% de su presupuesto a la producción audiovisual nacional, especialmente series de televisión, un género muy apreciado por el espectador marroquí. “Este es un sector que las productoras españolas deberían explorar”, señala Enrique Verdeguer. “Además podría ser una manera de potenciar la presencia del español y de la cultura española en Marruecos. Las posibilidades existen”. Sin embargo, el proceso de toma de decisiones en las televisiones públicas marroquíes es complicado y poco transparente, caracterizado por una importante burocracia, por lo que las relaciones entre programadores y productoras son complicadas y largas.
Pese al interesante potencial del sector audiovisual de Marruecos, no se puede obviar que el tamaño actual de este mercado es muy reducido. La industria cinematográfica, aunque progresa lentamente, es aún incipiente y se limita a una decena de largometrajes de producción marroquí al año, y otro tanto de producción extranjera. El rodaje de una o dos superproducciones estadounidenses supone la mayor parte de los ingresos anuales de esta industria, con la dependencia que ello implica.
La limitada industrialización del sector audiovisual en Marruecos se hace patente en la escasez de personal cualificado. La mano de obra más barata permite ahorrar costes en la contratación de extras y operarios. Sin embargo, la búsqueda de profesionales especializados puede suponer un problema. La experiencia adquirida en la colaboración con las productoras internacionales fomenta por su parte el desarrollo de empresas prestadoras de servicios más competentes.
Una red de distribución deficiente
“Unas pocas productoras españolas han trabajado o están trabajando en Marruecos. Sin embargo, en el campo de la distribución no se está haciendo absolutamente nada”, afirma María José Vallejo. No se puede decir que en Marruecos exista un mercado para la distribución cinematográfica. Con la excepción del grupo francés Megarama, que dispone de un complejo de 15 salas en Casablanca y acaba de abrir otras 6 en Marrakech, la mayor parte de las salas de Marruecos son pequeñas explotaciones familiares, a menudo en mal estado de conservación. Las autoridades son plenamente conscientes de esta carencia, que lastra el desarrollo de una verdadera industria cinematográfica. Pero las medidas adoptadas para fomentar la apertura de nuevas salas se enfrentan a la extraordinaria difusión de los DVD pirata. Este mercado negro, sumado a la proliferación de la televisión por satélite, hace que la distribución de DVD de manera legal sea prácticamente inexistente.
Los principales atractivos del sector audiovisual marroquí se limitan por tanto al terreno de la producción para cine y televisión, al cual se ha sumado en los últimos años un considerable aumento en la realización de spots publicitarios. El desarrollo de grandes empresas marroquíes, principalmente del sector de las telecomunicaciones, que invierten grandes sumas de dinero en publicidad, ha fomentado el desarrollo de este sector. Cada vez se produce un mayor número de spots destinados exclusivamente al mercado marroquí, y su calidad también va en aumento. Esta tendencia ha permitido sanear las cuentas de numerosas productoras marroquíes y constituye una oportunidad más para la empresa española.
Principales ferias
Festival International du film de Marrakech
Principal festival de cine de Marruecos
Marrakech (Marruecos)
Organizador: Fondation du Festival International du Film de Marrakech
Angle Boulevard Mohammed VI Rue Ibn El Kadi
BP 14212 Riad Larrouss
Marrakech
Marruecos
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Documentación
El sector audiovisual en Marruecos
Elías Izquierdo, ed. Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Rabat, febrero 2006, 26 págs., en español.
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