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RUMANÍA
Paso al optimísmo | 1 | 2 |


Con la mirada fija en su entrada en la Unión Europea, Rumanía atraviesa un período de notable expansión económica que le permitirá afrontar con garantías su adhesión. El mercado único es para muchos rumanos el mejor antídoto contra los males de su nación. Las empresas europeas ya se han dado cuenta.

Bucarest rebosa de banderas. No se trata de una herencia de la megalomanía patriotera del dictador Ceaucescu: ahora, junto a la tricolor rumana, ondea en cualquier edificio la azul estrellada de la Unión Europea. Es sólo una señal más de la profunda transformación que está sufriendo Rumanía desde que cayó el régimen comunista en diciembre de 1989, y que se ha acentuado en los últimos cinco años.

“La balanza entre el optimismo y el pesimismo se ha decantado por el primero en Rumanía. Estamos en la senda correcta, eso es seguro; el problema está en ver a qué velocidad recorreremos esa senda”, afirma el economista y ex ministro de Finanzas rumano, Daniel Daianau. Las cifras acuden a sostener sus tesis:

  • Rumanía ha conocido desde el año 2000 una bonanza económica traducida en un crecimiento medio por encima del 5%, que alcanzó su cumbre el año pasado con una subida del PIB del 8,3%.

  • Esta mejora ha venido acompañada de otros hitos importantes, como la reducción de la inflación en diciembre de 2004 a cifras de un solo dígito (9,3%).

  • O el mantenimiento de un reducido déficit presupuestario, que fue del 1,2% el año pasado.

  • Además, la buena marcha macroeconómica se vio refrendada por el nuevo acuerdo Stand-By que el Fondo Monetario Internacional firmó con el país en julio del año pasado.

Aupada por el aumento de las exportaciones y el incremento de la demanda doméstica, Rumanía espera que el crecimiento para este año sea de nuevo superior al 5%.

Sin embargo, éste es tan sólo el anverso luminoso de los números: en el país los salarios apenas superan los 170 euros mensuales netos de media, la pobreza afecta a uno de cada cinco de sus habitantes y el estado deplorable de la sanidad pública, agudizado por la corrupción, convierte a los ancianos enfermos y sin hogar en una estampa habitual de las calles de Bucarest.

Tiempos mejores
“Este país era alguien en el concierto internacional y eso se percibe en las mansiones, por ejemplo, que no se ven en muchos otros países”, comenta Rosa Sánchez-Yebra, consejera económica y comercial de la Embajada de España en Bucarest.

Flota en el ambiente una sensación de pérdida y, sin embargo, al mismo tiempo el país vibra ante su entrada en la UE (ver El Exportador Digital nº 56) en enero de 2007, apenas un año y medio si cumple a tiempo con los deberes que Bruselas le ha impuesto.

Conviene recordar que la economía rumana sigue sustentada sobre unos pilares cuando menos arcaicos. La aportación del sector agrícola alcanza el 14% del PIB, un guarismo exagerado, y más teniendo en cuenta que se trata de una agricultura de subsistencia, y su industria está inmersa en pleno proceso de reconversión.

A todo ello hay que añadir las dos grandes cuentas pendientes que Rumanía todavía tiene que afrontar si quiere entrar en la UE en 2007:

  • La lucha contra la corrupción.
  • Y la mejora de la libre competencia.

El sexto mercado de la UE
Rumanía, con sus 22 millones de habitantes, es, tras Polonia, el segundo mayor mercado de la ampliación y nada menos que el sexto de toda la Unión Europea. Como explica Ricardo Alcaine, responsable de la consultora Global Investment Solutions, “Rumanía tiene el atractivo de que al margen de que puedes producir barato, también puedes vender tus productos aquí”. Además, se trata de una economía con una apertura comercial del 76,75%, por lo que puede considerarse una economía abierta.

Este panorama de Rumanía dibuja un abanico de amplísimas posibilidades para el inversor y exportador extranjero, del que las empresas españolas parecen haber tomado ya buena nota.

Además, nuestro país es el segundo receptor de inmigrantes rumanos, tan sólo por detrás de Italia, lo que ha llevado a sus habitantes a tener una imagen bastante definida de cómo es España y qué puede ofrecerles. Sin embargo, hay que tener en cuenta que se partía prácticamente desde la nada: hablamos de nuestro importador número 43, por detrás de Irán y Argentina.

Balanza comercial comparativa España-Rumanía
Año Exportaciones Importaciones
Saldo
2004 438,85 414,12
24,73
2003 324,38 335,69
-11,31
2002 240,87 318,59
-77,72

2001

184,70 246,25
-61,55
2000 118,91 174,58
-55,67

Fuente: Bases de datos ICEX. Datos en millones de euros

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