Actualmente, China es el tercer mercado mundial de automoción, después de EEUU y Japón. Y las previsiones apuntan a que se convertirá en el segundo en 2010 y en el primero en 2025.
Las cifras de esta edad dorada del automóvil en China son ilustrativas:
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Según datos de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España (Ofecomes) en Shanghai, en el primer semestre de 2005 se produjeron 2,81 millones de vehículos, de los que se comercializaron 2,79 millones.
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Y a pesar de la ralentización en el incremento de las ventas en 2004 y 2005, éstas crecieron un 15% en 2004, frente al 40% en 2003.
Pero antes de comenzar a rodar, no podemos hablar de coches en China sin mencionar el desarrollo y la apertura económica. El gigante asiático ha decidido motorizarse para adaptarse a los nuevos tiempos.
La Ofecomes en Shanghai señala que la política de apertura de los años 80 favoreció la entrada de inversión extranjera, lo que estimuló la aparición de fabricantes de coches, en su mayoría de propiedad mixta. Estos pioneros hallaron un sector chino de componentes de automoción bastante atrasado. Y, por este motivo, animaron a sus proveedores habituales a montar plantas en China como parte de su estrategia a largo plazo.
La entrada de tecnología y de capital extranjero estimuló el desarrollo del sector durante la década de los 90. Aunque la gran explosión llegaría a comienzos del siglo XXI, cuando las compras de coches privados se convirtieron en el principal empuje del progreso de la industria china del motor.
Supremacía extranjera
Los últimos datos disponibles de la Ofecomes en Shanghai indican que existen 115 fabricantes de automóviles registrados en China. Es un sector dominado por las compañías extranjeras y su presencia ha arrastrado a la industria auxiliar.
“Es un mercado emergente y con un potencial muy grande. Y si el cliente se establece allí, las empresas fabricantes de componentes lo seguirán”, explica José Antonio Jiménez Saceda, director general de la Asociación Española de Fabricantes de Equipos y Componentes para Automoción (SERNAUTO).
Pero la automoción no sólo ha atraído a la industria de componentes, “sino también a suministradores de equipos y a empresas de servicios asociadas al sector de la automoción”, cuenta Pablo Fano, responsable del departamento de Bienes de Equipo y de Productos Industriales de la Ofecomes en Shanghai.
El 85% de la producción total de componentes se destina al mercado de fabricación inicial, mientra que el resto acaba en el mercado de posventa de repuestos. Para Interchina Investment Consulting los constructores de automóviles ya no se apoyan exclusivamente en los proveedores extranjeros, sino que promueven el desarrollo del sector local de componentes.
Este hecho supone un desplazamiento del desarrollo global del producto a su lugar de fabricación, es decir, a China, y la incorporación de las exportaciones de componentes locales a redes de abastacemiento mundiales.
Pero, a la hora de decidir instalarse, además de engrasar motores, hay que inspeccionar el terreno:
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“En un primer momento son preferibles los meros contactos comerciales a fin de ir recopilando información y experiencia en el país”, apunta Jiménez Saceda. “Una vez que la empresa está presente en el país a través de agentes o distribuidores, es quizá el momento de plantearse la inversión directa, de la mano de un socio local, mediante joint-venture o transferencias de tecnología.”
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Las ferias son otro instrumento para familiarizarse con el mercado chino de componentes de automoción y empezar a circular. Pero Pablo Fano matiza: “Se debe completar la asistencia a ferias con visitas a empresas, porque la sola participación en un evento de este tipo no es suficiente”. Además, Fano cree que hay que elegir bien las ferias, porque “en China existe un exceso de oferta ferial”.
Exportar o invertir
Tras los contactos iniciales, la primera disyuntiva a la que se enfrentan las empresas es decidir si exportan o invierten. Jan Borgonjon, presidente de Interchina Investment Consulting, considera que comercializar componentes en China requiere una producción local:
“El Gobierno chino promueve el aprovisionamiento local en detrimento de la importación de componentes, y a menudo el cliente exige a sus proveedores una capacidad de respuesta inmediata, tanto en términos logísticos como de ingeniería, y esto requiere una producción local”.
Pablo Fano suscribe esta opinión: “La opción más razonable a largo plazo es la inversión, ya que los fabricantes locales son muy competitivos en precio, y su calidad ha mejorado notablemente”.
A la hora de invertir, otro aspecto a tener en cuenta es hacerlo o no con un socio chino. Para Jan Borgonjon es más sencillo acudir con una empresa 100% capital propio, “a pesar de que en ocasiones sea preferible asociarse con una compañía china que disponga de una cuota de mercado”. Interchina Investment Consulting considera que gran parte del éxito de las empresas mixtas se basa en disponer de un buen socio chino.
Fragmentación y dispersión
Una de las principales características de la industria de automoción en China es su fragmentación, a la que se une la dispersión provocada por la importancia de la proximidad de la que antes hablaban Jan Borgonjon y Pablo Fano.
Estas características devienen en una de las principales barreras de entrada en este mercado: el enraizamiento. “La ley obliga a los fabricantes de coches a operar con un socio chino, con una participación máxima del 50%. Y este socio chino tiende a focalizar la compra de componentes dentro de la misma región por razones de fiscalidad o de lucha contra el desempleo”, explica Jan Borgonjon.
“Y si una compañía quiere aprovisionar a fabricantes de automóviles en China debe disponer de 10 ó 15 plantas productivas o almacenes en distintas ubicaciones.” Esta situación provoca que el mercado chino sea más complicado que otros países porque requiere inversiones más fuertes.
El director general de SERNAUTO apunta otras dos barreras: “El desconocimiento porque el acceso a la información es muy difícil, y la incertidumbre, sobre todo legal, por la escasa reglamentación”. Aunque Amador Primo, vicepresidente del área de negocios de Infun Group, no duda cuando se le pregunta por el principal obstáculo que han encontrado en China: “El idioma”.
Pablo Fano considera que España, a pesar de su importancia en el sector, no está suficientemente representada en el país asiático: “Las empresas españolas tendrán que adoptar en China un papel más agresivo, con el fin de participar en sus oportunidades de crecimiento, y apropiarse de la competencia que, a la larga e inevitablemente, llegará desde allí”.
El futuro de la automoción pasa por China y las empresas españolas de componentes deberán jugar con sus mejores bazas. “La industria española del sector de fabricantes de componentes cuenta con una calidad muy alta en la fabricación de sus productos y con un alto nivel tecnológico”, expresa Jiménez Saceda. “Tampoco hay que olvidar la larga tradición que esta industria tiene en nuestro país, cualidades que, hoy por hoy, no reúnen nuestros competidores chinos” . Vayan calentando motores...
Documentación
El sector de los componentes de automoción en China
Interchina Consulting, Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Shanghai, abril de 2005, 73 págs.
El sector de la automoción en China. Oportunidades de cooperación empresarial
Interchina Consulting, septiembre de 2003, 3 volúmenes, 888 págs.
Ferias
AUTO CHINA
Organizador: China Automotive Industry International Corporation (CAIC)
Lugar: China International Exhibition Center
Fecha: junio de 2006
Tel.: 00 861 064 915 259
Fax: 00 861 064 968 699
e-mail: autochina@caic.com.cn
AUTO SHANGHAI
Organizador: Shanghai International Exhibition Co., Ltd
Lugar: Shanghai New International Expo Center
Fecha: del 6 al 9 de diciembre de 2005
Tel.: 00 862 162 792 828
Fax: 00 862 165 455 124
e-mail: info@siec-ccpit.com
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