ESPAÑA SE DECANTA
Nueva estrategia de promoción


Nunca ha habido tantos buenos vinos en España como ahora ni se ha tenido semejante cantidad de bodegas embotelladoras y marcas en el mercado. Entonces, ¿por qué no ha dado España un salto cualitativo en el escenario mundial? La atomización de su oferta, la imagen poco nítida y de escaso valor del vino español, y la práctica inexistencia de marcas españolas de renombre mundial han provocado la pérdida de cuota de mercado en los principales mercados de exportación.

Situación que insta a la acción. Y en este contexto, uno de los primeros pasos los ha dado el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX), adoptando un cambio en la estrategia promocional de los vinos españoles, consensuada por el sector, que ha pasado de poner el énfasis en las Denominaciones de Origen (DDOO) a hacerlo en la calidad de los caldos españoles en su conjunto, incidiendo en la demanda, en los propios consumidores, más que en la oferta.

"Así se puede llevar a cabo una promoción más efectiva, en la que se pueden obtener economías de escala y sinergias promocionales", enuncia Juan Manuel Osorio, director adjunto de Vinos del ICEX.

Momento crucial
En los países tradicionalmente productores de vino, el sector está viviendo una competencia exacerbada, debido al estancamiento de la producción y del consumo a escala mundial. Tendencias que se conjugan con una internacionalización creciente, sobre todo para los vitivinicultores franceses, italianos o españoles, en cuyos mercados la caída del consumo ha sido importante.

Esto sucede en un momento en el que el mercado internacional del vino está en pleno proceso de cambio:
  • en la industria: el conjunto del sector de las bebidas se ha profesionalizado y las grandes empresas han superado su fase de concentración, adentrándose en la de expansión.
  • en la distribución: ha quedado en manos de un pequeño grupo de agentes, incrementándose el volumen comercializado por las grandes cadenas.
  • en la demanda: los consumidores actuales se han decantado por la calidad, que atribuyen a aquellas botellas que se sitúan en el segmento premium del mercado.
  • en las marcas: se han convertido en el factor de referencia para identificar un vino, y en la base para la distribución en las grandes cadenas.

Viejo Mundo versus Nuevo Mundo
Los nuevos países productores de vino, más conocidos como Nuevo Mundo, han irrumpido con mucha fuerza en el mercado, haciendo perder importantes posiciones en el escenario mundial a los productores tradicionales de vino o Viejo Mundo, liderados por Francia, Italia y España.

De hecho, Australia se ha convertido en el tercer país exportador de vinos, detrás de Francia e Italia, con una cuota de mercado del 10,9%, desbancando a España, que habitualmente venía ocupando ese puesto.

La atomización de los productores europeos provoca que la cuota de mercado de sus principales empresas vitivinícolas sea muy baja. Mientras, en el Nuevo Mundo el sector está dominado por las grandes empresas: sólo cinco compañías australianas representan el 83% de la exportación total. La consecuencia: tan sólo una marca francesa, una española, Freixenet, y dos alemanas se encuentran entre las diecinueve mayores comercializadoras de vino, frente a once estadounidenses y cuatro australianas.

No sólo la presentación sencilla de sus vinos, por tipos de uva, su imagen más juvenil e imaginativa y sus poderosas estrategias de marketing han bastado para atraer a las nuevas generaciones hacia el vino, sino que, además, han sabido adaptar sus vinos a los gustos y a las tendencias de los mercados. Adaptación que, también es cierto, les ha resultado más sencilla que si la hubieran hecho en la UE o de acuerdo con los consejos reguladores de las DDOO.

La sintonía que mantienen con el consumidor es sobre todo lo que les ha permitido posicionar sus vinos en un segmento de precio alto.

El alcance de España
España está tratando de adaptarse a los nuevos modos que imperan en este escenario global.

Todavía hoy, como explica Rafael del Rey, director de la Federación Española del Vino (FEV), "España sigue exportando una gran cantidad de vino a granel a precios muy bajos, tendencia que se ha acrecentado considerablemente en 2003 por la escasez de vino en Italia y Francia, y parece estar manteniéndose en los primeros meses de este año. Aunque ya el pasado año la mayor parte de sus ingresos por exportación procedía de las ventas de caldos con denominación de origen y cavas".

Argumentos para mejorar su imagen y posicionamiento en el mercado mundial no le faltan a España: es el segundo productor de vinos del mundo, ligeramente por detrás de Francia, y el cuarto exportador mundial. Al mismo tiempo, sus bodegas, que tienen un alto nivel tecnológico-enológico, gozan de una buena salud financiera en general y elaboran vinos muy diferenciados con variedades autóctonas.

Vinos que, asimismo, cuentan con un fuerte peso en el canal de la restauración y con el respaldo de muchos críticos internacionales, como es el caso del estadounidense Robert Parker quien, en la última edición de su prestigiosa publicación The Wine Advocate, además de puntuar muy positivamente una amplia selección de vinos españoles, ha alabado su creatividad y energía.

Pero lo cierto es que la escasa dimensión empresarial existente en el sector, la falta de grandes marcas, que ha provocado que el precio medio del vino exportado no alcance los niveles previstos, y la existencia de un marco legislativo complejo y contradictorio a veces, incomprensible para el consumidor, frena su potencial desarrollo.

Competitividad en 2002 en los principales mercados del vino de calidad

Principales destinos de la exportación española de vino
  Suecia Dinamarca Alemania Suiza Países
Bajos
Reino Unido EEUU Canadá Bélgica Japón
España 21,5 15,9 13,8 11,1 9,9 8,4 5,01 4 3,1 3,1
Francia 20,6 40,9 30,06 48,9 44,7 39,5 35,4 34 72,6 45,9
Italia 20,6 15,6 37,5 27,5 7,2 9,2 27,2 20 5,7 15
Australia 4,5 4,5 1,5 2,8 2,9 17,6 16,7 13 1,2 2,4
Chile 8,3 8,6 1,6 1,7 2,7 4,1 5,2 6 1,3 3,9
EEUU 0,89 1,6 0,6 1,2 6,7 6,6 - 14 2,36 10,5
Sudáfrica 3,07 3,4 1,3 0,8 6,1 4 0,58 2 0,99 0,6
Nueva Zelanda 0,28 0,5 0,1 0,01 0,39 1,9 1,13 1 0,23 0,3
Argentina 0,5 1,5 0,2 0,4 0,82 0,8 1,28 1 0,19 0,9
Fuente: ICEX/ONU. Cuotas de mercado en porcentajes

Imagen unificada
La constitución en 1982 del Instituto Nacional de Fomento a la Exportación (INFE), que dio origen al actual ICEX, trajo consigo también la creación de centros de promoción, siendo los pioneros los de Reino Unido, Estados Unidos, Alemania y Países Bajos.

En los primeros momentos, se siguió un esquema basado en las Denominaciones de Origen.

"Hace 20 años, el panorama del mercado internacional de vinos era muy diferente al actual: la competencia era mucho menor, los vinos del Nuevo Mundo apenas contaban y el enfoque imperante era el europeo de Denominaciones de Origen (Vinos de Calidad Producidos en Regiones Determinadas, VQPRDS). En ese contexto, y con un número reducido de zonas que querían hacer promoción en el exterior, tuvo sentido basar la promoción en éstas. La situación ha cambiado radicamente y hoy nos encontramos unos mercados muy saturados, con unos consumidores y agentes incapaces de absorber más información y que se han acostumbrado al enfoque simple basado en los varietales con que les han educado los productores del Nuevo Mundo", manifiesta Osorio.

En 2001, el ICEX pone en marcha unos planes generales de Vinos de España en el Reino Unido, Japón y Suecia, mientras que en el resto de los mercados sigue manteniendo el planteamiento promocional por DDOO. Tres años más tarde, se opta por extender el esquema de planes únicos de promoción a todos los mercados objetivo. "Tratamos de evitar la profusión de planes existentes. Lo único que al final conseguíamos con esto era entorpecer la comunicación con el mercado, tanto con los intermediarios como con los consumidores", argumenta el director adjunto de Vinos del ICEX.

De esta forma, a principios de este año la nueva estrategia de promoción exterior de los vinos españoles se pone de largo con la intención de que en el corto plazo se mantengan y mejoren su cuota en los mercados prioritarios, fundamentalmente en los segmentos premium y superpremium, mientras que en el medio y largo plazo sus objetivos se centran en consolidar la imagen de España como "el país vinícola más innovador de Europa". La semilla está sembrada: el Wine Spectator, tituló en su portada del número de junio de 2003, "España, el productor de los vinos más excitantes de Europa".

La nueva estrategia, consensuada con el sector, contempla unos planes generales para los mercados que se han definido como prioritarios para la expansión exterior del vino español: Alemania, Estados Unidos, Países Bajos, Reino Unido, Suecia y Suiza, y unas acciones promocionales selectivas en Canadá, Japón, Italia, Francia, Irlanda, Bélgica, Austria y Dinamarca. Todo ello bajo una nueva imagen de vinos de España, ideada por Ajubel, donde los varietales (ver glosario) cobran un especial protagonismo (ver la edición en papel de El Exportador nº 75, pág. 70).

Desde el departamento de Vinos del ICEX, se apunta: "Se trata de un diseño más imaginativo y fresco, que ayudará a ganar competitividad en los mercados internacionales, más en consonancia con los gustos de los consumidores actuales de vinos".

Osorio insiste: "No se trata en absoluto de ignorar a las DDOO, ya que uno de los mayores atributos de los vinos españoles es su diversidad y no queremos renunciar a ella; se trata de ofrecer mensajes de interés".

Una imagen que, además de ilustrar este artículo, servirá de soporte a todos los instrumentos de promoción que se están utilizando en el desarrollo internacional de los vinos de España.

"La nueva imagen global permitirá que todas nuestras actividades de comunicación, incluso las que hagamos con determinadas DDOO o marcas de calidad, tengan señas de identidad común. Así, lo que antes eran mínimas acciones aisladas, ahora serán percibidas como una gran campaña de promoción de los vinos de España en el mundo", recapitula el director adjunto de Vinos del ICEX, advirtiendo que "si queremos que esa imagen tenga valor deberá ir siempre asociada al mayor nivel de calidad posible".

Los empresarios opinan...
La iniciativa ha tenido una buena acogida dentro del sector.
  • Para el director general del Consejo Regulador de la DO Jerez-Xérèz-Sherry, Manzanilla-San Lúcar de Barrameda y Vinagre de Jerez, César Saldaña, "en un país con más de sesenta DDOO no tiene lógica alguna mantener líneas de actuación diferentes. Lo que genera imagen país es la unificación de los mensajes, que además evita la dispersión de esfuerzos".
  • Desde el punto de vista de Xavier Pagés, responsable de la división internacional de Codorníu, "la campaña de promoción integrada de los vinos de España resulta indispensable para comunicar el valor y la singularidad de España dentro del mundo vinícola".
  • Lo importante para Thomas Perry, gerente del Grupo de Exportadores de Vinos de Rioja es que "presenta la oferta de caldos españoles en un formato más fácilmente entendible para los compradores profesionales y los prescriptores de opinión".
  • Además, como reflexiona Pedro Aibar, gerente de Viñas del Vero, "si los medios son escasos hay que agruparlos y si esa concentración debe llevarnos a definir únicamente en unos determinados mercados una imagen propia y diferenciada del resto de países productores, pues empecemos a hacerlo sin más demora".
  • Y, como indica Diego Martínez, director de exportación del Grupo Martínez Bujanda, "la campaña puede ayudar a transmitir una imagen de modernidad y diversidad, más acorde con la España actual. Es el momento de España, porque está de moda y hay que aprovecharlo".
  • Jorge Grosse va más allá: "Tendríamos que ser capaces de comunicar la íntima relación que tiene el vino español con la cocina moderna y este puede ser uno de los hechos diferenciales que nos impulse en los mercados exteriores".

José Luis Bonet, presidente de Freixenet, concluye: "España se la juega en los próximos diez años y no hay que tener miedo a crear marcas imperialistas, transnacionales, porque son las que van a potenciar la imagen de España y a beneficiar al resto del sector".

Cada vino, un desafío
Cada mercado productor de vino afronta el futuro con asignaturas por aprobar. Rabobank International recoge en su informe Wine is business las diferentes variables que, piensa, compondrán el escenario futuro del sector. En la edición en papel de El Exportador se ofrece un recuadro donde se muestra un extracto de los datos relativos a los mercados de Alemania, Argentina, Australia, Chile, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Nueva Zelanda y Sudáfrica.

 

ESPAÑA SE DECANTA
Mismos aromas, diferentes sensaciones


Alemania
Alemania es uno de los mayores importadores mundiales de vino. España se ha consolidado como su tercer país proveedor, detrás de Italia y Francia.

El pasado año se incrementaron las importaciones totales de vino español un 4,3% en valor y un 35,5% en volumen. Evolución que desde el punto de vista de Pablo Calvo, jefe del departamento de Vinos en el centro de promoción de la Oficina Económica y Comercial de España en Düsseldorf, "puede considerarse satisfactoria".

Cabe destacar el fuerte tirón de los caldos espumosos como el cava y el hecho de que en estos últimos años se haya ampliado notablemente el número de vinos españoles de diferentes denominaciones de origen.

En el mercado alemán de vinos existe una gran sensibilidad al precio, tanto desde el punto de vista de los distribuidores como de los consumidores. Por ello es importante que las bodegas españolas mantengan una política de precios coherentes y estables a largo plazo.

La gran superficie y el sector horeca (ver glosario) son los dos retos de futuro para los vinos españoles en Alemania.

Canadá
En 2003 las exportaciones españolas de vino aumentaron casi un 40%, en un mercado con un 20% de crecimiento anual.

Los monopolios provinciales de distribución y comercialización de vinos dominan el mercado por lo que, en este caso, la oferta la determina en gran medida la demanda: "Tradicionalmente, los monopolios no han mimado a los vinos españoles. De hecho, en provincias tan importantes como Ontario, España no cuenta con una sección propia en las tiendas, y no existe voluntad de promocionar la categoría España. Aunque en lo últimos años, se han introducido algunas marcas de vino que han tenido mucho éxito y en las que se ha apoyado el tirón de ventas que experimentamos en este momento", señala Isabel Riaño, consejera jefe de la Oficina Económica y Comercial de España en Toronto.

"Amparada por la explosión internacional de nuestra gastronomía y la atención favorable de la prensa internacional" explica Riaño, "España está generando un enorme interés entre los prescriptores de opinión y los consumidores. Sin embargo es fundamental contar con precios competitivos y una presentación llamativa, que permita la identificación de la marca por los consumidores".

Estados Unidos
Este país se ha convertido en el tercer consumidor mundial de vino, por detrás de Francia e Italia.

Se trata de un mercado caracterizado por una importante producción propia, que abastece al 75% de la demanda, y por un bajo consumo per cápita, lo que indica su potencial de crecimiento futuro.

Si bien es cierto que se partía de exiguas cifras, la exportación de caldos españoles ha crecido un 250% en los últimos diez años, desbancando a Alemania de las cinco primeras posiciones.

La imagen de los vinos españoles es bastante positiva entre los especialistas, pero todavía desconocida por la inmensa mayoría de los consumidores estadounidenses. Original es el calificativo que la prensa especializada y los prescriptores de opinión utilizan más para describir los caldos españoles. Cualidad que, a su vez, es la idea central de la acción publicitaria que el ICEX ha puesto en marcha en Estados Unidos, bajo el lema Far from ordinary.

Para Katrin Naelapaa, jefa del departamento de Vinos del centro de promoción de la Oficina Económica y Comercial de España en Nueva York, "Hay que hacer un gran esfuerzo para crear marcas de reconocido prestigio si se quiere dar un salto cualitativo en la cuota de mercado del vino español en Estados Unidos. Con los Vinos de la Tierra se pueden construir fácilmente marcas potentes".

Y, además, potenciar los viajes al mercado estadounidense. "Hay que observar de cerca lo que está haciendo la competencia y adaptar la estrategia a la realidad de un mercado tan grande como el estadounidense".

Desde el centro de promoción de la Ofecomes en Nueva York se asegura que éste es un gran momento para los vinos españoles blancos y tintos, con poco envejecimiento y afrutados.

Francia
El factor principal por el que se guían los franceses a la hora de decantarse por uno u otro vino sigue siendo el sistema de Apellation d'Origine (similar al nuestro de denominaciones de origen).

España se ha convertido en el principal suministrador de vino en Francia. Más de 300 caldos españoles se comercializan anualmente en el país galo.

"La integración de acciones de promoción sectorial bajo el paraguas de Vinos de España está contribuyendo a transmitir una imagen global de calidad, fundamentada en la diversidad, lo que ayudará a consolidar e incrementar las ventas de vino español", señala Michel Budaï, jefe del departamento de Productos Agroalimentarios y Vinos del centro de promoción de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en París.

Además, el mercado francés, "cuenta con una ventaja comparativa frente a otros: el vino forma parte de los hábitos culturales franceses".

En Francia, por su parte, se está abriendo un debate sobre la posibilidad de simplificar las referencias geográficas de sus regiones vinícolas para hacer frente a la oferta varietal de los vinos del Nuevo Mundo. Una cuestión a la que habrá que estar muy atentos.

Italia
Durante los últimos tres años, el sector de vinos en Italia ha visto crecer sus cuotas de importación.

En este escenario, España se ha convertido en el principal suministrador de caldos a Italia en volumen, con el 58,3% del mercado. Sin embargo, en cuanto a valor, únicamente consigue un 15,3%, muy por detrás de Francia, dominador absoluto con el 72,5%.

"A la vista de las peculiaridades del mercado italiano, las actividades de promoción y comunicación de los caldos españoles que se han realizado hasta ahora y las que se realizarán, por lo menos, a corto y medio plazo, han sido siempre y deberán ser de tipo generalista, haciendo referencia a la oferta global de vinos de España", asegura Ferruccio Castelli, jefe del departamento de productos agroalimentarios y vinos de la Ofecomes de Milán.

En el mercado italiano todavía no se ha dejando notar en gran medida el empuje de los vinos procedentes del Nuevo Mundo.

"El objetivo final que buscamos es mejorar la imagen de los vinos de España en el mercado italiano, hoy en día bastante floja, a veces equivocada, y llena de tópicos", apunta Castelli.

Países Bajos
En los Países Bajos la oferta es todavía muy superior a la demanda. España se ha consolidado como el segundo país proveedor, después de Francia y por delante de Italia. El empuje de los caldos del Nuevo Mundo, encabezados por Sudáfrica, cuyo vino ha ganado popularidad porque, ente otras cosas, políticamente está bien visto favorecer lo que los consumidores de aquel país entienden por comercio justo (al considerar a Sudáfrica como país pobre), hace que cada vez sea más difícil mantener la posición de liderazgo.

Marianne Nuberg, jefa del departamento de Vinos en el centro de promoción de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en La Haya, indica que "los vinos que están viviendo un auténtico boom son los rosados, ya que su cuota está aumentando a pasos agigantados en los últimos tres o cuatro años". En su opinión, no hay que menospreciar el consumo de estos caldos, sobre todo dada la internacionalmente reconocida calidad de algunos rosados españoles. "Es más, creo que es muy importante y que proporciona ventajas a largo plazo, puesto que muchos de los consumidores de vino rosado son gente joven, que antes consumían cerveza o breezers (ver glosario). Dentro de unos años, estos consumidores se pasarán fácilmente al blanco y al tinto. Así se irán renovando los consumidores de vino y no habrá envejecimiento general del consumidor. Además, hay un dato muy interesante: el precio medio que se paga por el vino rosado es bastante alto".

Reino Unido
Sin ser un país productor de vinos, el Reino Unido es el mayor importador del mundo. Así, el pasado año, mientras que el sector de vinos tranquilos en el canal off trade (ver glosario) experimentó un ligero aumento, las ventas de caldos españoles en este competitivo mercado se redujeron, lo que se tradujo en una cuota de mercado del 6,8%. Esta caída es resultado de la fuerte competencia de los vinos procedentes del Nuevo Mundo.

Por otra parte, en consonancia con el crecimiento en volumen que experimentó el pasado año el mercado inglés de los vinos tranquilos en el canal on trade (ver glosario), las ventas de caldos españoles aumentaron en volumen, lo que permitió alcanzar una cuota de mercado del 3,7% dentro del sector.

Desde el centro de promoción de vinos de la Oficina Económica y Comercial de la embajada de España en Londres se lleva ya cuatro años integrando las acciones de promoción en una campaña genérica. Pero, como señala su consejera, Rocío Alberdi, "nuestras acciones de promoción de Vinos de España permitirán mejorar la posición de nuestros caldos si y sólo si existe al mismo tiempo una labor conjunta de los productores de vinos españoles, en el sentido de seguir mejorando la calidad e intentando producir vinos acordes a los gustos de este mercado, con el tipo de presentación más clara y sencilla posible".

Alberdi asegura que es muy importante mantener el peso que nuestros caldos tienen en las tiendas especializadas y aumentar la oferta en el sector horeca, así como mejorar su situación en las grandes superficies. "Y éste es el aspecto más complejo y difícil, ya que el incremento de la presencia de caldos españoles en las grandes superficies exige la cooperación activa de las grandes bodegas españolas para defender la categoría española", apunta.

(En la edición en papel de El Exportador se puede consultar, además de la información que ofrecemos en pantalla, una relación de las principales actividades de promoción que se están llevando a cabo en cada uno de los centros, entre las que destaca la distribución de la revista Spain Gourmetour, así como otras acciones promocionales que se están realizando en Austria, Bélgica, Dinamarca, Irlanda, Japón, Suecia y Suiza).