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ESPAÑA SE DECANTA
Mismos aromas, diferentes sensaciones
Nueva estrategia de promoción


Alemania
Alemania es uno de los mayores importadores mundiales de vino. España se ha consolidado como su tercer país proveedor, detrás de Italia y Francia.

El pasado año se incrementaron las importaciones totales de vino español un 4,3% en valor y un 35,5% en volumen. Evolución que desde el punto de vista de Pablo Calvo, jefe del departamento de Vinos en el centro de promoción de la Oficina Económica y Comercial de España en Düsseldorf, "puede considerarse satisfactoria".

Cabe destacar el fuerte tirón de los caldos espumosos como el cava y el hecho de que en estos últimos años se haya ampliado notablemente el número de vinos españoles de diferentes denominaciones de origen.

En el mercado alemán de vinos existe una gran sensibilidad al precio, tanto desde el punto de vista de los distribuidores como de los consumidores. Por ello es importante que las bodegas españolas mantengan una política de precios coherentes y estables a largo plazo.

La gran superficie y el sector horeca (ver glosario) son los dos retos de futuro para los vinos españoles en Alemania.

Canadá
En 2003 las exportaciones españolas de vino aumentaron casi un 40%, en un mercado con un 20% de crecimiento anual.

Los monopolios provinciales de distribución y comercialización de vinos dominan el mercado por lo que, en este caso, la oferta la determina en gran medida la demanda: "Tradicionalmente, los monopolios no han mimado a los vinos españoles. De hecho, en provincias tan importantes como Ontario, España no cuenta con una sección propia en las tiendas, y no existe voluntad de promocionar la categoría España. Aunque en lo últimos años, se han introducido algunas marcas de vino que han tenido mucho éxito y en las que se ha apoyado el tirón de ventas que experimentamos en este momento", señala Isabel Riaño, consejera jefe de la Oficina Económica y Comercial de España en Toronto.

"Amparada por la explosión internacional de nuestra gastronomía y la atención favorable de la prensa internacional" explica Riaño, "España está generando un enorme interés entre los prescriptores de opinión y los consumidores. Sin embargo es fundamental contar con precios competitivos y una presentación llamativa, que permita la identificación de la marca por los consumidores".

Estados Unidos
Este país se ha convertido en el tercer consumidor mundial de vino, por detrás de Francia e Italia.

Se trata de un mercado caracterizado por una importante producción propia, que abastece al 75% de la demanda, y por un bajo consumo per cápita, lo que indica su potencial de crecimiento futuro.

Si bien es cierto que se partía de exiguas cifras, la exportación de caldos españoles ha crecido un 250% en los últimos diez años, desbancando a Alemania de las cinco primeras posiciones.

La imagen de los vinos españoles es bastante positiva entre los especialistas, pero todavía desconocida por la inmensa mayoría de los consumidores estadounidenses. Original es el calificativo que la prensa especializada y los prescriptores de opinión utilizan más para describir los caldos españoles. Cualidad que, a su vez, es la idea central de la acción publicitaria que el ICEX ha puesto en marcha en Estados Unidos, bajo el lema Far from ordinary.

Para Katrin Naelapaa, jefa del departamento de Vinos del centro de promoción de la Oficina Económica y Comercial de España en Nueva York, "Hay que hacer un gran esfuerzo para crear marcas de reconocido prestigio si se quiere dar un salto cualitativo en la cuota de mercado del vino español en Estados Unidos. Con los Vinos de la Tierra se pueden construir fácilmente marcas potentes".

Y, además, potenciar los viajes al mercado estadounidense. "Hay que observar de cerca lo que está haciendo la competencia y adaptar la estrategia a la realidad de un mercado tan grande como el estadounidense".

Desde el centro de promoción de la Ofecomes en Nueva York se asegura que éste es un gran momento para los vinos españoles blancos y tintos, con poco envejecimiento y afrutados.

Francia
El factor principal por el que se guían los franceses a la hora de decantarse por uno u otro vino sigue siendo el sistema de Apellation d'Origine (similar al nuestro de denominaciones de origen).

España se ha convertido en el principal suministrador de vino en Francia. Más de 300 caldos españoles se comercializan anualmente en el país galo.

"La integración de acciones de promoción sectorial bajo el paraguas de Vinos de España está contribuyendo a transmitir una imagen global de calidad, fundamentada en la diversidad, lo que ayudará a consolidar e incrementar las ventas de vino español", señala Michel Budaï, jefe del departamento de Productos Agroalimentarios y Vinos del centro de promoción de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en París.

Además, el mercado francés, "cuenta con una ventaja comparativa frente a otros: el vino forma parte de los hábitos culturales franceses".

En Francia, por su parte, se está abriendo un debate sobre la posibilidad de simplificar las referencias geográficas de sus regiones vinícolas para hacer frente a la oferta varietal de los vinos del Nuevo Mundo. Una cuestión a la que habrá que estar muy atentos.

Italia
Durante los últimos tres años, el sector de vinos en Italia ha visto crecer sus cuotas de importación.

En este escenario, España se ha convertido en el principal suministrador de caldos a Italia en volumen, con el 58,3% del mercado. Sin embargo, en cuanto a valor, únicamente consigue un 15,3%, muy por detrás de Francia, dominador absoluto con el 72,5%.

"A la vista de las peculiaridades del mercado italiano, las actividades de promoción y comunicación de los caldos españoles que se han realizado hasta ahora y las que se realizarán, por lo menos, a corto y medio plazo, han sido siempre y deberán ser de tipo generalista, haciendo referencia a la oferta global de vinos de España", asegura Ferruccio Castelli, jefe del departamento de productos agroalimentarios y vinos de la Ofecomes de Milán.

En el mercado italiano todavía no se ha dejando notar en gran medida el empuje de los vinos procedentes del Nuevo Mundo.

"El objetivo final que buscamos es mejorar la imagen de los vinos de España en el mercado italiano, hoy en día bastante floja, a veces equivocada, y llena de tópicos", apunta Castelli.

Países Bajos
En los Países Bajos la oferta es todavía muy superior a la demanda. España se ha consolidado como el segundo país proveedor, después de Francia y por delante de Italia. El empuje de los caldos del Nuevo Mundo, encabezados por Sudáfrica, cuyo vino ha ganado popularidad porque, ente otras cosas, políticamente está bien visto favorecer lo que los consumidores de aquel país entienden por comercio justo (al considerar a Sudáfrica como país pobre), hace que cada vez sea más difícil mantener la posición de liderazgo.

Marianne Nuberg, jefa del departamento de Vinos en el centro de promoción de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en La Haya, indica que "los vinos que están viviendo un auténtico boom son los rosados, ya que su cuota está aumentando a pasos agigantados en los últimos tres o cuatro años". En su opinión, no hay que menospreciar el consumo de estos caldos, sobre todo dada la internacionalmente reconocida calidad de algunos rosados españoles. "Es más, creo que es muy importante y que proporciona ventajas a largo plazo, puesto que muchos de los consumidores de vino rosado son gente joven, que antes consumían cerveza o breezers (ver glosario). Dentro de unos años, estos consumidores se pasarán fácilmente al blanco y al tinto. Así se irán renovando los consumidores de vino y no habrá envejecimiento general del consumidor. Además, hay un dato muy interesante: el precio medio que se paga por el vino rosado es bastante alto".

Reino Unido
Sin ser un país productor de vinos, el Reino Unido es el mayor importador del mundo. Así, el pasado año, mientras que el sector de vinos tranquilos en el canal off trade (ver glosario) experimentó un ligero aumento, las ventas de caldos españoles en este competitivo mercado se redujeron, lo que se tradujo en una cuota de mercado del 6,8%. Esta caída es resultado de la fuerte competencia de los vinos procedentes del Nuevo Mundo.

Por otra parte, en consonancia con el crecimiento en volumen que experimentó el pasado año el mercado inglés de los vinos tranquilos en el canal on trade (ver glosario), las ventas de caldos españoles aumentaron en volumen, lo que permitió alcanzar una cuota de mercado del 3,7% dentro del sector.

Desde el centro de promoción de vinos de la Oficina Económica y Comercial de la embajada de España en Londres se lleva ya cuatro años integrando las acciones de promoción en una campaña genérica. Pero, como señala su consejera, Rocío Alberdi, "nuestras acciones de promoción de Vinos de España permitirán mejorar la posición de nuestros caldos si y sólo si existe al mismo tiempo una labor conjunta de los productores de vinos españoles, en el sentido de seguir mejorando la calidad e intentando producir vinos acordes a los gustos de este mercado, con el tipo de presentación más clara y sencilla posible".

Alberdi asegura que es muy importante mantener el peso que nuestros caldos tienen en las tiendas especializadas y aumentar la oferta en el sector horeca, así como mejorar su situación en las grandes superficies. "Y éste es el aspecto más complejo y difícil, ya que el incremento de la presencia de caldos españoles en las grandes superficies exige la cooperación activa de las grandes bodegas españolas para defender la categoría española", apunta.

(En la edición en papel de El Exportador se puede consultar, además de la información que ofrecemos en pantalla, una relación de las principales actividades de promoción que se están llevando a cabo en cada uno de los centros, entre las que destaca la distribución de la revista Spain Gourmetour, así como otras acciones promocionales que se están realizando en Austria, Bélgica, Dinamarca, Irlanda, Japón, Suecia y Suiza).