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Apóyese
en la Oficinas Económicas y Comerciales de España
En un país tan complejo y cambiante como China, es
esencial contar con el apoyo oficial de las Oficinas Económicas
y Comerciales de España en Pekín y Shanghai.
En la zona del Delta del Yangtsé, la oficina en Shanghai
presta un apoyo integral a la empresa española, resolviendo
consultas, elaborando estudios de mercado, organizando misiones
y pabellones oficiales de España o informando sobre
aspectos clave, como las modificaciones normativas o el registro
de la marca. Además, cuenta con una sala de exposiciones
de 230 m2, y ofrece al empresario español la posibilidad
de instalarse en uno de los seis despachos del Centro de Negocios,
con secretaría trilingüe.
Registre la marca
Registrar la marca en China (y en chino) es una operación
sencilla y barata (450 euros) que, si bien no garantiza que
el producto no vaya a ser copiado, permite tener cobertura
jurídica para luchar contra las falsificaciones, mantener
su presencia en China e incluso impedir que el producto copiado
pueda ser exportado a terceros países.
Diseñe su estrategia a medio plazo y concéntrese
geográficamente
Acceder al mercado chino es una labor compleja que requiere
tiempo, esfuerzo y dinero, por lo que es difícil conseguir
grandes beneficios a corto plazo. Además, China debe
ser abordada no como un país, sino como un continente,
dados su tamaño, su población y la disparidad
existente entre unas zonas y otras.
Cuente con personal con experiencia
y con presencia regular en el país
Las relaciones personales y el compromiso de la empresa española
con China juegan un papel esencial a la hora de concluir acuerdos,
para lo que debe contar con una presencia continuada en el
mercado. Envíe personal cualificado, con capacidad
de toma de decisiones y con experiencia, ya que es fundamental
mantener un control periódico in situ sobre las actividades
del socio, agente o distribuidor en China. No obstante, asegúrese
siempre de investigar minuciosamente a su potencial socio
o agente y no se fíe de las apariencias.
Cuide los detalles y las formas
Los empresarios chinos valoran especialmente a aquellos exportadores
que muestran un compromiso serio con el mercado chino, lo
que exige respetar una serie de costumbres locales. La puntualidad
es obligada y el empresario local aprecia enormemente detalles
como tener tarjetas de visita y catálogos en chino,
ser invitado a almorzar o a cenar o incluso ser obsequiados
con algún regalo típico de España.
Tenga paciencia y sea persistente en las negociaciones
El empresario chino es experto en negociaciones y tiene una
paciencia sin límites, que puede llegar a desesperar
al exportador español que desea cerrar un negocio con
prisa. En China, la mayor virtud es la persistencia.
Nunca haga perder cara a la contraparte china
Cualquier crítica, falta de respeto, voz altisonante,
gesto despectivo o acusación de contradicciones por
parte del empresario español, aunque estuviera justificada,
haría perder cara a la contraparte china, lo que acaba
con toda posibilidad de negocio. Los chinos suelen poner trabas
en las negociaciones para valorar la reacción del contrario.
No desespere, defienda su postura con firmeza, pero siempre
con una cara amable.
Tenga en cuenta la barrera idiomática
Muy pocas personas en China hablan inglés (aunque muchas
dicen hablarlo). Es esencial contar con un buen intérprete
para evitar confusiones, así como ser claro y directo,
ya que la traducción siempre genera una cierta pérdida
de información. Nunca desprecie entrevistas porque
no hablen inglés.
No dé nada por supuesto
Elimine todos sus prejuicios o ideas sobre este país
antes de venir. La imagen que tenemos de él en Occidente
está completamente distorsionada y no responde a la
realidad de un país enorme que cambia por minutos.
Eso sí, sea consciente de que en China todo puede pasar,
por lo que conviene ser especialmente cuidadoso con todos
los detalles y dejar todo por escrito.
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Adapte su producto al gusto local
Hay que ser flexible no sólo en el producto en sí,
sino especialmente en su presentación. Los colores
empleados en los envoltorios, el etiquetado y, por supuesto,
conocer los gustos y preferencias del consumidor chino son
aspectos esenciales para posicionarse en el mercado.
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